MIS LIBROS FEMDOM

26 enero 2020

El Caso McNamara- Reseña




Sinopsis:
La investigación sobre la desaparición sin pistas de un ciudadano británico en tierras españolas, recae en la Inspectora de la Europol en Reino Unido, Savanah Ferguson, junto al Detective español Nicolás Wenta. El caso parece circunscribirse al mundo del BDSM, y más concretamente al exótico (por minoritario y extraño) mundo del femdom (apócope de female domination), dominación femenina en inglés. En su investigación, la Inspectora se topará sorpresivamente, además de la propia extravagancia del caso, con la reaparición de un dilema trascendental de su pasado personal, que creía, erróneamente, superado, y que no tendrá más remedio que confrontar, provocando un vuelco radical a su vida.


Os recomiendo este libro, que es un entretenido thriller conectado con el mundo femdom, como se puede suponer con solo mirar la portada. No es erótico en plan explícito aunque hay un par de momentos sutiles narrados con buen gusto. El punto original del libro es precisamente que no está en la línea de los libros puramente BDSM y se dirige al público general, lo cual me parece positivo para dar visibilidad y difusión al mundillo femdom.


Aparte de todo lo anterior, por si no basta para despertar interés, añado que algo he tenido que ver con el resultado final, pues leí el borrador de la novela en primicia y le di un par de indicaciones al autor acerca de cómo se comportaría una mujer dominante en un momento dado y también contribuí a que conociésemos algo más de dónde le viene la sumisión masculina a cierto personaje. En el agradecimiento final se comenta esto, así que aquí lo traigo:

Aunque no me disgusta la ciencia ficción, no me considero demasiado friki, razón por la que me cuesta mucho hablar o escribir sobre temas difícilmente tangibles, como empecé a considerar el de la dominación femenina, y andaba ya buscando una atmósfera distinta que diera cobijo a la trama, cuando casi por casualidad pude cerciorarme de que el femdom tenía su rinconcito real en este multiverso medio loco y absurdo, que es la sociedad humana. Sucedió al descubrir el Blog de una mujer que hablaba, me pareció desde el principio, abiertamente, sin tapujos y con absoluta honestidad, de sus tendencias dominantes y su deseo, por no decir necesidad, de mantener una relación verdadera y duradera, de dominación femenina. Más tarde, localicé por la red muchos más blogeros-as, cuyas páginas hablaban en términos parecidos, y sostenías ideas casi idénticas sobre el femdom y sus deseos, de sumisión ellos, de dominación ellas, parecidos a los de la mujer a la que me estoy refiriendo.

Existen, pues, las parejas femdom, totalmente al margen del mundo de la pornografía y de la prostitución, sí. Y según pude extraer como conclusión principal, son parejas normales, que viven su relación de común acuerdo, porque ambos miembros lo desean así. La bloguera de la que hablo, cuyo nombre “en clave” es Ama S, y el de cuyo blog http://amabuscasumisoverdadero.blogspot.com/” (y que me inspiró, he de decirlo, el personaje de la atractiva y sabia Mistress Wild), me proporcionó la información clave, precisa y valiosa, para aclararme todas las dudas que me surgieron sobre mis ideas preconcebidas al respecto, en mi búsqueda al tum tum por la red. Además de ello, tuvo la delicadeza de leer el borrador de la presente novela, aportando algunas correcciones y sugiriendo añadir ciertas escenas que echó en falta, puesto que a su parecer, había quedado un tanto mutilado el espíritu de la relación que iniciaban Savanah y Marcus, criticando que el personaje del sueco quedaba incompleto, ya que solo se centraba en una descripción física, un bello cuerpo masculino, pero huérfano de contenido psíquico o anímico en su interior. Desde aquí, mil gracias por el tiempo, gratis (quiero subrayarlo, puesto que hoy en día parece que nadie regala nada), dedicado a su lectura, y a su valiosa crítica constructiva previa a su publicación.

Pues eso, que si leéis este libro, tened en cuenta, mérito aparte del autor, quien logra un resultado más que aceptable, que la mano de Ama S. planea un poco también por sus páginas. 

12 enero 2020

Qué hacer si descubres que tu marido es sumiso



Muchos me preguntan cómo convertir a la pareja en Ama, pero por parte de ellas nunca recibo la pregunta opuesta, cómo convertir al marido en sumiso, quizá porque saben de sobra que no se puede convertir a alguien en algo que no es, y si son Amas, lo más probable es que no lo oculten y se emparejen con un sumiso de entrada. Aunque también está el caso de las que tienen sumiso aparte de pareja vainilla o incluso dominante. No voy a analizar ni a juzgar ese caso así que sigo con otro posible escenario.


Imaginemos el caso de todos esos sumisos que saben que la mujer no es Ama ni lo será nunca, aunque esto último es imposible de saber si no le plantean el tema abiertamente o sutilmente. Pero vamos, esas cosas se saben o se notan, y no creo que una mujer, a estas alturas, se haga pasar por sumisa o reniegue de la dominación femenina. Si ese fuera el caso, problema resuelto y premio de lotería para el sumiso.


Vamos con el caso más habitual. Sumiso que esconde su sumisión a la pareja, con enorme secretismo hasta el punto de que sería un milagro que la mujer sospeche que tiene un sumiso en casa. Y digo marido por resumir, que lo mismo sirve para novio, rollete o lo que sea. Pues resulta que un día, por un descuido de él, ella descubre algo o todo lo que esconde el marido. Alguna notará que le robaba las bragas para ponérselas él, otras verán algo en su ordenador que indica que ve porno femdom, y en el peor de los casos, descubrirán que él va con dóminas profesionales o directamente tiene Ama en su vida paralela.


Fijaos que ella podría sospechar algo de la manera positiva, es decir, en cosas que le afecten a ella para bien. El ejemplo de ponerse bragas a ella ni le va ni le viene, aparte de que pensará que él es marica. Pero ella podría notar que él siempre le da prioridad, que le hace la vida más fácil, que hace recados sin rechistar y un largo etcétera. El que se mueva en esa línea lo tiene más fácil para salir del armario. El que simplemente quiera que la mujer sea su dominatrix gratis, lo tiene más crudo. Y lo peor es que ella puede acceder si está ciegamente enamorada o si no quiere perderlo por motivos diversos como el asunto económico, el qué dirán, los hijos, el estatus o lo que sea.


A veces sí que me preguntaron cómo ser Ama del novio o de un tipo al que acaban de conocer. Lo bueno de esos casos es que ellos lo plantean al principio de la relación, y esas chicas en concreto estaban dispuestas a probar el tema y por eso me pedían consejo. Quiero decir que muchas mujeres tratan de adaptarse o de aguantarse, porque es lo que creen que deben hacer, aunque eso de dominar les suene a chino o les provoque rechazo. Si es una solución intermedia que les sirve a ambos, fantástico. Si por el contrario es una fuente de sufrimiento, mejor que se replantee si quiere seguir con ese hombre. Y eso es lo que temen muchos, que se queden sin encontrar Ama, con lo difícil que es, y encima sin pareja vainilla, que tampoco es sencillo. Lo de estar sin pareja es la tercera posibilidad que, visto lo visto, ni se plantea la mayoría, aunque me parece lo más honesto y gratificante.


Entonces, si eres una de esas mujeres que de repente descubres, o confirmas, que tu marido es sumiso de espaldas a ti, te comento lo siguiente. Lo primero que sentirás es que te traiciona, que no le pareces suficiente, que la relación no funciona, y no te falta razón al pensar así. Alguien que oculta una parte importante de su personalidad traiciona tu confianza y no aporta sinceridad plena a la relación. Si se va con otra, pagando o gratis, es una infidelidad y en mi caso sería motivo de ruptura definitiva, aunque “solo” tengan sesiones bdsm. La relación no funciona, piensas, pues así es, no funciona, del todo, puesto que haría falta femdom para que así fuera. En cuanto a que no seas suficiente, bueno, el hecho es que busca a tus espaldas algo real o fantasioso para colmar sus necesidades de sumisión, así que digamos que, a pesar de que seas una mujer estupenda, no estás por debajo de nadie, pero estás en otra liga distinta a las mujeres dominantes. 


Entonces, ¿qué puedes hacer? ¿Ponerle la maleta en la calle? ¿Enfadarte con él? ¿No darle importancia y guardarte el secreto? ¿Convertirte en su Ama, tanto si te gusta eso como si no? ¿Obligarlo a que deje de ser sumiso?...


Te digo desde ya que él no va a cambiar, así que si no te molesta que vea porno femdom mientras siga contigo, piensa que quizá justo cuando estáis en la cama él está fantaseando con esas cosas. Oye, que muchos vainillas (no-sumisos en el argot bdsm) estarán fantaseando con una modelo en ese momento. A mí me parece igual de triste, así que tú sabrás si te sirve una relación así.


Sobre lo de convertirte en su Ama, que es el consejo que seguramente estarán esperando mis lectores, solo te digo esto. Ni se te ocurra hacer tal cosa si no lo vives como algo natural que te apetece a ti. Quizá reprimas tus impulsos dominantes, si es que los tienes, porque choque con tus valores éticos acerca de la igualdad entre sexos, o porque la sociedad te vería como una maltratadora. Si buscas un poco por internet, verás que hay cosas que se suponen que son Dominación Femenina pero que realmente son cuatro locas y locos que caen en una espiral de abuso y degradación, en un binomio de psicópata narcisista y gusano sin autoestima, y lo mismo sirve para el caso amo-sumisa. El hecho de ser su (buena) Ama no es lastimarlo ni convertirte en una abusadora, de hecho puedes enfocar de manera positiva la relación y quitarle malos hábitos a la vez que tú tratas de mejorar para dar buen ejemplo. Sea como sea la manera en que lo enfoques, si es que te animas a dar el paso de probarlo, si de verdad queréis que sea femdom real, no te dejes llevar a su terreno, ni siquiera porque él tenga más experiencia que tú, al menos en la teoría. No quieras ser su amita de postal, esa fantasía onanista inalcanzable, no seas lo que él quiere porque entonces la dominada eres tú. Y si mañana le da por decir que le va el rollo swinger, le seguirás como una tonta a todo lo que te proponga, que es otro caso típico de los que meten a la mujer en el mundillo femdom, convenciéndolas de que hacerse putas delante de ellos es el no va más de la Dominación. Puaj. Así que mejor céntrate en cómo puede mejorar tu vida, y que demuestre que es tan sumiso como dice. Si es un simple pajillero que a la hora de la verdad no quiere ni sacar la basura, dile algo así como: ¿sumiso tú?, juas, déjate de historias. Muchos quieren Ama pero no la merecen, así de duro. O son simples fetichistas de ciertas prácticas sexuales apartadas de lo convencional, como ponerse bragas, lamer pies y un largo etcétera. Así que lo primero es que defina qué entiende él por sumisión, porque consiste en supeditarse a los deseos de la mujer, desde el respeto y el consenso, y ser feliz por ello.


En resumen, sin dejar de ser tú misma, explora sin presiones si eso del femdom es para ti y libremente decide lo que quieres hacer al respecto. Independientemente de cómo seas, probablemente te han inculcado un modelo de hombre de verdad, un macho alfa que el único interés que puede tener en la sumisión es convertirte a ti en su sumisa. Piensa, si es que la idea de un hombre sumiso te produce rechazo, a qué se debe; si es por el qué dirán, porque no cumple con tus expectativas sociales o porque realmente no va con tu naturaleza. Según donde busques información, sacarás la conclusión de que eso te repele o te atrae. Quizá te horroriza, con razón, apalear a un tío hasta hacerlo sangrar, pero lo de que te trate como a una reina, con razón también, seguramente te encante. Ojo, que no todo lo que brilla es oro ni todos los sumisos son tan entregados como dicen, que lo que buscan muchos es calentarse la entrepierna con fantasías alternativas. Si tienes muchas dudas, has llegado al lugar adecuado, porque en el fondo, aunque me leen más hombres que mujeres, toda la información está orientada a detectar a un auténtico sumiso en pro del bienestar femenino. Para mí un hombre sumiso de verdad es lo más parecido al mito del príncipe azul, teniendo claro que nadie tiene que rescatarme como si yo fuera una pava inútil ni darme una felicidad que solo me puedo dar yo misma. Así que ante todo infórmate bien, piensa en lo que necesitas en una relación y en lo que no estás dispuesta a aceptar y actúa en consecuencia. Habrá quien no tenga reparo en enviar al marido a una dominatrix o dejarle hacer su vida paralela y habrá quien lo meta en una FLR (female-led relationship: relación de autoridad femenina) del tirón. En cualquier caso, me parece que todos deberían dar el paso de ser honestos con quien comparten, se supone, algo más que los gastos de la hipoteca.

24 noviembre 2019

El sumiso rebotado



No iba a publicar este post por no dar importancia al asunto, pero me parece necesario por partida doble: para dar consejo a sumisos inexpertos y para zanjar definitivamente un tema con alguien que se ha perdido en sus vericuetos mentales y ha tenido la desfachatez de interpretar mis educadas palabras como insultantes y despectivas. ¿Que no te responda, dices? Por privado desde luego que no me voy a dignar, pero no esperes que me calle, porque no es mi estilo.

Sí, esto va por ti y sé que cederás a la tentación de leerme, por mucho que te jures a ti mismo que no volverás a “pisar mi casa”. El que se pica, ajos come, así que mándate mirar por qué te sientes insultado cuando simplemente soy sincera y me tomo la molestia de responder, brevemente, a un extenso mensaje que a cualquiera le daría pereza leer. No me siento obligada ni culpable ni responsable ante las expectativas ajenas, ni una reacción desproporcionada puede causarme otra cosa que gracia, pues ya realmente nada me sorprende. Hasta para rebotarse hay que tener estilo y cuando se pierden las formas y se cae en el histrionismo, se pierde la razón, porque eso contradice lo bien que quieren quedar, cuando en el fondo parecen unos niñatos desubicados.

Esto no lo escribo desde el orgullo, como puedes dar por sentado, al igual que pareces pensar equivocadamente mil cosas de mí sin tener ni puta idea de cómo soy o qué cosas me afectan, y no, tú no eres una de ellas. Me puedo alegrar por tus avances en la vida pero no te confundas, tu pataleta no puede ni rozarme.

Os pongo en antecedentes. Hace varios años, la verdad que ni recuerdo cuántos porque me habrán escrito unas mil personas desde que abrí el blog, recibí un mensaje de auxilio de alguien que parecía estar al borde del suicidio. Yo no pensé ni por un momento que fuese una broma, allá cada cual con su conciencia si usan el truco de hacerse las víctimas para lograr atención, así que le respondí con rapidez y traté de darle ánimos, tras lo cual siguió un intercambio de correos amistosos.

Llegó un punto en que no respondí más porque tampoco había mucho margen, era como contarme su vida, más monólogo que diálogo. Supongo que no hará falta aclarar que estoy en mi perfecto derecho tanto a responder como a no hacerlo, a quien quiera, por el motivo que sea. Casi siempre cierro las puertas y me molesto en dar una explicación pero como a cambio no recibo ni las gracias o para colmo recibo una mala contestación, ya dejé de hacerlo. Por mi parte se trataba de un lector al que aparentemente ayudé y ya está. Al otro lado parece que había otra cosa, dada la reacción que tuvo el chico este, quien antes de preguntar de manera civilizada el porqué de mi silencio, me escribió en plan trágico dando una importancia desmesurada a todo, más en la línea de amante despechado que de simple conocido, y en fin, que me dio otra razón para no mantener aquella correspondencia, porque si me malinterpretan de esa manera es absurdo dialogar. Es más, cuando comenté que me aporta poco hablar con gente que no conozco en persona, me dijo algo así como que para él era mejor no chocar con la realidad.

El caso es que vuelve a reaparecer hace poco, que por cierto no es el único en la línea aparezco-desaparezco desde que tengo este blog, y me cuenta cómo le va, lo importante que fui para que cambiase su vida y muestra una actitud ambigua acerca de sus intenciones al escribirme. Le respondo brevemente que me alegra que le vaya bien, pero dejo claro que no estoy para mantener contactos virtuales, aparte de que, aclaro, si lo hago con todo el que lo pide me tendría que clonar. Lo que era algo bonito, el haber sido una influencia positiva en su vida, se convierte de repente por su tendencia melodramática en un asunto turbio, en una respuesta fuera de lugar al sentirse insultado por mi frialdad (???).

Inciso. Tengo una vida bastante ocupada, pero aunque estuviese tumbada en una hamaca todo el día aburrida, a día de hoy, por evolución en la vida, no me da la gana de intercambiar mensajes por las buenas o no sé con qué objetivo. Lo de consejera particular pasó a la historia, ya solo respondo a través del blog como bien saben los habituales. Además hay casos en los que no hay consejo que valga porque se trata de un cacao mental, de no saber ni lo que quieres, y desde luego mucha claridad mental no le noto yo a alguien que reacciona tan fuera de lugar al saber que no estoy por la labor de responder a su tocho punto por punto. Debería plantearse por qué le sienta tan mal, si habla desde el egocentrismo de quien quiere comprobar hasta qué punto la otra persona lo recuerda o considera importante, o yo qué sé, o ni él mismo lo sabe. Lo de que no me preocupe, que no estás obsesionado conmigo... ejem, en fin, no creo que me vaya a quitar el sueño que alguien a quien no he visto ni en foto esté o no esté obsesionado “conmigo” sin conocerme.

Bueno, como puede verse, y quizá él lo vea cuando se le pase el berrinche, es todo una paranoia que no hay por dónde cogerla, con un punto cómico incluso, así que es de esas cosas desagradables que archivo sobre la marcha, ya se le pasará la locura. Porque es una absoluta ida de olla lo de decir que no quiero que estés en mi vida: eso está taaan fuera de lugar, puesto que nunca estuviste ni cerca alguna vez. Está bien perseguir sueños pero hay que aterrizar también y ser realista cuando toca.

Yo voy a aprovechar la desafortunada anécdota para dar un par de consejos para sumisos “con la boca caliente” que no son capaces de reflexionar sus respuestas ni por unos minutos. Este no tardó ni una hora en responderme indignado al saber que no recibiría más noticias mías, en vez de respetar educadamente mi decisión. Repito, no me da la puta gana de mantener correspondencia con quien no quiero mantenerla y punto. Demasiado tiempo gasto en ayudar a la gente sin nada a cambio, demasiado paciente soy, demasiado correcta como para soportar rebotes infantiloides, y me alegro de que reaccionen confirmando lo que ya sospechaba que eran, así no pierdo más tiempo de la cuenta. ¿Qué tal lo de empezar por ofrecer antes de pedir? Seguro que ni cruzó por tu cabeza que pudieras ayudarme en algo con tu nueva profesión, pero deja, no hace falta, ya me apaño yo sola desde hace años y no vayas a sacar la errónea conclusión de que estoy en deuda contigo por algo, lol. Si esto empaña tu imagen de mí, me da lo mismo, porque ni me conocías antes ni me conoces ahora.

Así que atentos, porque lo mismo el consejo le sirve a alguien, eso sí, ahorraos los mensajes con acuse de recibo, no es necesario.

Consejo número uno para sumisos rebotados, impacientes e inmaduros del mundo mundial:

En un entorno virtual debéis tener cuidado con los espejismos. A lo mejor eres mega fan de Beyoncé y gracias a ella has perdido 20 kilos bailando al ritmo de su música, por lo cual la consideras una de las personas más importantes de tu vida, pero no te confundas, no es amiga tuya ni nunca lo será. Yo no soy Beyoncé, ni ganas de dejar de ser anónima xD, pero me consta que le he cambiado un poco el chip a más de uno, aunque ojo, por mucho que yo predique acerca de femdom positivo, al otro lado debe haber alguien receptivo y capaz de poner en práctica lo que digo, y para colmo de males este chico no parece haber asimilado mucho de lo que digo si presume de honesto pero no se ve capaz de contarle a una hipotética novia que le va el femdom. Pero iba diciendo que no hay que equivocarse con la gente famosa o “famosa”. Ama S., al igual que Ama Perica de los Palotes, es una persona de carne y hueso, soy Ama pero soy mil cosas más, y tanto si acabas de llegar al blog como si llevas años siguiéndome, no tienes ni remota idea de cómo soy realmente. Seguro que te defraudaría en algunos aspectos, por ejemplo porque no encajo con tus fetiches, y seguro también que fliparías por lo increíblemente maravillosa que soy en aspectos que ni imaginabas. Así pues, no te montes películas con nadie, no te conformes con hologramas (un desconocido que solo te habla por mensajes es justo eso y quien piense lo contrario vive en el planeta Yupi), no abras tu alma a quien no conoces por aquello del anonimato en la red, no vaya a pasarte como a Ginny Weasley cuando vertió literalmente su alma en el diario de Voldemort. Habrá quien se entretenga contando su vida a un extraño o lo tome por un psicólogo gratis y pase página alegremente como si nada, y hay quien se lo toma tan a pecho que al final se siente vinculado con su confidente, por mucho que crea que no tiene nada que perder. Es muy típico hablar en términos de ganancia y pérdida cuando se dirigen a mí, sin pararse a pensar qué me llevo yo. Un breve “gracias por ayudarme a mejorar o a aclararme o lo que sea” es más que suficiente. Intentar colarse en mi vida desde detrás de un teclado ya es coger demasiadas confianzas.

Nadie se libra hoy en día de vivir en un mundo virtual, con tanto chat y tanta mierda irreal, y en ese error caí yo también en el pasado, pero ya tengo claro que lo que ocurre en virtual es una realidad a medias, y solo cuenta para mí la pura realidad. Es lo que hay y no tengo que pedir permiso ni perdón por pensar así, faltaría más.

Segundo y último consejo para sumisos con tendencia al rebote rápido:
Ninguna mujer con un mínimo de autoestima, y no te cuento nada si encima es dominante, va a tolerar niñaterías de ninguna clase. Si te haces el ofendido, si quieres dar a entender que algo no te afecta pero demuestras justo lo contrario con tu alterada reacción, si en resumen intentas nadar sin saber hacerlo mientras te hundes cuando sacudes las piernas en un intento por salir del agua... quedas a la altura del betún, tú mismo te echas mierda encima aunque le eches la culpa a los demás, por muy incapaz que seas de verlo. Así que, menos rebote y más remar en tu propio bote sin marear al prójimo.

19 octubre 2019

El fantasioso fresco


Imaginaos que vais por la calle y os entra sueño, y pensáis, voy a llamar a cualquier timbre y diré lo siguiente: "oye que tengo ganas de dormir y seguro que tienes una cama ahí en tu piso, ¿me dejas entrar?" Algo así hacen todos los que llegan a mi blog sin molestarse en leer ni dos frases, buscan el formulario de contacto, y vamos que nos vamos porque hay prisa.

Reciente mensaje recibido en mi buzón:
Siempre he tenido la fantasía de servir a una mujer, una especie de ama que me utilice para sus juegos, no se si es aquí donde puedo encontrar a esa Ama. Yo soy casado y tiene que ser discreto.

Los que conocéis desde hace tiempo en qué línea estoy, habréis pensado que este tipo no pudo tocar a una puerta más equivocada que la mía para sus planes. No, “aquí” no hay amas de esas porque solo estoy YO y desde luego no soy lo que buscas. Pero ya aprovecho para comentar lo que les pasa por la cabeza a esta clase de no-sumisos, que llegan con su ego por encima de todo lo demás, ya que esta clase de mensajes dejan claro que todo gira en torno a ellos (clave para detectar a un falso sumiso en un minuto).

Veamos. Siempre tuvo una fantasía, sexual para más señas. Porque mira que lo tiene fácil si quiere servir a una mujer, la suya sin ir más lejos. Pero no, claro, tiene que ser “una especie de ama”. Para muchos, eso de ser Ama te quita identidad como mujer, ya dejamos de ser una mujer (como las suyas jajaja), ni siquiera somos personas, somos un disfraz con patas, una cosa rara que encaja con sus rarezas, un objeto en definitiva para calentarse cuando su agenda matrimonial les deja un hueco.

Tiene que ser discreto, dice el individuo. No vaya a ser que te presentes en la puerta de su casa disfrazada de látex y se asusten todos los vecinos. Estoy siendo irónica pero no tanto, que algo así me han llegado a decir en más de una ocasión. Pero ya sabemos que la discreción va más en la línea de que no se entere su parienta, porque obviamente aunque lo llame juego, es una traición como un piano, y él es consciente de ello. El tipo se pondrá cachondo con otra mujer, por limpiarle el polvo, vestido de chacha o no, y ya aunque solo ocurra eso, es una infidelidad. ¿Que no lo tenéis claro? ¿Que solo cuenta el folleteo como infidelidad? Entonces estáis más anticuados que vivir en una caverna vestido con una piel de oso.

Por tanto, recapitulando, y traduciendo, este hombre busca lo siguiente: mujer, o farola con falda, que le caliente el pirulí mandándole fregar platos, a pesar de que en su casa él no querrá ni bajar la basura, y que sea cómplice de traicionar la confianza de una esposa, en horario a convenirle a él, y que jure que se alejará a 500 metros de donde pueda estar ese tipo en otro momento que no sea una sesión en un motel clandestino, y si por desgracia se lo encuentra por la calle se hará la muerta... ¡Pues mucha suerte en tu búsqueda! XD


¿Qué gana una mujer dominante con esta clase de proposiciones a medias? ¿Por qué escoger a un casado cuando hay miles de hombres libres? Deberían buscarse a una casada, pero también ellas pueden hacer el mismo razonamiento y buscar sumisos solteros, que se adapten mejor a su agenda.


¿Qué alternativas tienen estos que buscan la cuadratura del círculo para tenerlo todo sin perder nada? Pues no sé, es difícil enmendar un error que comenzó años atrás por cobardía, pero veamos:
Sincerarse con la mujer y con ellos mismos, que solo tenemos una vida.
Pagar por ese juego, o sea, buscar una dominatrix.
Apuntarse a una ONG y colmar esos deseos de servir.
Clicar en el enlace a mi otro blog de Citas femdom donde espero que los rotos y los descosidos se encuentren felizmente y dejen de molestar en casas ajenas.

De nada. Aunque no me dieses las gracias, que eso del respeto es normal que no lo practiques cuando no respetas a la, en teoría, mujer más importante en tu vida.

28 septiembre 2019

Felicidad femdom


Voy a comentar la historia que mencioné hace un par de posts. Es una historia de femdom feliz y ya de paso os recomiendo otra vez los libros recopilatorios que tiene la bloguera australiana sobre este tipo de historias; eso sí, están en inglés como es lógico, así que para los que no les suponga un problema, los tenéis en el post original que enlazo abajo.

La historia más reciente que comenta en su blog es “sencilla”, pero qué complicado es llegar a ese punto de compenetración, de que todo fluya con naturalidad y dos personas encajen a nivel persona, valga la redundancia, y a nivel femdom. Es como la aguja en el pajar...


El sumiso es quien nos narra la historia, expresándolo todo de forma muy acertada e intensa, y en resumen lo que cuenta es que no iba con la lista de fetiches en la mano buscando a cualquier mujer que se los cumpliera, que es el principal error entre los principiantes. Él llevaba nada menos que 10 años sin pareja ni rolletes ni nada, porque no quería conformarse con algo a medias, y lo comprendo a la perfección. Es que lo de tener pareja no es obligatorio eh, jaja, por mucha presión social que haya y bla bla bla.


Destaco una idea que en mi opinión resume lo que significa la felicidad femdom, o la felicidad en cualquier tipo de relación: sentirse como en casa. Creo que no necesito explicar nada más, y si alguien necesita explicaciones, dará igual que lo explique diez veces jaja.

El post original lo podéis leer aquí.

08 septiembre 2019

Femdom a medias



Antes que nada, aclaro que este post no va sobre fetichismo de medias, por si llegas aquí googleando eso. Bueno, sigo. Ya he mencionado varias veces el blog de una australiana, Domme Chronicles, por motivos diversos, entre ellos que tiene recopiladas historias femdom felices en forma de libros. El caso es que sigo sus andanzas con interés desde hace tiempo, ya que el último sumiso que tuvo fue hace diez años y desde entonces anda de decepción en decepción. La entiendo perfectamente y espero que alguna vez encuentre a ese hombre complementario.

Su último intento ha sido con un hombre vainilla pero muy caballeroso, lo cual puede tener similitudes con la sumisión masculina, aunque no es suficiente, claro. Yo también intenté en el pasado conocer a esa clase de hombre, que no parece el típico machito convencional y que incluso permite que tomes la iniciativa y cosas así. Al final una relación no depende de las etiquetas que le pongamos, se trata de que dos personas tengan la afinidad y las ganas suficientes para que aquello funcione. Pero con esa clase de hombres que no son sumisos, ni que tampoco es que no sepan que lo son, llega un momento en que empiezan a pedirte lo mismo que te dan, esperan cobrarse lo que invirtieron para llegar hasta tu cama o hasta tu corazón, según sea el caso. Y es normal, porque su forma de relacionarse es democrática y recíproca. Pero para una mujer dominante suena a chantaje y a mí al menos me resulta una decepción.

En el caso de la australiana no llegó a haber relación más allá de unas cuantas citas, por falta de química y porque él estaba conociendo al máximo número de mujeres a la vez. Esto último lo puedo entender cuando no hay nadie a la vista, pero si empiezas a quedar con alguien que te gusta y el único problema que ves es que le cuesta abrirse, entonces estamos ante la estrategia de a ver lo que pillo y rapidito. 

Ella reconoce que es enfermizamente introvertida, pero aparte de eso, tenía sus razones para no decirle de golpe “soy Ama y tengo un blog famoso sobre el tema” así que él notó que había algo “grave” detrás de tanto secreto. Yo es que no soy partidaria de esconder lo que eres y lo que buscas, porque es una pérdida de tiempo, y creo que no funciona lo de buscar una solución a medias, porque ni eso llena a una mujer dominante ni a un hombre vainilla. Tiene hasta gracia cuando ella le dio un beso de despedida y lo agarró del pelo y él literalmente no entendía nada. Y es normal que no lo entienda, no lo culpo. En casos así, casi más culpa tiene ella sabiendo que él no le dará la sumisión que necesita. Por mucho que te quieras amoldar y conformar, llega un punto en que después de probar lo que realmente te llena (femdom) ya no hay vuelta atrás, para bien o para mal.

Qué distinto lo de quedarse a medias comparado con la ultima historia de femdom feliz que contó en su blog, que es lo más bonito que he leído en mucho tiempo y que me merece post aparte.

25 julio 2019

Reseña: Femdom, un libro de Laura Garmendi



Si en el libro  del post anterior me llamó la atención la portada y dije, tengo que leerlo, con este mucho más. Un libro con un título tan ambicioso y contundente como Femdom, tenía que leerlo sí o sí. Antes de entrar en materia tengo que decir, a modo de resumen, que el título me parece inexacto, pues debería llamarse Femdom en el mundillo liberal, o algo así. Lo que parecía la historia de una pareja que se introduce en la Dominación Femenina, da paso a la experimentación sexual y la búsqueda de nuevas sensaciones. 

Empecemos por la sinopsis de la autora:

Laura Garmendi (pseudónimo) narra el proceso que la llevó a descubrir el mundo de la dominación femenina o femdom.

Tras las dudas iniciales, va descubriendo un nuevo mundo de sensaciones y experiencias muy excitantes. Paralelamente, reflexiona sobre esa forma alternativa de vivir la sexualidad y las razones que pueden explicar los deseos de dominación y sumisión.

Antes de saber de qué iba, me interesaba mucho leer la historia de cómo una mujer se introduce en el mundo Femdom a ciertas alturas de su vida, por compararlo con casos como el mío, que siempre lo tuve claro, de una manera u otra, aunque no supiera que tenía nombre aquello. Para mí dominar es una necesidad y un instinto natural. Sin embargo, cuando el hombre es el que introduce a la mujer en esto, en la mayoría de los casos no se trata de mujeres que han estado reprimiendo el instinto de dominar (como si se pudiera hacer tal cosa, ejem).

El libro es un relato autobiográfico, o al menos eso cuenta su autora, aunque a veces tenemos fragmentos narrados por su marido, o incluso por otras personas. En ese sentido desorienta un poco y no queda claro si es realidad o ficción y a ratos hasta parece salido de la mente de un hombre, porque incluye todo el repertorio típico de fantasías masculinas.

Antes de seguir, paso a comentar la parte literaria de manera breve. Está escrito de forma correcta, apenas contiene erratas, aunque se cuelan notas de corrección como "eliminar coma", "sustituir por", que dan una mala impresión de autor novel. O detalles como decir que despierta a las 7.30 y cuando sale de casa un rato después siguen siendo las 7.30... El estilo narrativo es bastante sencillo, como en una especie de diario, dividido en capítulos que se abren con una imagen relacionada con el contenido del mismo.

Hay mucho sexo explícito pero también se habla de otros temas, como política, maltrato doméstico, teorías que relacionan religión y sado, teorías freudianas, etc. Para los más fans de mi blog, os aviso de que hay poco en común entre mi concepto de femdom y el que plantea este libro, que se hace eco de lo más típico del porno femdom y las webs de Dóminas Profesionales y en general de las sesiones BDSM con las prácticas habituales. Aparte de los límites razonables y de compatibilizar pareja y femdom, hay poco más en común entre nuestros puntos de vista.

Tal como dice la sinopsis, el marido la introduce en el mundo femdom cuando le confiesa sus fantasías de sumisión tras 15 años de matrimonio. Me parece bastante tiempo, pero bueno, al menos lo confiesa, que ya es algo que otros no hacen ni en sueños y al menos no busca una amante-Ama a sus espaldas. La protagonista-autora, para la grata sorpresa de su marido, se apunta más pronto que tarde al catálogo típico al completo y en ese sentido aporta poco nuevo más allá de los clichés que se perciben desde el mundo vainilla. La velocidad que pilla la mujer quita el hipo, como reconoce ella misma, con un toque de humor a ratos, o esa fue mi percepción.

El motivo principal por el que no he sentido conexión con la historia es que el mundo liberal o swinger está muy presente, como si BDSM y liberal fuesen mundos que van siempre de la mano por apartarse de lo convencional ambos. La promiscuidad sexual es algo tan respetable como el celibato o como la exclusividad monógama, siempre que sea dentro de unos límites éticos, pero el hecho de que  parezca algo habitual o casi obligatorio para Amas y sumisos me parece una especie de dictadura que intentan imponer en ciertos círculos, cuando además implica un ataque a los cimientos de la Dominación Femenina en algunos conceptos: todo el asunto de la cesión a terceros, los cuernos, el usar al sumiso como putita y demás, para mí es el mismo machismo de siempre, aunque se cambien los disfraces, como he explicado a lo largo del blog. Ante ese tipo de prácticas lo único que veo es adoración al falo, mujeres que necesitan un artilugio para dominar y hombres que no se someten al poder de la feminidad. Lo malo de todo eso es que está tan extendido que echa para atrás a los que pueden tener sentimientos de dominación y sumisión latentes pero que no se identifican con la bisexualidad o con la parafernalia, como lo de disfrazarse de chacha. Pocos hombres se ven favorecidos vestidos así, y si se hace por humillación, eso equivale a humillar a todas las limpiadoras del planeta.

No falta tampoco el sadomasoquismo, ni los castigos corporales "para demostrar quién manda". Si una mujer necesita un falo de goma y un látigo en la mano, se pone en la piel del macho violento de toda la vida. Pero dejémoslo en que se trata de juegos de rol, otro concepto que no comparto, pero es que es natural que no me identifique con casi nada de lo que ocurre en el libro. Yo no juego, ni mi 24/7 es una sucesión de prácticas y protocolos. Explicar esto es largo y ya está en el resto del blog, pero por poner otro ejemplo, lo de sodomizar se supone que es humillante porque el sujeto pasivo siempre resulta humillado, con lo cual están diciendo que todas las mujeres son pasivas humilladas en el sexo convencional.

Cuando leo libros eróticos, me interesa también la dimensión psicológica de los personajes, y de esto sí hay en el libro, aunque quizá no con los matices que yo siento cuando domino. En ese sentido me gustó más el libro del post anterior sobre BDSM gay a pesar de ser yo mujer y hetero, y de estar escrito por una mujer vainilla. Echo en falta que la protagonista transmita lo que supone dominar y sentir que alguien se somete en un sentido amplio. Mas allá de las sesiones le repele que sigan con el "rol", y claro, es que cuando no surge de dentro, es un papel que acaba cansando. Pero lo que abundan son escenas de sexo, las  hay de todos los estilos: tríos, en grupo, lésbico, etc. Es más sexo liberal que femdom, en resumen, por no repetirlo mucho. Es la historia de cómo una mujer se adentra en ese mundillo, casualmente en un rol de Ama, pero lamiendo entrepiernas como si no hubiera un mañana :P, es una vainilla que casi de la noche a la mañana se vuelve Ama y bisexual y lo que se tercie. Me choca que se recalque que no buscan una relación radical y sin embargo aceptan el típico contrato casi de pé a pá y no ven peligroso abrir la pareja en plan Sodoma y Gomorra. Como nota positiva, más allá del dormitorio, ella también intenta que él mejore de hábitos; al menos ese enfoque lo comparto.

Agradezco a la autora que me enviase el libro y con este post no pretendo hundir su obra, simplemente su enfoque no es el mío, y por desgracia para los que estamos en otra línea menos tópica, su retrato del femdom es el que más abunda, o al menos eso parece o es que hacen más ruido, no sé. De hecho sé que el libro le encantará a muchos sumisos que comparten esa perspectiva y seguro que lo querrán leer, y lo van a descubrir mediante este post. Dudé sobre si hacer la reseña finalmente porque el libro no era lo que esperaba, pero decidí que era positivo para volver a tocar temas interesantes. Así que al hilo de esto, reivindico, como vengo haciendo desde hace años, que otro femdom es posible, que un Ama no es sinónimo de devoradora compulsiva de sexo en todas sus variedades. Que no critico quien viva así, pero que abunda demasiado esa idea, mires donde mires. También echo en falta que la mujer saque su lado dominante en vez de esperar a que sea el hombre el que le muestre el camino. Los caminos del femdom son inescrutables, y no pretendo decir que una mujer es menos dominante que otra que lo tiene claro sin que un hombre se lo descubra, pero son tantos los casos de sumisos con pareja vainilla que me han contactado a lo largo de los años pidiendo consejo sobre cómo llevarlas al lado oscuro, que al final algunas aceptan por temor a perderlos o por simple aburrimiento.

Justo así comienza esta historia, como podéis leer en el fragmento gratis en a m a z o n. Una pareja en un domingo de aburrimiento juega a contarse sus secretos inconfesables: ella odiaba al machista del padre y él desea que ella sea su Ama, ya que acudió a una profesional del sado tiempo atrás y ese recuerdo lo atormenta. Ella reacciona con cierta naturalidad y entre otras cosas dice que podría tener amantes, con lo que el tema  cuckold aparece muy al principio como antesala del mundo swinger que lo inundará todo. Tampoco me llama el mundo swinger, y los casos que conocí eran tipos aburridos intentando añadir picante en una relación apagada, y que una vez pasada la novedad, vuelve a ser otra rutina que se abandona o se siguen buscando experiencias cada vez más fuertes. Oye, que habrá de todo, simplemente digo la impresión que tengo yo.

No es el momento de volver a explicar cómo abordar el asunto con tu pareja vainilla porque esto va a quedar demasiado largo y ahí tenéis el archivo de posts, pero aprovecho para dar un par de pinceladas. Desde luego el chantaje emocional y la manipulación no son el camino. Y si eres una mujer que no sabe realmente con quién se ha casado, y te ponen como pista la película de 50 sombras, lo normal es que pienses que él quiere que seas sumisa. Lo mejor es hablar claro y con sutileza. En ese sentido, menos mal que ella es sensata y dice cosas como "cuando lo tenga claro seré sincera contigo, no como tú por cierto". La excusa que pone él, lo de pensar que no podría encontrar a una mujer compatible con sus fantasías y que solo hay profesionales, es un triste tópico. No abundan quizá las Amas no profesionales, o somos una minoría entre tanto sumiso, pero alguna no se apuntaría a serlo abiertamente si cree que tiene que cumplir con todo lo que dice Elise Sutton, a la que también se nombra en el libro, para criticar su concepto de supremacismo femenino, con el que tampoco me identifico yo.

El primer paso que da ella es acudir a una psicóloga, lo cual me parece bien si ves que lo necesitas, pero hay que tener cuidado porque no todos los profesionales están especializados ni preparados para asesorar en estos temas. Y ella le dice:
"Me preocupa volverme neurótica con una parafilia que nunca necesité..." En esa frase creo yo que queda patente que la chica no es precisamente Dominante por naturaleza. Y por eso resulta poco creíble que en la primera sesión ella esté tan metida en el papel.

Creo que a partir de ahí el libro se desmadra un poco, y todo el mundo parece estar metido en el BDSM o muy dispuesto a ello, empezando por la psicóloga, como podemos leer en las primeras páginas. Y tras la consulta, viene la visita al sex-shop, donde compra látigo y fusta, así para empezar...

Por resumir, dado el planteamiento de la historia, no podía salir algo muy diferente al resultado. Compatibilizar amor de pareja y sesiones a mi me parece genial (a falta de llevarlo al terreno de las no-sesiones y vivirlo de manera sana y natural 24/7), apuntarte al femdom por sugerencia de tu pareja, también me parece buena idea siempre y cuando ella no sea sumisa, pero llevarlo todo al terreno de la experimentación sexual con terceras personas como si fuera un "must"... eso suena a intento de monopolizar el concepto femdom. En este libro, al entorno liberal se añade todo el repertorio de tópicos BDSM, algunos en mi opinión infiltrados desde posturas incluso opuestas al femdom, como el asunto cuckold que tanto rechazo me produce porque esconde muchas veces la fantasía machista de añadir placer al someter a una mujer a la cual se cede falsamente el poder por disfrazarla de dominante, mientras el supuesto sumiso finge sentir humillación y sacrificada entrega, cuando en el fondo está convirtiendo en una puta a esa Ama de cartón. Es el problema de los juegos de rol, que no sabes lo que hay realmente detrás del actor o actriz, y personalmente creo que faltan testimonios de personas que no jueguen sino que sientan esos instintos naturales y no necesiten recurrir a artilugios, a terceras personas, a cumplir catálogos, etc. y que vivan de manera sana y cotidiana la jerarquía de poder. 

Me ha quedado larga la reseña pero es que el libro toca muchos palos y quería dejar clara mi opinión de manera constructiva.

14 julio 2019

Un placer culpable: novela gay BDSM



Cuando vi la portada de este libro, obviamente me quedé mirando fijamente. Ni siquiera me leí la sinopsis cuando contacté con la autora para ofrecerme a reseñarlo. Ella me dijo que era de sumisión masculina, y bueno, sí que lo es, pero no es femdom :( 
De todos modos, lo leí según lo prometido y no me arrepiento. Lo que más me gusta del libro se puede extrapolar a cualquier tipo de relación D/s, así que por eso lo traigo por aquí. Empecemos, esta vez sí xD, por la sinopsis que aparece en a m a z o n:
Una pasión incontrolable y un amor prohibido y peligroso.
Cuando dos corazones encuentran su hogar, un placer culpable puede convertirse en una historia de amor.
La muerte de Charles Petrov habría de cambiarlo todo.
Cuando Daniel descubre que su marido tiene un hermano del que jamás le ha hablado, decide contactarlo para hacerle llegar la carta que su difunto tío escribió para él... Y una vez dado ese paso, ya no habrá vuelta atrás.
Ilya Morózov es un hombre hecho a sí mismo. Oscuro, inteligente y brutal, gobierna desde hace años la mafia rusa en Hawai. Pero ni la sensatez, ni la Bratva, ni siquiera la persecución a la que lo somete su hermano, el fiscal, impedirán que forje un vínculo con su cuñado que va más allá de la amistad.
Lo primero que me sorprendió fue por qué una mujer vainilla escribe Romance BDSM gay, pero por lo que pude ver en a m a z o n, no es la primera vez que la autora aborda el amor gay. El punto BDSM sí es una novedad, y creo que se ha documentado aceptablemente. La historia se desarrolla en Hawai, y aunque el entorno no me parece decisivo para el argumento, sin duda es un aspecto original. No voy a centrarme en la subtrama de la mafia rusa porque me concentré en la historia D/s (dominación/ sumisión) entre los protagonistas. Solo comentar que un libro erótico necesita el contrapunto de algo más que escenas de sexo una detrás de otra para que no sature, así que me parece bien planteado por ese lado.


En general el libro está bien escrito, aunque había varios errores de acentuación: "cómo quieras" no lleva tilde, ni tampoco otros qué, cómo etc., que sin embargo aparecen sin tilde cuando sí que la necesitan. "Porqué" no se escribe unido sin el significado de "un porqué", y algunos fallitos más por el estilo: "lo cierto es no era una mala idea"... falta "que" antes de "no". Pero dejo ya la corrección editorial por mi deformación de escritora y vamos al meollo del libro: el BDSM.


La autora me comentó que no pretendía hacer otra 50 sombras, aunque de partida tenemos a un dominante maltratado en su infancia y millonario, aparte de poderoso en sus negocios. Creo que lo que quiere decir María es que él no se hace Amo por sus traumas infantiles, como le pasaba al Grey, puesto que entonces su hermano también habría llegado al mismo punto. Por cierto, dos hermanos gay me parece demasiada coincidencia, pero en fin, tampoco es imposible.


La historia progresa de menos a más, aunque hay un chispazo inicial innegable entre Daniel y su cuñado mafioso. Y por medio de pequeños detalles la chispa se va convirtiendo en electricidad que todo lo arrasa:


La forma en que lo había llamado señor... Poco sabía aquel inocente lo que semejante palabra provocaba en su interior...
Sintió el deseo y la necesidad de dominarlo.


Por supuesto que entiendo todo eso y me encanta verlo plasmado por escrito, por alguien que además lo observa desde fuera y que conoce el tema por la información que obtuvo.


El Amo ya practica de forma esporádica BDSM cuando lo conocemos, pero Daniel apenas tuvo un par de azotes eróticos en el pasado, así que es muy interesante el camino que recorre hasta que se auto-acepta como sumiso. Hablando de aceptar... No acabé de identificarme con el dominante porque sinceramente me cuesta no tener prejuicios en ese tema:


Hay ciertas cosas que la gente no puede aceptar, Hux: Danny no puede con el hecho de que yo sea un mafioso y un asesino.


...Hombre, es que cualquiera tendría reparos, creo yo, y si encima eres un sumiso novato que duda y tiene que entregarse a un asesino... pues demasiado valor tiene el chico. Pero tranquilos, que la historia va de BDSM del sano, tanto es así que el sumiso solo bebe zumo en cantidades industriales. Bromas aparte, se recalca mucho la seguridad en las sesiones, el aftercare, la preocupación del Amo por el bienestar de su sumiso (rayando casi en el top service), etc.


Destaco este fragmento por eso mismo de lavar la imagen del BDSM:
Pienso que el mundo ya tiene una imagen estereotipada y morbosa de nosotros, no nos hace ningún favor que ésta se fomente. Pese a lo que puedan pensar los demás, no somos depredadores. No buscamos el dolor por el dolor, ni pretendemos abusar o hacer daño a nadie... En el mal sentido. Por eso insistimos en que el juego sea Sano, Seguro y Consensuado: es nuestro lema. Y, honestamente, no creo que tengamos que pedir disculpas por lo que somos o por lo que nos gusta.


Ellos dos empiezan teniendo charlas amistosas y se conocen poco a poco. Nada que ver con el "aquí te pillo aquí te mato" que abunda en el porno BDSM. La historia va más allá de lo físico, aborda también el plano mental y el trasfondo psicológico de las relaciones de poder:


El Shibari me proporciona una sensación de poder y control total sobre la persona a la que ato y sobre la situación en general.
—Debe de ser muy estimulante.
—Lo es —corroboró, asintiendo—. Y, por otra parte, hace que me sienta agradecido. Porque soy de los que consideran la sumisión como un regalo: cuando una persona accede a jugar conmigo, está cediéndome voluntariamente el control y poniendo en mis manos su confianza y su integridad, tanto física como mental. Eso supone un gran gesto por su parte... Y una gran responsabilidad por la mía.


En efecto, la sumisión es un regalo, y lamento que haya "sumisos" que la van regalando alegremente y Am@s que la toman y la dejan como un kleenex.


Me he sorprendido a mí mismo con todo lo que no sabía: la existencia del Top Space


Bueno, yo tampoco lo conozco, jaja. El subspace es algo que casi nadie cuestiona, pero lo del top space crea controversia. Es más propio caer en una especie de trance con la mente en blanco cuando te entregas en manos de tu Dom, pero lo del top space no lo entiendo bien, la verdad. Si alguna vez lo experimento, os aviso :P


hay mucha gente que practica BDSM sin decírselo a su pareja, por los motivos que sean. Salir a buscar un compañero de juegos no es un crimen, ni un pecado


Bueno, con eso ya sabéis los lectores habituales que no comulgo. Yo no juego a sesionar, lo mío es más vivencial, así que buscar juego fuera de la pareja lo considero igual de infidelidad, aparte de que empezar como amigos para sesiones y llegar a otra cosa dada la intensidad del momento es de lo más lógico. Y es que el juego con sentimientos de por medio es otro mundo, como descubrirá Daniel.


Por si aún no te animas a leerlo, dejo estos fragmentos de oro puro; quizá alguien del mundillo no supiera plasmar tan acertadamente las sensaciones y trasfondo de un momento así:

—Le ofrezco mi cuerpo, señor, como un humilde lienzo en blanco para sus ataduras. Por favor, tómelo, pues es todo suyo.
Aquello lo dejó momentáneamente sin palabras: no podía expresar lo que sentía, ante aquel humilde gesto de entrega. Pudo ver la sumisión y la confianza en los ojos de su compañero, junto a un genuino deseo de servirlo y hacerlo feliz.



Porque un Dominante no era digno de llamarse así, si no era capaz de dominarse a sí mismo en primer lugar.


—Gracias, señor. Me gusta como las ataduras me hacen sentir: desnudo y vulnerable. Estoy completamente a su merced.
—Podría hacer contigo lo que quisiera.
—Podría. Y yo seguiría poniéndome en sus manos, porque soy suyo y sé que usted cuidará de mí.


Toda la descripción de las sensaciones D/s me ha gustado mucho. Y como digo, lo que menos, lo de hacerse eco de la corriente que separa y justifica juegos a espaldas de la pareja, que bastante lacra hay ya con eso en el mundillo.


Daniel y yo no estamos haciendo nada malo: no somos pareja y no practicamos sexo, ergo no hay infidelidad. Solo somos dos hombres adultos, que han decidido establecer una relación íntima y de amistad, como Dominante y sumiso.


Sin embargo, hay sexo porque hay eyaculación a causa de las sesiones, y aunque no la hubiera, es algo de base sexual (por poner un ejemplo, no te sometes a tu prima lesbiana si eres una chica hetero), por no hablar de las sensaciones mentales y la conexión personal, así que a falta de un certificado que diga que hay una relación... la hay casi siempre, sobre todo si hay encuentros frecuentes y regulares. Sin hacer spoiler, solo digo que los protagonistas tendrán que replantearse todo eso, y ya desde la propia sinopsis se nos habla de historia de amor...


En resumen, un libro que mantiene la tensión narrativa, que entretiene y que resulta interesante porque representa un avance en la normalización del BDSM, abordado desde la comprensión y el respeto.

07 julio 2019

Citas femdom. Encuentra Ama o sumiso


hola me encantaria ser parte de una dominacion femenina, me encanta

Busco una mujer femdom, Soy sumiso y dócil de buenos modales, me agradaria conocer una mujer que me enseñe a ser mas femenina y guste de los juegos de roll, vivo en la ciudad de mexico, soy discreto

Soy sumiso en busca de una Ama. Me ofrezco como chofer-sirviente. Pongo coche y gasolina. Soy sumiso de Barcelona y busco real

Lo que acabáis de leer son algunos ejemplos recientes de sumisos que pasaron de largo por mi blog y dejaron un mensaje en el formulario de contacto. Es lamentable que no echen ni un vistazo rápido para saber que estos no me podrían servir como sumiso, por razones que no voy a comentar (ahí está el resto del blog para saber más).

El caso es que se me ha ocurrido una idea. Desde hace unos días tengo un nuevo blog que estará dedicado en exclusiva a anuncios de Amas y sumisos, de manera que no tenga que perder ni un minuto más con eso en este blog. No sé si tendrá acogida, pero precisamente me interesa hacer el sondeo. Si la respuesta es favorable, quizá dentro de algún tiempo ponga en marcha una web destinada a punto de encuentro entre Amas y sumisos, quizá en la línea de web de contactos o de foros de debate o todo junto. Ya sé que hay varias webs de bdsm, pero echo en falta un lugar solamente de Dominación Femenina, que esté en español, que no sea un grupo de twitter, facebook y demás redes sociales, ni una web de artículos, que para eso ya tengo este blog. 

Hace varios años había una web/foro, como conté en un post antiguo, donde los trolls campaban a sus anchas y donde pesaban más las donaciones de dichos trolls que su comportamiento cívico. Cuando algunas Amas les llamábamos la atención, saltaban con que no tenían que guardar protocolo ni entrar en un rol, pero es que era simple falta de modales y un evidente intento de top from the bottom. Como lugar de debate era bastante interesante, pero en fin, acabaron baneándome por desenmascarar a los falsos sumisos (manda narices). Recuerdo algún otro intento de web femdom, pero creo que no siguen activas; si alguien sabe algo, que lo diga en los comentarios.

Las normas para los anuncios (por supuesto que las hay, juas :P) las tenéis allí, pero por resumir: nada de amas finacieras ni trolls. Así que a ver si se siguen sumando mensajes al par que ya están publicados. Esta es la dirección:


22 junio 2019

BDSM insano, inseguridades, complejos y traumas varios



Voy a comentar un post que leí hace algunas semanas, en un blog inglés cuyo nombre ahora no recuerdo. Se trata de una pareja amo-sumisa y básicamente se dedican al spanking (azotes). Me pareció triste pero interesante, y lo que voy a comentar sirve igualmente para el caso Ama-sumiso.

Primero voy a resumir el post. Ellos iban en el coche, conduciendo él, y ella usó el espejo ese que lleva la visera para retocarse el maquillaje. Por lo visto la visera no estaba del todo bien y se acabó por romper el enganche o algo así. Pasaron varias cosas después de eso, como que él la humilló delante del tipo que iba a arreglar la visera echándole la culpa de malos modos, y la llevó hasta allí inmediatamente después del percance, dejando a un lado los planes que tenían, pero vamos a saltar a cuando llegaron a su casa. Él le dijo a ella que, para empezar, ¿por qué demonios tenía que retocarse el maquillaje? … Ya por ese detalle, suena a machista celoso que tira de espaldas. Después le dijo que era una completa inútil, que todo lo hacía mal, y que fuera poniéndose en posición para recibir unos merecidos azotes.

Como ella es una fanática del spanking, estaba encantada con lo de ser azotada, con motivo o sin él. Pero luego, cuando ella estaba esperando que hubiera sexo, porque el tema le pone mucho, él se fue y la dejó sola. A ver, se supone que él decide si hay sexo o no, pero me parece una tontería tan grande lo del coche, que sonaba todo a excusa para pasar un rato de lujuria. Sin embargo, él hizo una bola de nieve y simplemente le pegó porque le dio la gana, bajo mi punto de vista. O el tipo está más enamorado del coche que de ella, que me lo creo también.

Sea como sea, lo que ocurrió podría parecer D/s, pero no lo es. De hecho, me llama mucho la atención que una pareja que reconoce que lo suyo son sesiones y juegos, pretenda contar esa experiencia de su vida cotidiana como algo normal y consensuado, simplemente porque les guste una determinada práctica bdsm. Lo que yo veo ahí, es que el spanking lo usó él, al menos en esta ocasión, como una excusa, como una forma de querer quedar por encima de ella, porque hay que ser muy inseguro (y muy capullo), para escudarse en una excusa tonta como que algo se estropee, por la razón que sea, o incluso por culpa de él por no tener su coche en perfectas condiciones... y usarlo para minar la autoestima de su mujer.

Vamos, yo lo que veo ahí es que el marido la maltrata psicológicamente, que usa el spanking para descargar sus neuras, aunque a ella le guste eso. No creo que sea bueno conectar la dominación con los errores COMO PERSONA del otro, ya sea por una cosa gorda o una chorrada como este caso. Siempre digo que yo no separo sumiso y persona, ya que no busco un rol a ratos sueltos, pero soy consciente de la línea que los separa. Mi dominación no alcanza a la esencia como persona del sumiso, ojalá, ejem. Y aunque así fuera, cada uno tiene que madurar y evolucionar por sí mismo.

En el caso de esta pareja, aunque ella fuera un desastre, cosa que no creo porque argumenta muy bien sus escritos y es bastante lúcida, aunque le pierda el calentón de los azotes, el caso es que la actitud de él no me parece la adecuada para educar a otra persona. Se comporta como un padre incompetente con ella, como alguien que utiliza eso de “porque yo lo digo y punto”, que puede ser algo excitante pero que cuando no es justo acaba haciendo mella en la parte sumisa de la relación a largo plazo. Porque llega un momento en que ese castigo injustificado provoca que el sumiso deje de esforzarse porque pensará, con razón, que da exactamente igual que lo haga bien o mal porque el resultado es el mismo: castigo e indiferencia.

Para colmo, lo grave de todo esto y la clave para mí para no ponerle la etiqueta bdsm, es que encima él ni se calienta. En cada pareja el erotismo es un mundo, que no siempre se comprende y acepta por parte de los demás, ni falta que hace, pero yo ahí lo que no entiendo es que él no se excite con el spanking igual que ella. Eso me parece muy grave, y no creo que él haga el gran esfuerzo de alejarse de ella estando caliente perdido, con tal de castigarla. No veo bdsm ni D/s ahí, veo abuso, veo a un psicópata y veo a una mujer cegada por sus instintos dentro de una relación tóxica. Lamentable, y en casos así hay que darle la razón a los que ven la D/s como algo feo y negativo, porque por desgracia a veces es así, igual que ocurre en cualquier tipo de relación. El bdsm no es ni bueno ni malo, depende de cómo sean y cómo se comporten los bedesemeros.

¿Qué me atrae en un sumiso?

Aunque ya expliqué aquí lo que busco en un sumiso, voy a especificar un poco más. Lo que voy a comentar no es una guía de lo que debe hacer...