MIS LIBROS FEMDOM

27 julio 2016

Femdom y adolescencia

El mensaje que vais a leer me llegó hace casi un año. Es de un adolescente como podéis ver y no pensaba darle respuesta porque este es al fin y al cabo un blog adulto por exigencias legales. Pero como desde un tiempo para acá me llueven las ofertas de sumisos yogurines voy a aprovechar para dejarlo como una especie de testimonio, y de paso comentaré acerca de la juventud en plan general. Aprovecho para recomendar el manga que ilustra este post, Sadistic beauty -por si no leéis los comentarios-, porque va de un jovencito que descubre que es sumiso al sentirse atraído por una chica mayor con mucho carácter.


Vamos con el mensaje:


Hola buenas, me presento, mi nombre es xxx, y soy de un pueblo de la provincia de xxx.

No le voy a mentir, no he estado siguiendo su blog con asiduidad, simplemente lo he descubierto hoy y llevaré como una hora leyendo sus publicaciones.
En primer lugar, tan solo decirle que no busco ningún tipo de relación real, simplemente compartir algunas de mis impresiones, por llamarlo de algún modo, y despejar alguna duda que otra, si me concediera el favor.
Mm, sé que le sonará extraño o que directamente ahora mismo deje de leer mi mensaje, pero tengo 15 años, a cumplir 16 este próximo Septiembre. Puede que suene como una broma o el típico mensaje de alguien desesperado para que le conteste, pero no.

Aclarar que no soy el típico chaval de 15 años inmaduro y sin dos dedos de frente. Me considero una persona bastante sensata y madura pese a mi corta de edad, quizá porque circunstancias de la vida me hayan llevado a tener que desarrollar esa madurez antes de tiempo. No tengo los mismos gustos que la gente de mi edad, prefiero estar conversando con gente adulta, por ejemplo de política, que es una de mis grandes “aficiones” si así puedo llamarlo antes que estar de fiesta con los amiguetes.

Lo que le venía a explicar, es mi impresión acerca de este mundo. Personalmente, desde mi infancia, además desde muy pequeño, he disfrutado por así decirlo, sirviendo a la gente (no sé si me explico de la mejor manera), por ejemplo cuando jugaba con una amiga mía de pequeño, jugabamos valga la redundancia a que yo fuese su mayordomo, a las muñecas, etc.. Cosa que después contaba ella en el colegio y sus amigas se reían de mi, cosa que me producía una sensación no de excitación, porque debía tener unos 6 años, pero sentia como que me gustaba.

Hasta ahí todo bien, fueron pasando algunos años, y yo ese sentimiento de sumisión seguia teniéndolo, hasta que un día vi por televisión, a un chico que le daba un masaje en los pies a otra chica, a partir de ahí fuí desarrollando como un “fetiche” que en esa edad ni sabía lo que era, y me gustaba darle masajes en los pies a mi prima por ejemplo, bueno y fué durante una temporada en la que tenía como obsesión por los pies de las mujeres. Desde mi ignorancia, empeze a buscar videos por youtube de masajes en los pies y cosas así, eso mas o menos debia tener unos 9 años, hasta que pasando y pasando videos, encontre uno en el que un hombre besaba los pies de una mujer,el denominado “foot whorship”, cuando descubrí ese vídeo me sentí como muy satisfecho, y a ya que me sentía como un loco y creía que la gente en un futuro me tomaría como ello. Estuve mirando videos de este tipo durante tiempo también hasta que en internet fuí un paso mas allá y descubrí ya algunos videos en el que los hombres mostraban sumisión total hacia una mujer. Tiempo después, a los 11 años empezé a ver videos en los que dicha mujer proporcionaba latigazos y con numerosos instrumentos, dolor a esa persona, cosa que desde el primer momento me excitó mucho, por lo tanto ahí empecé a buscar información sobre todo eso y me sentí muy identificado.

En esa época estaba muy confuso ya que, con esa edad es cuando mas o menos a los chicos les empiezan a gustar las chicas y mis amigos siempre hablaban de que guapa es fulanita, y que tal menganita... Pero yo no, con 11-12 años me sentía atraido por mujeres mucho mayores que yo, no de 20 o 25 años, sinó de 40,50, 60... Aunque con el paso de un tiempo ya me empezaron a gustar al menos las de 20 y tantos.

Una de las cosas importantes que le vengo a contar es que, a ver yo ahora como le he dicho tengo 15 años, soy alto, mido metro 1,87 y ojos claros y tengo buen cuerpo ya que voy al gimnasio, todo esto no lo digo en plan chulería, ya que en muchas ocasiones he tenido la autoestima bastante baja. La cosa es que alguna chica que me ha gustado y yo a ella también, jamás he tenido el valor de intentar tener algún tipo de relación con ella, ya que digo, “uff, es que es una cría”, y lo sé, yo también lo soy, pero mi cabeza no concibe estar con una persona que no sea madura, de mayor edad que yo, y sobre todo que sea dominante, ya que en mi vida, JAMÁS he tenido ningún tipo de fantasia o de pensamiento con alguna persona, que no sea la de yo ser su esclavo o sumiso, y que me propine golpes, o me insulte, o cosas por el estilo. Lo cual me es un problema ya que en un futuro, me gustaría encontrar una persona que tuviese mis mismos gustos. Y la pregunta que le vengo a hacer, es si usted ha sentido también ese sentimiento de dominación desde mas o menos mi edad, que hizo? también me gustaría poder preguntarle si normalmente a las amas de su edad les interesan chicos jovenes de 18 años o así, claro que no sean descerebrados, ya que puedo decir que llevo fantaseando con una situación de D/s total desde hace bastantes años, y me gustaría probarlo con algún ama cuando cumpla la mayoría de edad. Y bueno por último preguntarle, si es normal, que única y exclusivamente me llamem este tipo de relaciones.

En fin, se que quizá no me haya explicado lo mejor posible ya que le escribo desde el teléfono móvil y no puedo revisar lo que he redactado anteriormente. Me gustaría que al menos me respondiese aunque sea con un correo breve, ya que jamás he hablado con nadie ni le he contado sobre esto, quizá por miedo al rechazo, y todavía menos a mis padres porque creo que no lo entenderían.

Gracias de antemano, por haber perdido un poquito de su tiempo en leerme.
Un saludo.


Bueno, a ver, yo el consejo más cercano que di acerca de esto fue en el post La madurez del sumiso.

Como ya sabréis los habituales, yo no separo nunca sumiso y persona, y por tanto necesito que ese hombre tenga una serie de características, entre ellas claridad de ideas, decisión para vivir su vida de la manera que desea, que priorice lo correcto antes que lo fácil, en resumen, que tenga madurez. Y eso es algo que no siempre tiene que ver con la edad, pero es indudable que algo tiene que ver por el hecho de que no se acumulan vivencias de la noche a la mañana. Y desde luego no se avanza en ese camino mirando porno, que es para muchos lo único “de mayores” que saben hacer. Sobre el porno como escuela de sexualidad no voy ni a opinar porque obviamente no hay intención educativa en una industria que busca el beneficio económico como cualquier otro negocio.


Es muy triste no poder hablar con los padres de estos temas, ya no solo de D/s sino de simple orientación sexual general, pero en fin, si al menos se consigue información de fuentes sensatas, ya es un avance. En internet hay de todo y lo importante es saber distinguir y quedarse con los buenos consejos. Yo no sé si estoy dando información útil con este post, pero espero no confundir más aún a nadie.


Tenerlo tan claro desde tan pronto no me parece mal, pero ya digo, somos personas ante todo y hay que centrarse primero en conocernos a nosotr@s mism@s, más allá de saber lo que nos pone, antes de involucrarnos en una relación del tipo que sea, y con más motivo para entregarse o poseer a alguien.


Es bastante típico que un sumiso inexperto intente “probar” con un Ama, en una especie de rollete-femdom sin compromiso. Me parece una opción tan válida como otra, aunque a mí este tipo de ofertas no me tienta para nada. No voy a invertir mi energía en el despertar sexual de alguien que finalmente no se va a quedar a mi lado. No tengo ni idea de lo que prefieren “las amas” como colectivo, yo sé lo que no quiero yo.


Yo en concreto siempre tuve la misma tendencia, en tiempos en que no estaba internet para ayudar o para confundir, y básicamente lo que hacía era reafirmarme en que no quería una relación vainilla. Poco más pude hacer hasta que descubrí que existían los sumisos y otras mujeres como yo, y llevar mis relaciones pseudo-femdom de la mejor manera para mi gusto y hasta donde me dejaban llegar aquellos vainilla pseudo-sumisos. De todo se aprende, eso sí.


¿Por qué no iba a ser normal que solo nos llamen este tipo de relaciones? Si estuviese más difundido y aceptado el tema, habría más gente que se declarase Dom o sum, sin mayor problema.


Lo de que un chico joven fantasee con mujeres mucho mayores ya no tiene por qué estar en relación directa con el femdom. Es verdad que siempre es un factor más a la hora de sentirse más dominado, pero el tema cougar cada vez es más frecuente y no es algo exclusivo de los sumisos. A mi me parece genial por lo que tiene de avance respecto al esquema tradicional patriarcal, y porque parece que los yogurines van asumiendo su sumisión de manera más natural que en generaciones anteriores. Pero descartar a las chicas de su edad me parece que es tener prejuicios acerca de lo “crías” que son todas las mujeres a esa edad, cuando normalmente la mujer madura antes que el hombre.


Y hasta aquí mis comentarios sobre el tema. Como anécdota añadiré que cuatro años después del post aludido más arriba, me veo ahora, curiosamente, un poco más dispuesta a bajar la barrera de la edad. Tal vez sea porque en las demás generaciones tengo demasiadas decepciones acumuladas. En fin, el que piense que es maduro y todo eso, “solamente” tendrá que demostrármelo.

21 julio 2016

Obedéceme, "porque yo lo valgo"


Antes que nada, para l@s que no conozcan el anuncio al que hace referencia la frase entre comillas, se trata de un eslogan de L'Oreal, y al menos por mi tierra se convirtió en sinónimo de “yo soy así de guay y me merezco todo por las buenas”. Pues bien, como es lógico, voy a hablar de femdom, y en concreto de algo que a veces he pensado comentar, y el empujón para hacerlo ha sido este breve pero contundente mensaje que llegó hasta mi formulario de contacto:

Busco un hombre sumiso que quiera complacerme en todo lo que se me antoje.


Dí que sí, chica, porque tú lo vales, olé, por pedir que no quede.

Al menos esta no tiene las faltas de ortografía de aquella otra que hace tiempo vino en el mismo plan. Yo no sé si decir las cosas ya en arameo porque vaya, no entiendo cómo puede alguien imaginar remotamente que esto de mandar, dominar, obedecer, someterse y tal, sea tan diferente a CUALQUIER tipo de relación entre PERSONAS. Doy por sentado que esta chica acaba de aterrizar en esto del femdom y no solamente se ha despistado hasta el punto de dejar ese mensaje dirigido a sumisos en el buzón de una mujer dominante (juas); hay que llevar un despiste muy gordo para creer que basta con semejante mensaje tipo telegrama para que te lluevan del cielo cien sumisos para escoger. Bueno, es cierto que con un simple anuncio te pueden llegar varias decenas, y en un chat ya ni te cuento, porque ahí con poner un nick de Ama te saltan a la yugular diez sumisos por minuto.


Peeeero, estimada desconocida, no creas que todo el monte es orégano, porque pides nada menos que un hombre que te complazca en TODO lo que se te antoje... Jijiji, ya te digo yo, para que no te lleves grandes disgustos, que eso no lo otorgan por las buenas y todo el tiempo ni siquiera los mejores sumisos cuando se entregan a ESA mujer en concreto que les hace sentir con ganas de donarle hasta la médula. Vamos, que ya sería mucha suerte que encontrases a un sumiso-diamante por las buenas, pero es que además queda por ver si él merece tu sumisión.


Uy, lo que he dicho... Sip, MERECER la sumisión, en efecto, eso es lo que he dicho. ¿Que algunos se “entregan” después de mirar un escote y unos taconazos? Psé, puede que así sea para una sesión sin más, pero para complacer, que no es una palabra cualquiera, y además en todo... en fin, palabras mayores, querida.


Cualquier persona es libre de someterse, enamorarse o pasar el rato con quien prefiera, pero estoy bastante convencida de que no se logra algo profundo ni duradero si te sirve cualquiera y si tú mism@ no eres valios@ de alguna manera.



Pero oye, chica, avisa si aparece lo que pides porque lo mismo tenemos que enviarlo a que lo estudie la NASA xD

16 julio 2016

El sumiso devoto


Me han hablado de una serie (Inu x Boku SS, para quien le interese) y de un personaje abiertamente sumiso. Ya lo comprobaréis si la veis, pero esto me ha dado pie a reflexionar acerca de otra característica básica de todo buen sumiso. Se habla muchas veces de la famosa entrega, como algo más bien abstracto o que se suelta de manera mecánica, y la palabra devoción creo que se ajusta más a lo que yo necesito ver en un hombre para que me interese dominarlo. Pero la devoción de hechos, no la de palabras vacías, que hay mucho pico de oro suelto por ahí.

¿En qué consiste esa actitud de devoción? Bueno, mirando a este chico, se explica muy bien el tema en un par de pinceladas. Él está dispuesto, disponible, encantado de estar ahí para ella, siempre que ella quiera, cuando ella quiera, para lo que ella diga. Valora como algo impagable la atención que recibe. Siente una serie de cosas por la chica que se pueden resumir en una palabra: adoración. Ok, es un agente secreto que está a su servicio, y no voy a entrar en el argumento porque lo desconozco, pero me quedo con la idea de que la manera que tiene un sumiso de responder a los sentimientos que una mujer especial y dominante le provoca es la de ponerse a su completa disposición. Por supuesto hablo de un vínculo real más allá de un calentón para pasar el rato, porque para eso a ellos les vale cualquier escoba con falda.

Ojo, no hay que confundir todo esto del chico devoto con el caso del típico plasta pelota que te acosa sin que muestres el más mínimo interés por él. Ni hay que confundirlo tampoco con el que se hace el atento para chantajearte y mandar desde abajo.


No conocía la serie y no he visto más allá de un par de escenas, pero puedo captar la clase de emociones que tiene el personaje masculino, y también parece, cómo no, que el toque de humor se logra al ridiculizar a un hombre tan “arrastrado”. De hecho, ella no parece demasiado contenta con tantas atenciones, lo cual me recuerda a los infructuosos esfuerzos de los sumisos que intentan llevar a su pareja vainilla al lado dominante en vez de respetar su falta de interés por el asunto. Sin embargo, a mí me encantarían las “desventajas” de tener a un chico como ese; vaya, que me “sacrificaría” gustosa xD

05 julio 2016

Sumisión, ¿defecto o virtud?


La clase de sumiso que describo en este blog no es, por desgracia, el que abunda. Solo tengo halagos para lo que considero un buen sumiso, y críticas, a veces feroces, para los otros. Lo cual no significa que no haya cabida bajo el sol para todo tipo de sumisión y de relaciones, siempre que haya parte complementaria. El problema es cuando alguien se presenta con una etiqueta que no lo define bien para intentar llevarse su dosis de sumisión a la carta. Es decir, todo el que venga buscando de mí que lo haga un cornudo (porque le excita, obviamente) o que lo sissifique (porque le pone también) o lo sodomice o lo ponga en castidad... etc etc etc, disfrazándolo de entrega hacia mí, cuando en realidad poco le intereso como persona más allá de que le haga A ó B, choca con mi filtro de selección porque a mí no me sirve cualquiera ni entra en mi “catálogo” la mitad de lo que se supone que hace un Ama de manual.


Si me sirviera cualquiera porque yo también buscase hacer tal o cual práctica, estaríamos todos contentos y tendría 50 sumisos al mes para divertirme. Pero ya digo, no es así.


La sumisión es una de esas palabras que al final sale tan vapuleada que ya no se sabe qué significado tiene, aunque para mí y en el diccionario la cosa está clara. No hay connotación negativa ni positiva en el término, aunque en la sociedad es claramente un defecto, ya que no entra en los parámetros del comportamiento del macho alfa que todo hombre debería ser según la dictadura del patriarcado.


Así, no solamente la mujer que no encaja en el molde de sentirse atraída por los macho-men se siente desplazada de lo mayoritario, sino que los hombres sumisos también se sienten fuera de juego la mayor parte del tiempo. Según se mire, sería un defecto o una virtud. Para mí desde luego es un don, y lo mismo piensan ellos cuando se topan con una mujer dominante, porque la otra persona tiene esa cualidad necesaria para ser felices en una relación.

Así que, más que defecto o virtud, dejémoslo en cualidad o característica. Esa es la perspectiva (tolerante) que debería haber a la hora de considerar el tema desde escenarios generalistas. Y lo mismo sirve para la dominación, claro...

29 junio 2016

El sumiso egocéntrico


Todos los falsos sumisos tienen en común su egocentrismo. Creo que deberíamos intentar ser tod@s lo más felices posibles, y que si un sumiso se siente realizado sometiéndose, su felicidad está ahí. Pero si busca que su felicidad sea mayor que la de su Ama o recurre a engaños para llevarse lo que necesita, entonces ya no se le puede llamar precisamente buen sumiso.


Algunos rizan el rizo y me llenan el buzón de propuestas delirantes y surrealistas. Creo que el siguiente mensaje, que es un estupendo ejemplo de lo que comento, se explica por sí solo, pero de todos modos añadiré algo cuando lo hayáis leído.


Muy interesante, leí lo que buscás y lo que ofrecés. No voy a negar que también me parece nuevo. En mi vida nunca había escuchado o leído una búsqueda como esa.
Sin embargo, me dice mucho de vos. Lo que entendí y espero no haberme equivocado, es que vos sos una mujer que apoya al hombre de éxito. Genial.
Sobre la manera en que vos preferís tener sexo, por mi me parece genial, lo nuevo e ingenioso me parece bien, la variedad hace más entretenida una relación y a mi me gusta una relación en la que se ríe y se disfruta mucho, no solo de sexo sino también de otras cosas.
¿Que edad tenés? ¿Tenés una foto?
Yo soy de Bolivia de una humilde ciudad que se llama xxx y provengo de una familia con un origen muy humilde. No sé de donde seas, sin embargo, de donde seas no sería problema.
Estoy organizando mis negocios y estoy planificando el año que viene un viaje para dar la vuelta al planeta, voy a dedicarle todo el año a ese viaje. No confundir, no como mochilero, eso de viajar sin plata y sufriendo no va conmigo. De cualquier manera, definitivamente sí podría pasar por tu casa y conocerte en persona y si te animás podrías ser mi compañera de viaje. Además, después del año, si me gusta lo de la vuelta al planeta puede que la repita al siguiente año. Hay que pasarla bien. ¿No te parece? Sino también puedo buscar otro entretenimiento.

Disculpame, yo ya trabajé, ahora voy a disfrutar de mi trabajo.
Puedo ir a conocerte. Pero tengo que estar más interesado en el asunto. ¿Entendés? Quiero que charlemos, nos escribamos, nos veamos. Me gusta lo de la mujer que apoya al hombre de éxito. De verdad me gusta. ¿Sabés hablar otro idioma?
Lo siento, pero lo del blog para mi no es suficiente, necesito conocerte un poco más. ¿Entendés?
Si me entendiste y tenemos química, te puedo buscar hasta el fin del mundo. Ya tenés mi correo. Espero una respuesta tuya.

No sé por qué mecanismo mental extraño da por sentado este hombre que tengo interés en un absoluto desconocido, hasta el punto de sonar todo el rato como si yo fuese la que va detrás de él jajaja. Algunos no saben que hay vida más allá de su ombligo, ains. Y hay que tener una cara dura como el cemento para decir que no le basta mi blog cuando según mi radar de visitas ha leído UNA sola entrada, en concreto la de Así es mi sumiso-hombre ideal. De ahí sacó la única conclusión de que busco un hombre de éxito... ¿Ein? WTF!! No sabe dónde estoy, claro, ya que ni ha pinchado en mi perfil. Y ni siquiera dice que sea sumiso, suena a que le atrae la idea de variedad sexual y punto. Por todo lo cual deduzco que se trata de un machito alfa en busca de nuevas emociones. Porque seguro que en su entorno inmediato las mujeres caen rendidas en cuanto chasquea los dedos (nótese la ironía) y por eso tiene que ir al otro extremo del planeta a buscar nuevas... entrepiernas. En fin, yo flipo, pero vaya, que a estas alturas ya habrá echado el anzuelo a otras mil mujeres hasta el infinito y más allá. Seguro que en Groenlandia puede probar cosas nuevas, pero yo de momento voy a tener que rechazar la tentadora oferta de dar la vuelta al mundo con uno que perdió la brújula más importante, la de su propia vida, porque un mensaje así demuestra que no sabe ni dónde está de pie.

25 junio 2016

¿Amo o sumiso?


Quiero compartir aquí cierto mensaje de mi buzón y reflexionar acerca de su contenido:

He estado leyendo tú blog con interés, pero para ti soy un desconocido, así que si me permites, te cuento un poquito.

Soy amo, no te te vayas aún, hay más... Desde pequeño he sido un chico dominante, pero jamás fui un déspota, ni un mala hostia, sencillamente dominaba por lo que en mí estupidez, era el bien de los demás (evidentemente es una interpretación absurda, pero la reflexión llega con la madurez), yo creía aportar valentía, cuándo en realidad me estaba dando placer, en la situación y en el éxito.

Eso se convirtió más tarde en bdsm, y cómo yo jamás he sido menos (nótese el sarcasmo), siempre fui amo. Empecé en este mundo muy joven, y jamás he salido de él. Poco a poco con la experiencia, me fui dando cuenta de que yo lo que hacía era dominar, pero sobre todo, complacer... Complacía a esa sumisa en sus fantasías, velaba por ella, la protegía y cuidaba, y nunca generaba acciones egoístas ni unilaterales... Era yo un amo? Esa pregunta es la que me está dando vueltas por la cabeza los últimos meses, y creo que la respuesta es si, pero también creo que mí falso orgullo me impedía entender que igual situación podría haber gozado desde la sumisión, y es que en el fondo, lo único que lo separa es la forma, y jamás el contenido...


Soy fetichista del pie, un supuesto amo fetichista? Si, pasa, pero cuando reflexiono ahora en soledad, tomo conciencia de lo bueno que tiene que ser poder adorar, sin restricciones de rol, sin chorradas ni pajas mentales.

Leyendo tú blog, entiendo que has visto de todo, yo también créeme, aún que tú elocuencia no la tengo, lo que sí tengo claro es que sí eres una mujer con las ideas muy claras (demasiado tal vez, pero no para mi, para ti)... Estoy seguro de que si algún día doy el paso y me reconozco cómo lo que seguramente sea, será con una mujer cómo tu, y es relajante ver que existe...

No pretendo venderte la moto, tengo personalidad, carácter, y unos límites muy claros, no soy el esclavo perfecto desde siempre, ni sé si algún día lo seré... Pero si algo de lo que he dicho te puede resultar interesante a la hora de conocerme mejor, puedo afirmar que escucharé, trataré de aprender, y me buscaré a mi mientras tu te encuentras a ti...


En fin, mil ideas y pocas palabras, un saludo, y gracias por tu blog, respondas o no :)


Bueno, empezando por el final, le respondí, sí, y siempre aprecio que no me presionen para tener una respuesta, algo que no serviría de nada, por supuesto, ya que no estoy obligada a mantener correspondencia con nadie. Mi respuesta fue esta:

La verdad es que yo no necesito encontrarme a mí misma, lo tengo ya bastante claro. Y si me resulta complicado encajar con un sumiso auto-aceptado, imagina lo que sería con alguien como tú que no lo tiene ni claro.
Pero tu mensaje me parece interesante por varias razones y, si no te opones, creo que lo usaré para una entrada de mi blog.


Como no le pareció mal y encajó bien mi negativa, sus palabras han aparecido aquí. Y voy con mi respuesta-comentario a lo que plantea.


Me parece interesante lo que dice en plan irónico de escoger ser amo por no ser menos que nadie. Y por si hace falta recalcarlo, por mucho que pongan el grito en el cielo l@s supremacistas, lo de sentirte dominante no consiste en estar por encima de los demás, sino en que te llena sentir poder sobre alguien que es tu igual pero que disfruta sometiéndose a tus decisiones.


Sobre lo de tenerlo yo todo demasiado claro, no creo que sea algo negativo, pero también es cierto que me replanteo constantemente muchas cosas y me considero tan aprendiz de la vida como cualquiera. Pero las cosas básicas las tengo bastante claras, eso sí.


Entrando de lleno en el meollo del mensaje, parece que este hombre tiene la duda de si es dominante o sumiso, y por un lado veo que siente que no encaja en el papel típico de amo porque se preocupa de sus sumisas y no hay nada unilateral, y por otra parte, siente deseos de probar “al otro lado” y entregarse por ejemplo a su fetichismo de pies.


La respuesta fácil sería decirle que es switch, y que trate de disfrutar en cada momento según lo que le pide el cuerpo, sin chorradas ni pajas mentales, por usar sus propias palabras. Pero... tal como lo plantea, no lo veo tan “sencillo”.

¿El hecho de que consensúe todo y se preocupe por el bienestar de la sumisa lo convierte en mal amo? Pues no veo por qué. Si fuese unilateral y escapase de los límites de lo sano y seguro, dejaría de ser bdsm. Sin embargo, el matiz puede ser muy sutil cuando se trata de saber quién manda ahí... y si todo el rato se trata de cumplirle la fantasía a la parte sumisa, entonces ya no se podría llamar Dominación/sumisión, sino mandar desde abajo. Que no pasa nada si eso es lo que quieren ambos, por supuesto, pero mejor llamar a las cosas por su nombre. Visto así, si él es feliz complaciendo a la sumisa, parece obvio que está siendo sumiso con una sumisa, por muy enrevesado que suene. O simplemente está siendo sumiso o complaciente con una mujer que tiene fantasías de sumisión. Y repito, la clave la veo en cómo se siente él con todo eso. Si el hecho de poder dominar a una mujer conlleva el peaje de que sea al ritmo de ella por encima del suyo propio, entonces poca dominación real hay ahí. Si a él no le parece mal eso, y se siente igual de dominante y realizado, entonces no tiene por qué pensar que es un mal amo porque no encaje en algún prototipo de amo salvaje de vídeo porno.


Respecto al fetichismo de pies, creo que hay también dos opciones. A un hombre le puede resultar muy excitante mirar, tocar y lamer pies, y eso por sí mismo no lo convierte en sumiso. No todos los fetichistas son sumisos ni todos los sumisos son fetichistas, aunque esto último es más infrecuente. ¿Cuál es la diferencia entonces para que el tema pies pueda indicar que se trata de un sumiso? Para mí el quid está en las sensaciones y sentimientos que produce ese fetichismo. Es decir, si un hombre se excita con los pies femeninos, es algo igual de normal que sentir excitación por cualquier otra parte del cuerpo. Pero si hay algo más en todo eso, si el hombre se siente en un plano inferior mientras adora unos pies, entonces sí que se trata de un acto de sumisión.


Entonces, si un amo disfruta lamiendo pies, no tiene más que dar la orden y cumplir su deseo. ¿Lo convierte eso en sumiso? Pues no. ¿Y si ese hombre se siente inferior cuando lo hace y además disfruta con ello? Entonces yo diría que en efecto tiene dudas con respecto a su rol o identidad sexual, y que debería explorar su faceta switch o sumisa para salir de dudas.


Y para terminar, me parece positivo que tenga claro que no le serviría cualquiera para ser su Ama, porque por supuesto esto es cosa de dos, y nuestros sentimientos sumisos o dominantes son algo que se retroalimenta en ambas direcciones como digo siempre. Si un hombre se comporta como el sumiso que lleva dentro, hace que aflore mi dominación, y eso hace que su sumisión se agudice, y así se completa el bucle.


Ah, y el hecho de que un hombre tenga carácter o personalidad no tiene por qué ser obstáculo para que sea mi sumiso, a no ser que sea un rebelde permanente y un reto constante y agotador. Mientras se trague su ego delante de mí, no habrá problema. Y lo que no quiero por supuesto es un gusano sin autoestima ni opiniones propias.

18 junio 2016

¿Ama lista o tonta?


A veces, entre los mensajes de felicitación que me llegan por el blog, alguno deja caer supuestos elogios que suenan justo a lo contrario. Me explico. Me han llegado a decir que escribo tan bien que parezco un hombre (literal) o que parezco periodista o antropóloga, y claro, no es de extrañar que les choque que algunas tengamos inquietudes intelectuales entre tanta Dómina de cuero y tacón.


Ya digo, entiendo el desconcierto frente a la mayoría abrumadora de Amas en internet que cuelgan fotos de ellas enfundadas en cuero y sus perrillos a cuatro patas adorando la superioridad que emana de... de... espera, cómo era esto... ah sí, de su feminidad ultra estratosférica saliendo por el filo del escote. Y oye, me parece perfecto que eso les baste y les sobre a tantos y tantos para sentir que la sumisión les aflora desde las orejas hacia el exterior, y que lógicamente la pulsión sexual del hombre hetero le hace sucumbir ante los encantos femeninos. Pero yo les preguntaría a los partidarios de la supremacía femenina si la supuesta superioridad consiste en tener tetas, porque no veo por ninguna parte que esté muy extendido lo de sentirse atraído por la inteligencia de una mujer, y eso que la Dominación Femenina es imposible sin usar las neuronas, porque escotes hay muchos y siempre habrá alguno que se ajuste mejor a la fantasía del sumiso.


Uhm, ¿no será que les da miedo a algunos que su Ama sea más lista que ellos? Ya no podrían manejarlas como quien no quiere la cosa desde abajo, ¿verdad?

En el post que hice para entrevistar a sumisos y que respondió todo el que quiso, en una elevada cifra por cierto, no todos incluyeron la inteligencia entre las características que debía tener su Ama ideal, y tan solo uno la puso en primer lugar.


Tampoco se trata de ser doña Einstein, sino de usar la psicología, y además, la inteligencia también incluye lo emocional. Me resulta increíble que un hombre no se preocupe de evitar caer en manos de alguien que no utilice el cerebro, aunque, siendo generosa, entiendo también el extremo opuesto de temer que una mente brillante pueda planear maquiavélicamente cómo poner a prueba al sumiso... Y sentir miedo es algo que casi ningún hombre está dispuesto a confesar.

11 junio 2016

¿Te entregas a mí o a tu fetichismo?

Desde que tengo este blog, apenas puedo ver una película tranquila jaja. Es decir, hasta en la que menos espero, aparece algo que no puedo dejar de comentar por aquí, como ocurre en esta de Mejor solteras. Por cierto (y no leas si no quieres spoiler), el mensaje de fondo es que tienes que sentirte primero bien solter@ antes de que tus relaciones funcionen, y el peligro es que estés tan a gusto sol@ que luego te pierdas estar con alguien que merece la pena.


Pero traigo estas escenas por el motivo del fetichismo, y por otro tema que me interesa y que es justo lo contrario: la entrega. Acerca del fetichismo, una cosa es que se comparta y se disfrute en compañía una preferencia sexual, y otra, que SOLO busquen eso en ti, y es muy fácil de detectar, ya que en ese caso él no se interesa por NADA que no sea cuándo y cómo harás esto o aquello, o si lo hiciste, o si lo piensas hacer. Y en casos extremos, si él necesita sí o sí que le metas el pie en la boca porque con tu sola presencia no se pone caliente... ya pasamos del fetichismo a la parafilia enfermiza.



El segundo tema que me interesa es la curiosa relación de esa pareja, en la que aparte de la diferencia de edad, lo “tabú” es que se produce una inversión de papeles, ya que ella es la profesional exitosa y él aspira a ser el amo de casa. No digo que quiera que mi sumiso se quede en casa con la pata quebrada, pero me interesa mucho más ese tipo de inversión de roles que lo de llamarlo putita, como ya sabréis los habituales, porque me parece que roza peligrosamente el machismo, y para los que no lo sabíais, ya os puede quedar claro: soy anti supremacista por completo. Y es lo que ocurre en la historia: él no cree que no tenga alternativa, simplemente ELIGE esa posición y lo hace por esa mujer en concreto. Pocas cosas hay más emocionantes para una mujer dominante que este tipo de decisiones.

06 junio 2016

Cortejo femdom


Decía el otro día que no me gusta el protocolo vacío y mecánico ni las frases sacadas de una novela decimonónica, pero hay algo que se va perdiendo cada vez más, en las relaciones vainilla también, y es eso del cortejo.

Muy pocos hombres saben cortejar en condiciones a una mujer. La mayoría va a lo que va, y rapidito. Me llegan mensajes que dicen literalmente “necesito ama ya”... jajaja, y a mí no me vendría mal una casita en lo alto de un cerro mirando al océano, no te digo... Luego están los que te empiezan a decir cosas super vistas, a recordarte lo preciosa que eres como si no tuvieses espejo en casa, y creen que soltando varias frases de peloteo y ligoteo barato ya te están conquistando. Que oye, agrada escuchar que te encuentran atractiva, pero si SOLO van en esa línea, está claro que no se interesan por tu mundo interior precisamente.

Para mí el (buen) cortejo es simplemente conocerse poco a poco, coger confianza de manera natural, sin prisas, sin ocultamientos, sin estrategias, y por supuesto sin que le estén echando el anzuelo a la vez a diez mujeres más cuando te están diciendo que les pareces la biblia en verso de entre todas las féminas del planeta.

Aparte de todo lo anterior, que puede aplicarse a cualquier tipo de relación, entrando ya en materia femdom, un sumiso en fase de cortejo no puede dejar para último momento mostrar algún indicio de sumisión, por mucho que quiera conocer antes a la mujer que al Ama, cosa que me parece genial. No digo que se vaya al extremo opuesto de los que llegan con el rodillazo en tierra y ofreciéndose a hacer TODO lo que quieras (pobres calenturientos sin cerebro), pero vaya, qué menos que tener gestos como aceptar el ritmo que marcamos nosotras a la hora de contactar, en vez de presionar o pasar de nuestros mensajes como del estiércol. Ejemplos aparte, la clave está en “estar ahí” para cuando queramos hablar/quedar o lo que sea. El sumiso se ofrece, o hasta propone, pero siempre teniendo en mente que somos nosotras las que disponemos y tenemos la última palabra.

...Qué básico me parece todo esto que acabo de comentar, y qué pocos lo tienen asimilado.

01 junio 2016

El protocolo femdom


Si conocéis algo más que el título de mi blog, sabréis que estoy cansada de escuchar frases vacías por parte de desconocidos, tales como A sus pies y similares. Por tanto, tal vez saquéis la conclusión de que odio el protocolo bdsm. Y la verdad es que por lo general no me gusta, sobre todo porque son palabras muy manoseadas que ya pierden su significado cuando se dicen sin ton ni son, y el sumiso en realidad no las siente en absoluto cuando las pronuncia. Otra cosa es que sienta cosquilleo en el pirulí, que en ese momento de primeros intercambios de palabras es algo que no tiene nada que ver con lo que sienta hacia esa mujer. Entonces, cuando lo usan para hablar con una desconocida se supone que es una señal de respeto, como hablar de usted, pero todo eso puede ser un truco barato que esconda las auténticas intenciones del que quiere pillar Ama rápidito y fácilmente. Y los hay realmente enrevesados y hasta pedantes a la hora de enviar un mensaje.


Vamos, que me deja fría que alguien me hable como salido de una novela de hace dos siglos, y aún más cuando no me conoce de nada. También me rechina que algunos separen de manera radical su vida “normal” de este otro tema, y que estén haciendo un papel, un rol de hecho, que es lo que hacen muchos: un juego, una segunda identidad, una separación marcada a fuego entre su vida convencional y su lado oscuro. Y yo no quiero hombres partidos por la mitad.


Sin embargo, cuando el sumiso en cuestión encaja conmigo como persona, y debe ser así para que funcione la relación femdom (RELACIÓN, no sesiones de teatro), el usted me resulta afrodisíaco, siempre que a él también se lo resulte. Tampoco es imprescindible. Yo sé cuándo alguien me respeta usando el Tú y cuándo es un falso pelota usando el Usted.


Además de todo eso, yo sí que quiero un protocolo, pero el MÍO personal, con sus propias reglas, no algo clonado de lo que hacen y dicen todos. Y más que protocolo, se trata de actitud por parte del sumiso. Gestos, palabras, forma de estar, lo que dice y cómo lo dice, etc. Por ejemplo, si llega alguien preguntando si me gusta el protocolo y ni siquiera me ha saludado en condiciones, lo mando a paseo a ver si primero aprende simples modales, porque de donde no hay no se puede sacar. ¿Cómo vas a ser protocolario si no tienes ni una educación básica?


Y qué difícil es encontrar el punto justo de equilibrio entre el autómata que suelta frases hechas y el que se comporta de forma natural pero sin perderte el respeto nunca. Porque cuando ven que no soy un Ama de postal, es muy probable que pierdan el horizonte y tengan la desfachatez de salir con una broma fuera de lugar o hacer algo que no le harían ni a una chica vainilla en una noche de ligue de barra de bar. Un simple ejemplo son los mensajes que me llegan. Muchos ni saludan, ni agradecen el tiempo que dedico a leerlos, esperan o casi exigen una respuesta, etc, y lo hacen tanto los que usan el usted como los que me tutean. Algunos dicen al final “un beso”, que ya me suena a ligoteo vainilla disfrazado de femdom. No doy ni acepto besos virtuales, porque me parecen tan vacíos como el protocolo de manual. Es más, es que no uso ni emoticonos de besos si no he dado un beso a esa persona en la vida real, y a veces ni entonces. No me gusta el cartón-piedra ni el femdom-ficción, qué le voy a hacer...

¿Qué me atrae en un sumiso?

Aunque ya expliqué aquí lo que busco en un sumiso, voy a especificar un poco más. Lo que voy a comentar no es una guía de lo que debe hacer...