MIS LIBROS FEMDOM

27 julio 2015

Te gusta que te domine, no lo niegues


Esta película, Exit to eden (Dos sabuesos en la isla del edén), es del director de la famosísima Pretty woman y sin embargo aquí pasó sin pena ni gloria. Claro que con un tema tan “peliagudo” como la D/s de por medio, lo tendría complicado para triunfar en taquilla, que una cosa es hablar del cuento de la cenicienta-prostituta y otra meterse en ciertos berenjenales...


Hay una especie de OWK mixto en versión tropical y hasta allí va el protagonista a tratar de aclarar qué pasa con su sexualidad desde que descubriese que los azotes de su niñera no le disgustaban precisamente. Y entonces conoce a una mistress de manual y sus fantasías se hacen realidad. En concreto, la escena en la que él está de pie atado la vi sin pestañear. “¿Te gusta?... No... Venga, reconoce que te gusta, por qué no lo haces, te avergüenzas, ¿no es eso?... Sí... Pues aquí te está permitido, déjalo salir... Sí, sí que me gusta”.



Se trata de una comedia y como tal se hacen chistes D/s: “¿cómo puedo cumplir su fantasía, Señora?... Ve y pinta mi casa” (diálogo entre la policía infiltrada en el club-resort sadomasoquista y un sumiso). La poli gordita por cierto es de lo mejor de la película, al final se apunta al rollo Dom porque ya le iba eso de mandar y encuentra al hombre de su vida en el sumiso que le asignan para uso personal.


En cuanto a la pareja protagonista, al final es la misma historia de siempre, ella trabaja en eso con escasa vocación y acaba triunfando el amor sin “cosas raras”. Menudo desperdicio, con un chico tan... tan... obediente :D 

13 julio 2015

Que se desnuden ellos

Dice el señor alcalde Torres Hurtado que las mujeres, cuanto más desnudas, mejor (más elegantes ha dicho en concreto), y que los hombres, cuanto más vestidos, mejor también. Luego intentó arreglar la metedura de pata diciendo que se refería a que debemos ir fresquitos en verano... se ve que la piel masculina funciona mejor con la ropa de los tuareg y la nuestra como la de Eva en el paraíso. Ains.


En fin, lo que ocurre es que este pobre hombre no conoce lo de cfnm, o sea, mujeres vestidas y hombres desnudos, en sus iniciales en inglés. Así que yo le ilustro encantada con unas cuantas imágenes. Ya me gustaría tener más de estas, pero no son fáciles de encontrar aparte del porno de mal gusto y peor estética.







06 julio 2015

Un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo... y una persona


Esa frase, hasta los puntos suspensivos, aparece tal cual en la divertida película de cine clásico español Atraco a las tres. El guión parece salido de la mente de mi admirado Enrique Jardiel Poncela, y de hecho tiene una obra de mensaje parecido, Los ladrones somos gente honrada.

Se suele acusar de misoginia a este autor, y es cierto que le daba bastante caña a algunas mujeres en sus libros, pero es que mujeres frívolas y cabeza-huecas siempre las hubo, y además disparaba por igual contra todos, como en el genial retrato del donjuan de vuelta de todo que cae rendido ante la horma de su zapato en ¿Pero hubo alguna vez once mil vírgenes?

Alguno se preguntará qué demonios hago saliéndome tanto del tema femdom; bueno, resulta que ante todo soy persona y entre otras cosas me gusta el cine, por si no queda claro después de tropecientos posts con referencias a películas, y me gusta leer y escribir como también debería notarse, y tengo sentido del humor, y todo esto -oh sorpresa, ejem- viene a cuento porque para mí es imposible una relación (femdom en mi caso sí o sí) sin compatibilidad personal ni intereses y aficiones comunes. Esto les sonará a chino mandarín a los buscadores de sesiones sin más ni más, pero es lo que hay con respecto a mi persona. De hecho, me choca que otr@s no empiecen por buscar conexión personal, cuando al final, si eso falla, la D/s se viene abajo como un castillo de naipes.

Volviendo al post, lo del título me parece una buena receta para un sumiso: admirador (sin admiración y respeto, apaga y vámonos), amigo (¡¿cuándo rayos se habla por ahí de que un sumiso sea un amigo ante todo?!), esclavo (sexual) y siervo (para hacerte la vida más fácil, no para calentarse a cuatro patas). Y luego está el tema del entendimiento de persona a persona. A mí no me sirve de nada un hombre-mueble que no valga para nada, que no me entienda ni aprecie y le resbale que eso sea así, y que tenga una serie de características incompatibles conmigo, incluso incompatibles con el tema femdom. Por ejemplo, un terco lo tiene crudo a la hora de obedecer, un hermético se guardará todo para dentro y no habrá manera de que se sincere y explique por qué se bloqueó en aquel momento de sexo femdom o cuáles son sus expectativas acerca del futuro de la relación, etc etc etc.

Volviendo a Poncela, no digo que yo busque alguien que suelte cinco genialidades por frase, ya sería mucho pedir, pero es que algunos son secos, sosos y aburridos a más no poder.

Como ejemplo de sus muchas buenas frases tenemos esta:
El amor es como la salsa mayonesa: cuando se corta, hay que tirarlo y empezar otro nuevo.”

Sobre el amor escribió mucho este escritor, y eso que también le daba caña al tema, como demostró en Amor se escribe sin hache. Hay un fragmento la mar de curioso en el cual la protagonista le exige a un hombre que la llame divina y le cuenta que busca un esclavo, no un hombre, y después piensa para sus adentros:

Es un hombre guapo. Me gusta. Pero conviene, después de habérselo concedido todo, negárselo todo también. Para que esto le excite y le exalte. Y para que se vuelva loco por mí, y me desee, y me busque, y empiece a ser mi esclavo. Y conviene decirle que no nos veremos ya más para que él haga por verme a todas horas.”


Quién sabe si además de su talento para la comedia era todo un entendido en temas tan femdom como el tease and denial. 

01 julio 2015

Hartas de no-sumisos

Ya me gustaría no repetir tanto este tema, pero por desgracia es lo que me llega una y otra vez. Por si no va quedando claro a estas alturas del blog, el mayor problema a la hora de encontrar sumiso es que dicen ser una cosa cuando en el fondo son casi todo lo contrario. Y eso no es un problema de sumisión, es que son personas sin ética ni escrúpulos, que no dudarán en hacer lo que puedan y en intentar lo que no puedan, con tal de pillar a una que les haga lo que necesitan para saciar sus instintos. Y, triste como es el tema, me “consuela” un poco que no sea la única que padece esa plaga. Como muestra, este botón de una chica que me escribía hace poco:


Mi nombre es Pamela, soy de Chile y he estado leyendo tu blog desde hace un par de semanas, me siento muy identificada con tu camino. Creo tener tendencias dominantes, pero al ver tanta "bitch" dizque sádica, gritona e insultante y que derechamente mas odia que ama, me siento perdida y confundida, el asunto es que no entro en el "perfil" Ama ni con calzador, en la vida soy una mujer normal, algo tímida y poco sociable. En mis relaciones sentimentales he sido siempre dominante, controlar, dar o denegar el sexo, ser servida y adorada es lo que me mueve, en el "sexo vainilla" simplemente no funciono.

Un comentario o una entrada, no recuerdo; en que decías que cuando perdiste la virginidad, llevaste la voz cantante, me identifico de una manera extraordinaria.

Veo difícil encontrar al sumiso de mis sueños y la verdad desde hace un tiempo ya no lo busco. He tenido algún intento en el ciber espacio, pero el nivel de frikismo es increíble, literalmente hablando... te queda una sensación de: "esto no puede ser en serio", para muestra, hace un par de meses un tipo me escribió decenas de mails ofreciéndome "su castración" como tributo.
Estoy leyendo tu blog de a poco y espero conocerlo completo. Te felicito por tu trabajo y por intentar difundir el verdadero FEMDOM en un Mundo de "sumisos" que sólo buscan un HAZME, Dame, Y YO quiero.
Cordiales saludos


Antes que nada, vuelvo a darle las gracias como ya hice por privado, y no me cabe duda de que todas las que nos salimos del esquema de Dómina de vídeo porno, nos sentimos igual de decepcionadas con los “sumisos” que buscan dominación a la carta gratis (aclaro que si pagasen tampoco cambiaríamos nuestra manera de dominar). Y empiezo a creer que en el fondo solo me entienden de verdad las mujeres que piensan como yo, y que casi son las únicas personas que están interesadas en leerme de pé a pá, ya que a los señores sumisos parece que con dos párrafos les sobra para ofrecerse como candidatos a estar a mis pies.
No se necesita conocer a cientos de sumisos para descubrir toda la friki-fauna que te puedes encontrar, lo de la castración es ya “un clásico” entre los zumbados que usan internet para hacerse pasar por sumisos. Desde el primer sumiso que te topas en un chat, cuando sientes curiosidad por explorar tu lado dominante en internet, ya sabes lo que te encontrarás una y otra vez. Si encima llevas cierto bagaje como yo, tanto real como ciber, las anécdotas dan para varios libros.


¿Cuántos sumisos merecen la pena entre los que “se arrojan” a nuestros pies? Uno de cada cien, tirando por lo alto. Los que pasan la criba suelen tirar la toalla cuando les das la oportunidad. Y en el resto, es sorprendente como se “superan” los casos en un más-difícil-todavía infinito.


Pero ultra-frikis aparte, cuando llega cierto punto, notas que has visto, leído, escuchado y sentido lo mismo muchas veces antes, y vas haciendo grupos de sumisos: el que busca sesiones esporádicas, el que no liga y se mete aquí pensando que las amas son unas tías nada selectivas (que también las hay), el que busca nuevas sensaciones porque incluye el bdsm en el repertorio del mundo liberal, el que no sale de la fase ciber porque con eso ya colma su lado oscuro, el que es directamente un perturbado, el que confunde jugar a sumiso con ser sumiso en su amplio sentido con una mujer, etc. Y las historias se repiten al final mucho, porque hay poca variedad y originalidad entre los que buscan Ama: “soy sumiso y busco Ama, tengo pocos límites, soy discreto y haré todo lo que usted me ordene”. ESE podríamos llamarlo el mensaje-estrella, el que se repite a lo largo del planeta femdom en nueve de cada diez casos. Pero si analizamos esa “inocente” frase, comprobaremos que es falsa de principio a fin:
¿Es sumiso? Pues no tiene por qué, y cuanto más lo repita, más dudoso resulta que sea cierto. Casi siempre es un tipo que entra en una sección de contactos o googlea con la intención de pasar un rato de morbo fácil. (Respetable, PERO al menos que lo deje claro).
¿Busca Ama? Pues tampoco tiene por qué. No quiere pertenecer, ni obedecer ni acatar lo que ella diga o quiera, sino que en realidad busca una mujer (algunos quieren una mega Diosa y otros se conforman con que no sea un hombre) que le haga tal o cual cosa. A otros también les vale un hombre o una pareja o una vaca volando.
¿Límites? Je je, pídele una simple foto, de las que le piden en cualquier currículum, y te soltará que no hay confianza, pero para decirte en su primer mensaje que se depila el ano con cera sí que la tuvo.
¿Discreto? Aquí puede haber varias razones detrás de la palabreja: la más frecuente es que tenga pareja y lleve doble vida sin remordimiento, el muy rastrero. También está el que busca encuentros en una mazmorra, o donde sea, a los que imagino que llegará envuelto en un burka por si su vecino lo pilla con una mujer a la que imaginan vestida de dominatrix hasta para dormir. Sea como sea, con los discretos no podrás hacer vida normal más allá de un (para mí) estúpido rol. No te ve a TI, ve al Ama que eres, y saliendo de eso, por lo que a él respecta, te puede partir un rayo.
¿Hará todo lo que le ordenes? Já, ni de coña, traduzcamos: “haré todo lo que me caliente a mí y me venga bien en la agenda, y antepondré el partido de liga, las cañas con mis colegas, la serie de TV y la visita a mi tía Enriqueta, antes que verte a ti, ups, a usted, que se me olvidaba la fórmula mágica para fingir que soy sumiso”.


Ese sería el resumen muy resumido de lo que te puedes encontrar entre los auto-denominados sumisos, y lógicamente no me ha apetecido conocer a la inmensa mayoría, porque una vez que pierdes energía con media docena de esos, ya detectas las auténticas intenciones en tiempo récord.


Ejemplos tengo miles, como ya digo, así que hoy veremos un par, a sumar a todos los que he comentado ya en el resto del blog. Hace poco me escribió uno de estos tipejos, para más inri un medio analfabeto que juntaba con mucho esfuerzo un par de letras (SÍ, necesito compatibilidad de intereses y nivel cultural), y que como el 99% de los que me escriben, no había leído más allá del título, aunque lo mismo ocurre si pones un anuncio o dices hola en un chat. Ellos no ven más allá del nick y pasan olímpicamente de lo que digas o quieras. El intercambio de mensajes fue tal como sigue. Aclaro que le respondí porque andaba cerca según mi radar y tuve curiosidad, aunque la mala espina me la dio desde el minuto uno, pero este tipo de mensajes de copia-pega los borro directamente:

Hola ama, yo esclavo sumiso buscando ama. Con experiencia en el mundo bdsm. Espero su respuesta”

Lo de ser breves es una estrategia, aparte de que no den para más: escriben poco para evitar que los pilles pronto. Hagamos un repaso entre líneas al texto: esclavo sumiso... qué coño será esa mezcla. Dice “hola ama” y a continuación seguido, antes que nada, que busca ama, para que te quede clarito: le importa una mierda la mujer más allá del rol. Con experiencia bdsm: ya ahí no puedes pedirle peras al olmo a un tío que quiere prácticas sueltas pero sin soltar un euro con una profesional y que da por sentado que todas somos iguales y que su hipotética experiencia es una llave que le abre cualquier puerta. Y... como colofón, ESPERA respuesta, claro, y rapidito, que hay cola de nenas peleándose por él. Pura actitud... negativa.

Pero por confirmar o desmentir si era el enésimo falso, le respondí, y resumiendo también para no perder tiempo, tal que así:
No busco sesiones bdsm, busco un sumiso en toda la extensión de la palabra. Edad? De dónde eres? Tienes pareja? Foto?”


Lo de la foto, pues oye, mira, ya lo incluyo desde el principio, que luego descubres la cara de loco que tenía aquel o la cara de chulo vainilla de ese o lo poco que te gustaba este o las pocas luces que se le notaban al otro (más aún que por sus mensajes), y cuanto antes sepas eso, muchísimo mejor. Total, que responde en su estilo de telegrama:
"Hola ama, tengo 37 años, soy de un pueblo de al lado de XXXX, no tengo pareja, sí soy sumiso y estaria a su disposición cuando quisiese."


Qué prisa, leñe, a mi disposición pero la foto no entra en el trato, jajaja. Ains. ¿Y estos personajes se van con cualquiera que busque sumiso? ¿En serio? ¿Tienen el estómago a prueba de bombas? Les da ab-so-lu-ta-men-te igual el trozo de carne que les toque, mientras les hagan las cositas esas tan guays que ellos necesitan. Penoso.
La prisa es una de las principales señales para detectar falsos sumisos. Si quiere mudarse mañana mismo a tu casa para que lo metas en una jaula, no es un sumiso, sino un loco, o uno al que persigue la policía, o uno que miente con tal de verte como sea.


Pero sigamos con la fascinante historia esta...
Ya sabía que de la foto ni hablar, todos sois "discretos". No me gusta la gente desconfiada.”

Si le apetece podriamos hacer una prueba en real”

Joder, que tío más cansino y qué cara más dura, emperrado en quedar sí o sí. Debería ser mala de manual y planear citas para dejarlos tirados en medio del campo. ¿Quedar para hacer prácticas con un desconocido? Puaj, me deja fría. Además, no necesito más prueba (de su falsedad) cuando veo que él intenta marcar el ritmo y los pasos.


No quedo con nadie sin saber qué pinta tiene. Me tiene que gustar y te repito, que no te enteras, que no hago sesiones de buenas a primeras. Déjalo, para ser “sumiso” ya me has desobedecido suficiente.”

Aclaro que necesito mucho más que saber la pinta de alguien para llegar a un encuentro en persona, pero a esas alturas no me quedaba ni gota de paciencia para explicar nada a semejante cazurro.

Tu tampoco te enteras que desde el principio estoy mandando a la mierda tus exigencias, así que quien lo tiene que dejar eres tu...gilipoyas!!”

Jajaja, ahí pensé “¡bingo, ya lo sabía yo!”. ¿Véis qué fácil fue sacarlo de sus casillas y quitarle la careta? No pudo fingir durante más de cuatro mini-mensajes. Otro para mi infinita lista negra. Seguro que hasta habrá quien entienda su rebote final, el pobre solo quería un ratito bdsm sin agobios jajaja. Que lo tenía que dejar yo... el medio-neurona incluso se creía que yo tenía un remoto interés en sus carnes. Aunque tampoco es que me insultase, gilipoLLas todavía me habría molestado, pero con Y no me afecta jajajaja.


Otro ejemplo, de los muchos que podría contar, es el del “espabilado” que te cuenta lo que supone que quieres oír. Veamos este otro caso real:

Hola, soy un chico sumiso de 42 años, culto, atractivo y con algunas experiencia dentro del BDSM tras pertenecer a varias Ama. Tampoco, al igual que Usted, me interesan las relaciones de dominación/sumisión tipo sesiones como si de una pura escenificación se tratara. Las relaciones fendom que he tenido, si bien han tenido una vigencia temporal que las circunstancias dictan, han sido duraderas, y lo que es mas importante, enriquecedoras y reales, no solo una mera sucesión de juegos BDSM, y reconozco q a mi también me encanta el morbo y los juegos, pero el espiritu del BDSM no es solo eso, sino (desde la perspectiva del sumiso) la busqueda de la realización personal basada en procurar a toda costa la satisfaccíon en todos los sentidos del Ama o Señora, obedeciendo y dejandose modelar por ella. Si desea conocerme y me da la oportunidad de demostrarle que soy un sumiso honesto, no dude en contactar conmigo. Un saludo y a sus pies.. Teléfono: xxxxx


Cualquiera con dos dedos de frente es capaz de redactar algo en esta línea, o en otra línea, que encaje con lo que el Ama en cuestión pide. Yo no tengo bola de cristal aunque la intuición me falle cada vez menos, y a simple vista podría parecer un mensaje correcto. PERO... hay algo ahí bastante extraño, cuando se refiere a la vigencia temporal que las circunstancias dictan... Por cierto que no soporto a los pedantes que se creen que son más cultos por usar palabrejas retorcidas. Y en este caso, simple y llanamente, lo que quiere decir el individuo es, que tiene pareja. Y tiene la cara de cemento armado de hablar de HONESTIDAD. Lo del teléfono es otra cosa que rechina, ¿con qué derecho dan el paso de ir más allá? Eso me corresponde a MÍ. Pero mira, viene bien para cotillear y comprobar que, en efecto, en el whastapp tiene nada menos que la foto de su parienta y un mensaje que dice “mi pichurrina”. Es como para escupirle, vaya, aunque lo mismo eso le pone cachondo. ¿Cómo se puede prometer que es honesto como sumiso SI NO LO ES COMO PERSONA? La engaña a ella y engañará a la tonta-Ama que se deje embaucar por su palabrería barata. La cosa no queda ahí. Ese teléfono es el que utiliza el lechuzo para poner anuncios por toda la red buscando mujeres que le follen el culo, con fotos incluidas de los arneses que quiere que usen con él. ESO es lo que busca, lo otro es peloteo y teatro para que alguna caiga y le haga lo que él quiere. Ah y en los anuncios pone su edad real, que no es 42, eso es otro truco para encajar en los límites de lo que busco. Y por supuesto que no busco a uno al que le sirva cualquiera para que lo sodomice, arcadas me dan a mí estos tipejos. En uno de los anuncios busca a una mujer o a varias (¿ein?) para usar el arnés al día siguiente a las 11 de la mañana. Flipante. No parece que le vaya a dar mucho tiempo de comprobar si es una asesina en serie o qué, ni parece que le importe.


Por si sigue sin quedar claro todavía, destaco tres cosas de las más graves en este tipo de casos y de gentuza:
-se pasan por el forro lo que nosotras buscamos, y en mi caso yo más clara no puedo ser ni poniendo letreros luminosos
-no tienen modales ni simple respeto por las mujeres en general
-se adueñan de la palabra sumiso porque les sale de los cojones


Espero que con estos ejemplos se entienda que ese grupo de “sumisos” (de mierda, añado) son tan “normales” o vainilla como otros hombres-buitre, solo que buscan algo específico que se sale de lo habitual. Y por supuesto no quieren someterse a nadie y les toca las narices que la mujer no entre en su juego enseguida. No aprobarían un simple de test de honestidad e integridad personal, cuanto menos podrán tener las cualidades de un sumiso, en resumen, que digan de qué presumen y les diré de qué carecen.
Por suerte para mi salud mental a estos los calo pronto (otros fingen mucho mejor). Podéis comprobar (atención: consejo para Amas novatas) lo fácil que es, basta con no entrar al trapo y resistirse durante un par de correos, tampoco se necesita un máster ni mil años de experiencia. Estos se rebotan pronto y no tienen ni pizca de paciencia para lo que no sea entrar en faena con cualquiera que caiga en la trampa.


Visto como está el panorama, desde hace años, y ahora casi peor con el femdom a golpe de click por internet, se entenderá que fueron muy pocos (en comparación) los que conocí en persona y en plan candidatos a sumiso. Y entre ellos, una vez terminada la relación o la comunicación, te paras a analizar y, falta de afinidad aparte, te das cuenta de que algunos fueron lo bastante habilidosos como para hacerme creer que eran muy distintos a los del grupo más numeroso de engaña-mientras-pillas, pero en realidad tampoco se diferenciaban tanto, motivo por el cual aquello no se cuajó. Y los dos principales motivos por los que pierdo interés en un hombre (sumiso, claro) son: descubro que no es tan especial y diferente al resto, y/o me demuestra que no soy tan especial y prioritaria para él como me juraba tiempo atrás.


Podría haber conocido en persona a más sumisos. De hecho hay un (pequeño también) grupo de ellos con los que quedé una sola vez para terminar de descartar que hubiera potencial juntos, pero que me parecieron al menos personas correctas y posibles amigos (luego volveré sobre esto de los amigos). Y con otros no me negué a quedar, PERO a ellos no les compensaba verme si no iban a “encontrarse con Ama S.” ni a tener garantía de que sacarían algo femdom de todo ello. Los de ese grupo me dejaron una huella de asco bastante considerable, no entiendo cómo no valoraron el hecho de poder conocer a alguien de quien al menos les gustaba su forma de pensar según veían por el blog (o eso me hicieron creer como estrategia para llegar a mí) y dejar pasar la ocasión de que quizá surgiera algo de ese café. Como me dijo uno que me ponía de los nervios con sus meteduras de pata: “pero si todas me dicen que soy un encanto...” Así que le dije, después de insistirme muchísimo, “bueno, a ver si en persona das un giro de 180º, pero que te quede claro que no vendrás como posible sumiso”, y claro, el pollo desapareció para siempre, que algo así no le compensaba al “encanto”. Pero vaya, con esa forma de ser, tan egoísta y cerrada de mente, poco se puede esperar de gente así, y me alegro infinitamente de que el dichoso encuentro no llegase a concretarse. A veces también coincidió con una época en la que iba a pillar telarañas si no tenía una medio cita con alguien, pero reconozco que es un error tremendo lo de quedar por quedar. O quedar con alguien que no te gusta a falta de algo mejor. Porque (atención, peligro), uno de los efectos de la mayoría de no-sumisos que hay es que acabas bajando el listón sin darte cuenta, ya que en comparación con toda la fauna de frikis que pueblan la red, cualquiera medio normal te parece la mega hostia en verso.


En cuanto a lo de la amistad que mencioné antes, el caso es que mis candidatos a sumiso no suelen quedar como amigos míos (penoso también, sip). Algunos porque ese era justo el problema de fondo, que no encajábamos ni como amigos, y en otros casos, porque no había manera de mantener una línea neutra en la que no colasen el tema femdom a la primera de cambio, y no me van las medias tintas ni las ideas poco claras.



Total, que ahora estoy como nuestra amiga chilena, que ya ni busco, aparte de lo que pueda aparecer de milagro por aquí, porque la pereza que me da es estratosférica. Mi vida no gira en torno a tener o no un sumiso, lo único que echo de menos es a “esa persona” complementaria que ADEMÁS necesite la sumisión tanto como yo la dominación para que una relación funcione. Pero mientras llega, en serio que me faltan horas en el día para los mil proyectos que tengo en mi vida. Por cierto, no he comentado que preparo parte dos de mi novela femdom, ¿verdad?, jiji, pues ahí queda la noticia :)

23 junio 2015

El vainilla curioso


El otro día me llegó un mensaje privado a través de mi canal youtube. Alguien me preguntaba: ¿qué es femdom, es bondage? Ante una pregunta tan (para mí) absurda, me vi en la obligación de hacer difusión social jaja, tal vez era un adolescente o alguien que no sabía buscar por internet o un aburrido. Le dije que femdom es Dominación Femenina, un tipo de relación en el que ella manda y él obedece. Entonces me preguntó si es en todas las actividades o solo en sexo. Le respondí que algunas parejas lo hacen a tiempo completo y otras en el tema sexual. Me dio las gracias (menos mal, ya pensaba que ni eso) y me hizo una nueva pregunta: una persona bisexual, ¿tiene más interés en un trío? Ahí ya dejé de responder porque una cosa es difundir y otra que me tomen por consultorio gratis. Además, todas las dudas iban a tener la misma respuesta: pues depende de cada persona, hay de todo. Que me parece genial que la gente quiera informarse, peeero... algunos lo que hacen es cotillear y punto, y para eso mejor que pillen una revista de famoseo. Y luego están los que se apuntan a un bombardeo, como nuestro próximo “amigo”.

Inciso. De vez en cuando “me infiltro” en la sociedad “normal” para investigar cómo se toman este tema ahí afuera, porque desde luego para pillar sumiso no es (no los encuentras en condiciones ni en sitios especializados, cuanto menos ahí). Sí que noto al cabo de los años que a la gente le empieza a sonar algo todo esto pero la confusión es grande todavía. Anécdotas de estas ya conté en otra ocasión, desde el que me toma por dominatrix que hace vídeos, pasando por el que presume de ser un entendido por conocer alguna práctica, hasta el que se ofrece a hacer una cruz de san andrés a buen precio jaja.


Pues bien, este es el intercambio de mensajes con uno de estos curiosos que vio mi solicitud de búsqueda de sumiso en cierta web vainilla:

Él: Hola...se pueden tratar los terminos?
Yo: jaja, nop, yo no domino a la carta...
Él: No me referia a eso mujer jejeje, sino que tendras un limite y demas no? Ya que todo no vale ehhh
Yo: Vamos a ver, el límite lo tendrá el sumiso más bien. Tú eres un curioso, ¿verdad?
Él: En parte si, pero me atrae mucho ese mundillo desde siempre y estoy abierto a todo...por eso pregunto a alguien que sepa decirme y probar con alguien que sepa que hace...te molesta eso?
Yo: Yo te entiendo pero no estoy para que nadie pruebe por probar, lo tienen que tener muy claro, para informarte del mundillo tienes muchos sitios en internet, suerte
Él: No quiero probar por probar, quiero probar para quedarme...te atreves?
Yo: jaja oye no me río de ti, pero sí de las cosas que dices, ¿que si me atrevo? Eso debería preguntarlo yo. Mira, reconozco de lejos a quien sirve y a quien no. Un saludo y hasta siempre.

A partir de ahí lo bloqueé porque ya el tipo se estaba animando y lo próximo iba a ser prometerme que se encadenaría a mi cama cada noche. A saber lo que quería probar. “Con alguien que sepa lo que hace”. Ah claro, se trata de hacerle cosas, cómo no, lo de sentir y ofrecerse ni le suena. Si le atraía desde siempre esto, ¿qué hacía a sus 40 tacos sin haberlo intentado? Venga ya, cuentos chinos a otra. Me pone de los nervios todo ese rollo de ligón de discoteca con las malditas frases de “atrévete” y similares. ¿Qué pasa, que hay que ir con casco de protección a una cita con estos tíos? ¿Es un riesgo, un peligro, una aventura tan emocionante que hay que llevar una caja de tranquilizantes? ¿Pero de qué van? Se ponen la etiqueta de premio gordo, como el regalo que te llevarás si te “atreves” a probar con semejante macho. Por-fa-vor, si es que lo de la risa que pongo ahí no era fingida, es que me partía ya con dos frases.

Y no es la única anécdota reciente en esta línea. Un escritor me mandó este bonito y breve mensaje, lo bueno si breve... ya se sabe: “Sométeme”. Es que me complico la vida demasiado, ¿verdad? Así de simple y efectivo sería mejor. Pero una es como es y la primera reacción que tengo es responder (bueno, de hecho la primerísima es NO responder) algo así como, “vale, te someto con una sola orden: ve a que te domine tu reverenda prima”. No es algo personal, le respondo lo mismo a cualquiera que venga dándome una orden, lo llevo mal, las dominantes preferimos ser las que ordenan, raritas que somos... Por cierto, qué ilu, es el tercer escritor que se me arrima, el primero es el autor del bodrio más infumable que sobre femdom se hizo, y el segundo no sé ni lo que escribe pero vino a ponerme fina por decirle que la cornamenta y el femdom no son ni primos lejanos. ¡La cosa va mejorando! Se me saltan las lágrimas, casi tanto como con la poesía de tercer escritor sobre uno que sujeta una cabeza femenina mientras ella le abre la bragueta, me llegó a la fibra, él si que conoce al género femenino, ains, qué majo, y qué pedazo de sumiso me he perdido.


En fin, que cuando das el paso de vivir según lo que eres y contactar solo con sumisos, a pesar de los desastres que te encuentras, lo de pasar a ese otro lado del mundo de los no-sumisos se hace muy cuesta arriba, ya me molestan la vista hasta los “ehhh...”, los “jeje mujer...” y similares, que no es que yo sea fan del protocolo vacío pero es que estos, de modales, andan cortitos. Lo bueno de esos casos es que me reafirmo una y otra vez en lo que no quiero. Pobres, se quedarían esperando mi respuesta, menos mal que seguro que se les pasa con aquella otra que busca un castigador o con la que quiere un astronauta submarinista, y a todas les dirán lo que se tercie para intentar pillar cacho. Qué poco selectivos, todo lo contrario a mí, que no tengo diez sumisos cada semana porque no quiero, tontorrona que es una.


Al final siento que no encajo en ninguna parte, ni en el mundo vainilla ni en el bdsm de buscadores de fantasías vacías para pasar el rato, y para colmo de males, aparecen estos que son mezcla de lo peor de ambos mundos. Y digo peor porque llevan con letrero luminoso la intención de utilizar a quien se cruce en su camino. La buena noticia es también esa misma, que se ven venir a kilómetros de distancia.



Parte de la culpa de todos estos aburridos metidos a sumiso opino que la tiene “el contagio” del mundo liberal en el que todo cabe (sí, es un doble sentido...) y todo vale. En un vistazo rápido a ciertas webs de contactos bdsm lo primero que salen son fotos de pollas en primer plano con un mensaje diciendo “soy muy sumiso”... O yo me equivoco de parte a parte, o esos, de sumisos, no tienen ni las uñas, o el pirulí. Venderse como un trozo de carne a lo mejor les funciona con las que buscan justo eso, pero repito, yo soy tan tiquismiquis que necesito que me interese la PERSONA que es el sumiso en cuestión, lo demás es un mercado para llenar ratos vacíos, y yo no quiero tapar huecos (otra vez doble sentido) sino compartir mis mejores momentos con alguien. Que sí, que ya sé que las páginas de contactos -vainilla o bdsm- van todas en la línea de aquí te pillo aquí te mato, y por eso mismo, el hecho de que alguien se anuncie con la “bandera al aire” diciendo que busca mujer, hombre, trío, transexual o un cangrejo de río que pase por allí, me deja muy clarito la clase de “sumiso” que es. Y que den por sentado que por decir que eres dominante ya te vas a apuntar a hacer intercambio de sumisos, cesiones de los mismos a amos, cornamentas y orgías en grupo es otro efecto colateral de la fusión liberal-bdsm que prolifera como setas en el monte, por desgracia para l@s que buscamos mucho más que juegos de carne.


Como resumen final, reivindico dos cosas que me parecen fundamentales en todo esto:
-la principal condición para tener Ama es ser sumiso. De perogrullo, ¿no? Pues en eso falla el 90% de los “sumisos”

-deberían usar otro nombre distinto a sumiso para referirse a lo suyo todos los que fingen ser lo que no son, todos los que buscan nuevas sensaciones y todos los que quieren tener contacto con un Ama al precio que sea. Yo ya propuse un nombre cuando traté hace tiempo el tema del vainillismo o sumisos-vainilla que a ratos se sienten de una manera u otra: SUINILLA.

Ains, cuánto tiempo ahorraríamos tod@s si no hubiera tanto lobo disfrazado de cordero y tanto aburrido de su vida vainilla buscando morbo fácil.

16 junio 2015

Top service


Me pregunta alguien lo que opino sobre este tema. Se trata de supuest@s dominantes que disfrutan sirviendo a la parte sumisa, de manera que están encantad@s con lo de dominar desde abajo (top from the bottom). En femdom consiste en que el sumiso es el que elige las prácticas y el Ama se las ofrece encantada. Sí, como las dominatrix profesionales, pero gratis y por pura generosidad...


Pues chico, qué voy a opinar, este es un blog de DOMINACIÓN FEMENINA, ahí el bdsm aparece como un medio, no como el fin último, y a veces ni aparece, que lo único importante es lo que decidimos nosotras. No te digo yo que no podamos hacer un regalo de cumpleaños por ejemplo al sumiso y acceder a algo puntualmente, pero de ahí a tomarlo como norma, pues no.


Cada pareja funciona según sus parámetros, recuerdo a cierta Ama de cierto foro que se refería a su sumiso como su perrito consentido. Otro ejemplo de top service es lo que hacen las mujeres vainilla que aceptan ser las Amas a medida de su hombre sumiso, y si les va bien, perfecto, pero eso no es femdom, y a veces no es ni bdsm tampoco, porque ella no disfruta con el juego, solo se presta a hacerlo por tener contento a su pareja o por no perderlo.

También me pregunta este lector algo que no entiendo bien:
¿Podrían varios ser sumisos, como mínimo, parciales?
Supongo que se refiere a que un hombre puede ser un poco sumiso, o sumiso a ratos, o sumiso según para qué. Pues sí, por supuesto, ya hablé de esto en grados de sumisión. Bajo mi punto de vista solo se puede ser sumiso o no serlo, pero vaya, por haber hay de todo en este planeta.

Y por último, una matización con ejemplo práctico. Imaginemos que un sumiso está “perdiendo fuelle” en una situación sexual. Si tú sabes lo que le produce una erección instantánea, como meterle un pie en la boca o sentarte encima de su cara o darle dos bofetones contundentes, pues lo haces, PERO no estás complaciendo sus deseos -un poco sí- sino que en el fondo es un método que usas para que él te siga complaciendo, es decir, como digo sobre el bdsm, será un medio para ti, no un fin, el objetivo último no es darle placer sino que él te lo de a ti, que precisamente es la manera de disfrutar que tiene el verdadero sumiso, y todos felices.

09 junio 2015

Cómo tener Ama

Para empezar, el sumiso que quiere tener Ama lo está planteando horriblemente mal. No se puede tener un Ama, solo se puede pertenecer a una. En todo caso se tendrá una relación con ella. Pero por simplificar vamos a dejar lo de “tenerla”.


El otro día leí algo muy interesante que me pareció de aplicación inmediata a nuestro tema. Se trataba de cómo mucha gente quiere “tener” como primer paso, saltándose los que vienen antes, que son los más importantes. Es decir, la secuencia lógica es Ser-Hacer-Tener, y sin embargo la mayoría quiere tener porque sí, por arte de magia. Vaya, lo mismo que quieren los sumisos que creen que un Ama caerá del cielo sin que muevan un dedo.


Para empezar, viene lo de Ser. ¿Eres sumiso? Es una pregunta fundamental. Hay muchos que no lo son y sin embargo tienen el morro de querer tener Ama, como si aceptásemos a cualquiera. Podrán tener Ama durante el tiempo en que logren engañarla haciéndose pasar por lo que no son, si es que lo consiguen.
Después viene lo de Hacer. ¿Haces lo correcto? Si no tienes la actitud adecuada, si no haces lo que debes hacer y no evitas todas esas cosas que bajo ningún concepto tienes que hacer, lo llevas crudo.
Y por último, si eres y haces, el Ama se sentirá atraída de manera natural hacia ti, reconocerá que eres el diamante entre tanto pedrusco y con tus actos le demostraras que puede confiar en ti para depositar su dominación.


Pues bien, la inmensa mayoría de los que van como almas en pena quejándose de que no encuentran Ama, como si fuera a aparecer de la nada, lo hacen justo a la inversa. Primero quieren al Ama, la que sea, como sea, “solo” piden un poco de atención, una oportunidad de estar en contacto, aunque resulten menos apetecibles y tentadores que una cucaracha en un escaparate, y entonces, una vez que “tienen al Ama” enganchada, porque sí, porque ellos lo valen, vendrá lo de hacer. Entonces, no antes, empezarán a Hacer, a hacer lo que ellas le digan, como una obligación, no porque les nazca de dentro; que ella se encargue de domarte y moldearte, que tú solo tienes que tumbarte de espaldas y dejar que ella trabaje a lo grande. Y, por último, quieren llegar a Ser sumisos. No antes. No desde el principio o desde antes de tener Ama. No. Quieren Ser al final del proceso, cuando aparezca por arte de magia el Ama y sea ella la que haga todo el trabajo sucio.


De locos.

Así es como opina la gran mayoría de señores “sumisos”. Y así les va, claro. Y ninguna pena me dan. 

04 junio 2015

Ella manda


En esta película, ¿Quién manda?, que con semejante título tuve que ver sí o sí, tenemos a un donjuan de pacotilla que usa y tira mujeres hasta que se topa con la horma de su zapato y resulta ser el cazador cazado. Al final, por cursi que suene, manda el amor. Pero mientras, tenemos unas escenas de esas que me ponen una gran sonrisa, doblemente porque se cuelan en una película “normal”.

01 junio 2015

L@s comentaristas

Si no eres habitual del blog, esta entrada te la puedes saltar, al igual que si nunca lees los comentarios (y te aseguro que te pierdes una parte importante). Me decía el otro día un lector que le llamaba la atención que siempre comentasen los mismos por aquí, a pesar de las numerosas visitas que recibo. Así que aprovecho para decir algunas cosas al hilo de esto, que nunca he dedicado post al tema, aunque he agradecido varias veces que estéis ahí, sobre todo los que participáis.


Hasta ahora hay unos 4.500 comentarios publicados, pero la mitad pueden ser míos, ya que respondo a casi todo el mundo. Dos mil y pico tampoco es una cifra despreciable, aunque son pocas las entradas con 50 comentarios, pero haberlas haylas. Me alegra por cierto no tener cien comentarios porque se me iría media vida en leerlos y responderlos. No voy a seguir dando datos, lo que quiero decir es que con todo lo que se dice en los comentarios se podría hacer otro blog paralelo, y a veces salen temas que me voy anotando para entradas futuras. Esa es una de las utilidades para mí del hecho de que la gente deje su opinión, pero la más importante es el respaldo que siento, y en serio que admiro a los que tienen blog a pesar de no tener comentarios, o tener muy pocos. Como dato curioso, creo recordar que solo dos entradas se quedaron sin comentario en su día y reconozco que me llevé un pequeño disgusto jaja, pero también ocurre que siguen llegando opiniones en todas incluso pasado mucho tiempo desde que fueron publicadas. Para mí no hay caducidad en nada de lo que escribo así que me siento incluso un pelín orgullosa de reafirmarme en lo que pienso desde hace años cuando me releo a mí misma.

Pero voy al meollo de este post: vosotros, los que estáis ahí, ahora, o en el pasado, o incluso en el futuro cuando llegue el momento. Los que habéis leído mi novela Despertar sumiso, sabéis que la dedicatoria va destinada precisamente a mis lectores fieles del blog, me apeteció hacerlo así y sabía que los primeros compradores saldrían de ese grupo. Algunos sé quiénes son y otros no, porque me consta que hay seguidores que nunca han escrito por aquí ni a mí por privado, pero mi radar de visitas me lo chiva casi todo :)

Los más curiosos se preguntarán, ¿qué fue de los comentaristas que ya no se asoman? A poco que os deis un paseo por entradas antiguas, veréis que en cada etapa había un grupo de fijos que con el tiempo dejaron de aparecer, como seguirá pasando, porque nada es eterno y entiendo que hay otras cosas en la vida aparte de seguir un blog, por mucho que te guste. Pues bien, a esa pregunta no siempre sé responder. ¿Qué pasó con ellos? Eso me gustaría saber en algunos casos, así de repente me acuerdo de walkariano, que tenía unas ideas muy interesantes acerca del sumiso como una especie de guerrero luchando por su dama, contrastando con la lamentable imagen de los gusanos arrastrados que tanto abunda en ciertos círculos. Pero podría dar muchos nombres y esto sería eterno.

Entre los casos en los que conozco lo que ocurrió para que dejasen de venir, hay de todo un poco. Algunos se “echaron” novia vainilla y dejaron esto (y su sumisión por lo que parece), atrás, o a un lado, o en un paréntesis. También hay candidatos míos a sumiso, que tras ser rechazados, o no cuajarse la cosa, no volvieron a participar, lo cual entiendo. Hubo un par de casos de conflicto, incluso una guerra encarnizada con otro bloguero con cruce de posts incendiarios incluidos, jaja, y trolls a los que expulsé, y algún toca narices, pero realmente, dado el volumen de visitas y opiniones, el balance es positivo porque la gente tiene un nivel alto de cordura, educación y empatía, y no es por llevarme la razón pero me alegra saber que no soy la única en la línea del femdom sano y constructivo, en contraposición al dañino y destructivo que tanto veo por otros sitios.

Por seguir con la lista de casos, alguno sé que ya no participa pero sigue leyéndome e incluso me envía líneas por privado, otros reaparecen por temporadas, hay unos cuantos que han escrito bajo distintos nicks porque lo cambiaron con el tiempo y sé que son los mismos porque lo dicen o porque reconozco la forma de expresarse, y hay hasta uno que sospecho que disimula a ver si no lo pillo jaja. Alguno voló al pillar otra Ama, y me alegro sobre todo porque ellos no eran lo que yo buscaba, y en fin, ya digo que hay de todo. Unos estuvieron meses y meses (incluso años) por aquí, otros bastante menos, hay quien ahora participa desde facebook, etc etc.

Una mención aparte merecen las mujeres, porque hubo largas temporadas en que no comentaba ni una, y lejos de alegrarme por la posible falta de competencia, me hacía sentir un poco sola y como el bicho raro en el grupo de las Amas de postal. Algunas empezaron unos blogs muy prometedores que se quedaron en pocos posts por desgracia. Y de un tiempo a esta parte tengo a tres que comentan casi siempre, y extensamente, y aunque ya les digo a veces eso de sentirme acompañada en mis opiniones, lo repito: gracias, chicas ;)

Y hablando de chicas, entre las visitas a perfiles por supuesto se llevan la palma ellas. No me consta que se haya formado ninguna pareja gracias a mi blog, pero oye, si es el caso, me tenéis que invitar a unos langostinos para celebrarlo :D

A algunos ex comentaristas confieso que no los echo en falta, porque soltaban cada tostón tamaño quijote que tengo claro que solo me leía yo, y a los que me gustaría seguir viendo por aquí les deseo lo mejor estén donde estén.

Y bueno, esto que iba a ser un post de dos líneas me ha vuelto a quedar largo, y con la sensación de que me dejo cosas en el tintero, pero por resumir, quería decir que estoy segura de que mucha gente llevará un trocito de mí o de mis ideas dentro aunque pase el tiempo, al igual que cada uno de los comentaristas que me dejaron huella formarán parte de mí de alguna manera siempre :) Y ahora paro que hasta me estoy emocionando :D 

24 mayo 2015

Guía para esclavizar sexualmente a un hombre


El libro Poder sexual para mujeres, escrito por Georgeann Cross, no llegó a ser publicado por ninguna editorial, lo cual no me extraña porque en 1997 el tema sonaría a ciencia-ficción, así que circula en pdf por la red, y en inglés solamente. También lo tenéis en este blog:
Quizá usando un traductor os podáis enterar más o menos l@s que no sabéis inglés. Aquí van mi resumen y comentario.

La técnica principal y supuestamente infalible para hacer de un hombre tu esclavo sexual consiste en lo que ella llama el bucle: un hombre se siente avergonzado por excitarse cuando una mujer lo trata como un esclavo, y se excita por sentirse avergonzado, y así entra en una espiral en la cual cada vez quiere más y más. Lo de tratarlo como un esclavo es de mi cosecha, porque ella habla en exclusiva de una táctica: atarlo, excitarlo mediante sexo oral (él a ella) y obligarlo a que se masturbe mientras miras, o masturbarlo tú si le ataste ambas manos. Parece fácil, ¿no?... Pues no sé yo, más adelante lo comento.

El libro contiene varios ejemplos de su propia vida, y su primera experiencia fue en la infancia cuando un grupo de amigas estaban en una piscina y pillaron a un mirón escondido. Entonces la amiga más decidida lo castigó obligándolo a quitarse la ropa y tocándolo hasta que eyaculó, al parecer por vez primera, con el consiguiente susto del pequeño voyeur. A partir de ahí ella lo hizo siempre por placer, pero en el resto de casos del libro trató de ayudar a otras mujeres a mejorar la relación con sus parejas, o para lograr algo de ellos, como dejar la bebida o perder peso. Me parece buena idea, pero no así otro supuesto beneficio como convertir al hombre en un eyaculador precoz con determinada técnica (para cuando llega al coito se corre en medio segundo) para que no pueda tener amantes. Si no confías en él, no tiene sentido recurrir a eso, y en todo caso mejor ponle un cinturón de castidad. Aparte de que tú tampoco saldrás ganando si él eyacula en cero coma.

Mi opinión global es que si la receta para salvar una relación se basa en la novedad sexual, cuando deje de ser novedad volverán los problemas.

Se me ha hecho un poco repetitivo, esperaba más recetas, veo limitada la técnica esa, aunque me parece una idea muy acertada, pero, ¿qué ocurre si él se bloquea o se avergüenza tanto que no puede ni excitarse? Si desde el principio queda claro que sois Ama/sumiso, pero no hay la confianza de una relación más asentada, de golpe y porrazo un sumiso, sobre todo si es novato, por mucho porno que haya visto y mucha fantasía onanista que haya tenido, puede sentir más temor y nervios que excitación ante el hecho de ser atado y venga, vamos, que te toco la zambomba hasta que tengas el orgasmazo de tu vida. Que los hombres son muy suyos con eso de que les toquen la... moral.


De todos modos el libro dice cosas interesantes, y ya solo por el hecho de que el título pueda atraer a algunas lectoras, merece la pena que exista. Parece muy físico todo pero el componente mental pesa mucho, por ejemplo cuando ella dice, “te masturbaré pero si te corres pronto seguiré y te dolerá”, y ya de solo pensarlo, él se excita y se corre, con lo que pierde la apuesta.

El libro comienza con unas nociones sobre funcionamiento sexual masculino, algo que deberíamos conocer todas, igual que ellos deberían conocer el nuestro. Tras eso nos dice cosas como: su juguete pasa a ser tu juguete, oblígalo a que se masturbe para ti, le excitará y avergonzará a la vez, con un hombre es complicada la intimidad emocional porque les cuesta abrirse, así que la complicidad sexual es una buena manera de dar un primer paso en esa dirección, compartir el secreto de su perversión lo unirá a ti, pensará “conoce mi secreto y no me rechaza por ello”.

Nos dice que la mujer que quiera tener un esclavo sexual debe tener unas determinadas características: empatía, autoconfianza, saber ganarse su confianza, actuar con estrategia conociendo sus puntos clave... Vaya, que un máster en psicología no nos vendría nada mal... Y añado yo, hay que ser ante todo dominante y disfrutarlo, porque si no, ¿qué sentido tiene? Algunas mujeres de las que nos habla usaron la técnica esa como último recurso para salvar una relación y luego volvieron a la “normalidad”.

¿Y qué gana un hombre con esto según ella? Ellos pierden interés si una mujer está siempre disponible pero con un Ama están inseguros y por tanto deseando agradarte, te tratan especialmente bien, aumenta su deseo sexual, se sienten motivados a conseguir algo incluyendo dejar malos hábitos, saben lo que tienen que hacer para agradar a la mujer sin malentendidos porque se trata de órdenes, no tienen miedo a no dar la talla porque nosotras pedimos sin complejos sexo oral u otras cosas sin centrarnos en el coito, pueden sentirse como "drogados" o en un estado mental alterado de manera sana y poder ser realmente él mismo con esa mujer... Vale, no digo que no, pero si un hombre no es sumiso de manera consciente o como algo que tiene ahí dormido, estará haciendo una especie de papel y no podrá actuar el resto de su vida. Opino que de donde no hay no se puede sacar, y que cualquiera no sirve para ser sumiso, sexual o total.



Dice algo que tiene lógica y que va en la línea de lo que digo yo acerca de sacar el tema en las primeras tomas de contacto con un hombre, yo de hecho es que ya no abro la posibilidad ni de contactar con los vainilla con fines erótico-afectivos. Dice que es más fácil convertir en esclavo sexual a un hombre con el que aún no hay relación que con uno con quien ya la tienes, porque no hay que hacerle salir de un modelo que a él quizá le llene, y en el otro caso puede probar si le gusta con la libertad de romper si no es así y no se habrá perdido una relación ya establecida. Y si eres como yo, el hecho de que un hombre huya porque eso de ser esclavo sexual no le va, no te supondrá una pérdida en absoluto. De todos modos, a mi modo de verlo, lo ideal es ni lo uno ni lo otro, es decir, sabiendo de entrada que sois Ama y sumiso, empezar a conoceros de persona a persona, y luego si surge algo, sabréis que será siempre en clave femdom. Y como ya dije antes, empezar de cero con el numerito de atarlo y tocarle los webs, me parece tan limitado como centrar una relación convencional en el mete-saca.

En un capítulo compara la Dominación Femenina con un videojuego: es un reto, es adictivo (yo siempre digo que su único vicio debo ser yo, ahí estamos de acuerdo) y no hay rutina porque él nunca sabe lo que va a pasar, aunque sea parecido a otras ocasiones. Y en su caso desde luego mucha variedad no parecer haber. Ni le gusta un simple azote, ni que él se arrodille ni puntos suspensivos.

También es cierto que sobre LA técnica (el bucle) comenta que no se hace mecánicamente, no se trata de decir, “mastúrbate ahora mismo mientras miro”, sino que en mitad de una situación excitante, (facesitting añado yo como sugerencia), le dices, “voy a masturbarte y si no pierdes la erección (y apuesto a que no lo hará...) ya sigues tú”; es una forma de hacerle ver que perderá el control, que te obedecerá, no podrá evitarlo, y eso aumentará su excitación porque sabe que no puede resistirse a ti. Ah, y por supuesto le tienes que poner mucho tú como mujer antes que nada, de lo contrario serán unas prácticas que lo mismo puede hacer con la primera que pase.



Hay muchos ejemplos de relación, de conocidas suyas y de ella misma, y me llama la atención el nivel de detalle que llega a utilizar, rememorando las charlas en momentos sexuales ocurridos años atrás. Parece poco creíble, pero en fin, supongo que reconstruyó diálogos a partir de los recuerdos básicos, o escribía un diario tras cada encuentro.

El sistema no sirve con todos los hombres, según dice ella y por supuesto que afirmo yo, y sin embargo cuenta cómo esclavizó a un compañero de trabajo que entró a regañadientes en su juego. Durante un tiempo estuvo interesado en la novedad excitante, pero en cuanto se fue a un viaje de trabajo se acostó con la primera que se le cruzó y pilló una gonorrea, con lo cual ella se enteró de la traición y lo mandó al cuerno. Y creo que daba igual todo, de cualquier manera algo así no tiene futuro alguno. Si ya es complicado que un sumiso se entregue, para un vainilla es imposible, como es lógico.

Lo de la esclavitud sexual como receta universal para salvar cualquier relación me parece absurdo. Entre las razones que enumera ella para hacer tal cosa, brilla por su ausencia la de que ambos se sienten plenos así, y sin embargo nombra razones como convertir a un tirano en un manso corderito o acabar con una adicción de él siempre que esté en fase leve. Pero, si estar con un hombre es un infierno porque el tipo es un déspota, ¿qué ganas con que se quede a tu lado? ¿Qué haces enamorada de un bruto? Lo de curar un vicio, como fumar o beber, me lo creo más, pero así y todo habrá que ver si merece la pena el esfuerzo, porque el mayor trabajo casi que cae en la parte de la mujer dominante, que tendrá que controlar lo que hace él hasta el último minuto de su tiempo. En un caso así, no cabe la confianza, él no será capaz de controlarse si lo dejas solo.

Repito que no creo que esto sea para todo tipo de hombres, y ella lo desaconseja expresamente en ciertos casos: disfunciones sexuales, abuso infantil, algún tipo de trauma psicológico actual o pasado, hombres inseguros acerca de su masculinidad (como los ligones compulsivos), casos extremos de alcoholismo y drogadicción, aunque cuenta un caso de adicción al juego en el cual el sexo femdom sustituyó a las apuestas, algo que puede ser agotador para una mujer y suena más a ser servido él que a la inversa, porque un adicto al sexo, del estilo que sea, tampoco parece un hombre demasiado sano y centrado, a pesar de que con ese método se eviten males mayores.

Para terminar, la autora dice que ojalá la Dominación Femenina sirva para hacer este mundo un lugar mejor, porque un hombre que se somete deja de comportarse con los clichés aprendidos en la sociedad acerca de lo que es masculinidad: hermetismo sobre sus sentimientos, no demostrar debilidad ni vulnerabilidad, preferir la violencia antes que la diplomacia (su sumiso más importante murió en Vietnam y ella dice que ojalá el femdom pudiese acabar con las guerras), etc. También habla del peligro de usarlo con fines negativos, como hacen todas las ultra sádicas que se regocijan en anular al macho, porque eso provocaría un rebrote del machismo. Tiene cierta lógica que haya prevalecido la dominación masculina como forma de estar a salvo del poder sexual femenino, y eso explicaría tantos milenios de sumisión forzosa femenina. Un hombre tiene una respuesta física limitada en comparación con la nuestra, nosotras somos multiorgásmicas, a ellos les cuesta recuperarse tras cada orgasmo, así que en ese sentido podemos hablar de superioridad femenina, por mucho que odie yo los supremacismos de cualquier clase, y es comprensible que el hombre luchase contra eso en cuanto se dio cuenta.

En definitiva, un libro curioso, interesante en ciertos aspectos y que no debe tomarse como una guía universal. Yo recomiendo entrar en esto únicamente por placer y si ambos lo desean, así de simple. Lo demás son recetas que tal vez empeoren situaciones ya de por sí complicadas, ¿y quién quiere retener a su lado a un desastre o a alguien que solo se queda si lo esclavizas?

¿Qué me atrae en un sumiso?

Aunque ya expliqué aquí lo que busco en un sumiso, voy a especificar un poco más. Lo que voy a comentar no es una guía de lo que debe hacer...