MIS LIBROS FEMDOM

11 marzo 2016

El sumiso imbécil

Algunos pobres (falsos) sumisos es que simplemente no dan para más, los infelices. Ya solo con anécdotas de estas tengo para rellenar 3 blogs cada mes, pero me reservo las risas para mí y los lanzo al destierro del olvido en un pestañeo. Lo que pasa es que alguno tiene mérito, porque, leches, no se puede hacer peor jajaja, y acaban apareciendo aquí, para deleite de todos, que la cosa tiene hasta gracia; de nada XD. Así que vamos con la historia, pero antes, aquí van estos mensajes y luego os pondré una adivinanza, ¿ok?

1- Chico atractivo de 37 años huérfano de Dómina. Sano sin vicios, nivel cultural alto, educado y muy responsable..Llevo muchos años interesado en el mundillo aunque mi experiencia no es profesional ni mucho menos..Busco mujer Dominante sin más interés que dominar y poseer mi cuerpo y mente , no busco sexo ni un rollo de una noche..No pasa un día que no fantasee con este tipo de relaciones y me gustaría pasar a la práctica siempre y cuando encuentre lo que busco..muchísimas gracias y un saludo


2- Hola buenas noches.Soy de Madrid,37 años.Me llamó la atención el anuncio quizá porque es distinto al resto donde tengo la impresión que abunda el interés económico más que otra cosa.Busco una Dómina que disfrute realmente dominando, que me haga sentir su poder, que sepa cómo adueñarse de mi cuerpo y mente, que tenga claro que gritar no es sinonimo de Dominar.Saludos

3- Tú estás buscando sumiso o pasar el tiempo?

4- La educación en persona Ama S..

5- Ama S así no va a encontrar sumiso en su puta vida, no vaya de educada que por muy bien que escriba ud no me llega ni a la altura de la suela de los zapatos..ayyy cuanta subnormal Amita S dándosela de divina y de persona con clase , me encantan sus poses fumando con aires de ....diva? Patètica ...


Bien, la adivinanza es, ¿qué tienen en común todos ellos?
Tic tac...
Respuesta: son del mismo energúmeno... Sí, sí, sí, se ve que tiene doble personalidad o algo y se olvidó de tomar las pastillas, ains.


Voy a añadir ahora mis respuestas, por si alguien tiene la genial idea de culparme de su transformación desde tierno corderito hasta hiena salvaje. De entrada, no me apetecía escribirle porque el primer mensaje, a pesar de su aparente inocencia, esconde bastantes cosas sospechosas: todo gira en torno a ÉL, a lo mucho que vale como persona, a cómo el pobrecito no encuentra dómina (por qué será...), a que ella tiene que ajustarse a él, habla de SU fantasía, no tiene experiencia a una edad avanzada para un sumiso vocacional... Y sobre todo me deja claro que no sabe si yo puedo ser esa mujer porque ni se ha molestado en leerme. De hecho ni recordaba dónde dejó su mensaje, como comprobaremos a continuación. Por todo ello le respondí con una pregunta-trampa super efectiva en estos casos, para terminar de descartarlo cuando no supiera responderla, y me podía jugar el cuello a que ocurriría justo eso. Además tardé una semana en escribirle, porque así era más fácil corroborar que no me equivocaba.

1- ¿Por qué te intereso yo en concreto?
Bien, su respuesta (mensaje 2 de arriba), vuelve a ser la misma, busca tal y cual y de lo que cuento aquí, que por cierto se acerca bastante a lo que pide, no tiene ni idea. Es más, cree que puse un anuncio en alguna parte, lo cual reafirma mi sospecha, así que le respondo:

2- A qué anuncio te refieres? Tu respuesta me parece muy general, como si no recordases donde dejaste tu mensaje.

Y ya el troglodita, tras dos simples mensajes, se rebota, pierde la paciencia, no reconoce que no tiene ni puta idea de dónde dejó su mensaje y me acusa de ser una que juega a ser ama, aparte de ponerse agresivo con esa orden entre líneas de “si eres ama es tu deber dominar a cualquier sumiso, ¿no buscas sumiso?, pues acéptame ya de una maldita vez”.

3- Menuda respuesta, muy acorde con mis sospechas. Y ya me queda aún más claro que no tienes ni remota idea de quién soy ni a dónde enviaste tu mensaje, y aparte de tu mensaje general de corta-pega con bonitas palabras acerca de entrega en cuerpo y alma, tienes poca idea de ser sumiso porque antes hay que tener modales, y de eso, poco te veo. Adiós y no me molestes con otro mensaje, no tengo tiempo para tonterías.

Su tercer mensaje se comenta por si mismo, nada que añadir, aparte de que sabía mi nick no porque de golpe recordase o reconociese que conoce mi blog, sino porque le salía como remitente en mis correos.

4- ok, último mensaje, "sumiso verdadero", bloqueado quedas y nada me pierdo con personajes como tú.

Tras bloquearlo apareció desde otra cuenta de correo, no iba a quedarse el macho-lobo disfrazado de cordero con la boca calladita, tenía que soltar su último ataque de bilis y quedarse con la (falsa) idea de que me estaba poniendo en mi sitio. Aunque, los más observadores habrán notado en su mensaje 4 que me trata de usted justo cuando me está faltando más el respeto, jajajaja.


Pero nada en condiciones se puede esperar de un tipo que manda un mensaje a las 3 de la madrugada, posiblemente con 10 pestañas abiertas a la vez entre anuncios clasificados, vídeos porno, 3 chats simultáneos, etc, y es lógico que cuando al fin recibió mi breve respuesta no pudiera tener ni repajolera idea de dónde salía yo, y por supuestísimo que pasó fugazmente por aquí y leyó el título como mucho. Ni siquiera pilló la pista cuando le dije lo de sumiso verdadero con ironía. Es grave que alguien no tenga ni la honestidad de decir “mira, reconozco que no recuerdo dónde dejé mi mensaje pero seguro que me dio buena impresión lo que vi y te pido la oportunidad de que veamos si buscamos lo mismo”. Aunque vaya, igual de grave es escribirme sin apreciar lo que cuento por aquí y mandar un mensaje general que le sirve para todo. Y de ese tipo de mensajes me llegan por pares, así que estoy más que acostumbrada a detectarlos en la primera (y a veces única) frase.


Por si a alguien le queda alguna duda de cómo se las gastan los miles de sumisos más falsos que judas que pueblan la red, este es un magnífico ejemplo. Pero además, como digo, el muy idiota no es más tonto porque no se entrena, porque con tal de no dar marcha atrás por culpa de su ego trató de darle la vuelta a su desfachatez y ponerme verde a mí, para terminar con la guinda de confundirme con dios sabe qué dómina que se exhibe fumando en alguna parte... Jajajaja, ¡pero si yo ni fumo ni he publicado una foto mía jamás en internet! Y lo de pose de diva... en fin, es para desternillarse, pobres cretinos, cuántas mentiras hay que soltar, cuánto hay que fingir, redios, y es normal que no vayan de frente, claro, porque un trozo de estiércol sabe, por muy tonto que sea, que muy lejos no va a llegar si se muestra como es. Ni fingiendo tampoco, por supuesto, al menos si se topa con mujeres como yo.


Y qué “gracioso” es eso de “nunca encontrarás sumiso”, que por cierto es el típico rebote de todos a los que rechazo. ¿Qué es eso, una maldición, una amenaza, una profecía, un deseo...? Jajaja, pero qué osada es la ignorancia, qué sabrán esos de los sumisos que he tenido en el pasado, o de los que puedo estar conociendo en el presente.


Y bueno, la historia podría quedar ahí, pero es que el individuo volvió a aparecer, desde una nueva cuenta, como si pudiera engañarme, porque NADIE puede contactarme en ese email a no ser que sean contactos míos o yo contacte con ellos tras recibir un mensaje por aquí, y de nuevo mencionó el supuesto anuncio, jajajaja, diciendo lo siguiente:

Hola muy buenos días. Escribo en referencia a un anuncio que ví hace un par de días donde buscaba sumiso para relación D/s. No sé si soy lo que busca, pero sí es cierto que me gustaría si no tiene inconveniente y si no ha encontrado sumiso que me diese una oportunidad..La sumisión es algo que me llama desde hace mucho, siento la necesidad de ser sometido y a veces por la noche me despierto fantaseando con ello.He tenido alguna experiencia como sumiso y tengo claro que no son las fantasías de un simple pajillero.Perdone que hable así pero uno se pregunta a veces si es un deseo real o una simple fantasía y hace tiempo que creo que es lo primero. Gracias por leerme.


Qué educado, ¿no...? Hasta que le tocan las narices y no le siguen el ritmo, claro. El pobre está con sudores por la noche pensando en el tema, ainssss; si alguna se apiada de él y pasa por alto lo borde que se pone cuando no logra lo que quiere, le regalo sus tres direcciones de correo, y las que falten por llegar, que lo mismo con una tanda de azotes y un régimen de pan y agua en una jaula entra en cintura, juasss.

07 marzo 2016

Agradecimiento a los lectores

Mi blog ha superado las 700.000 visitas ya, con una media de 500 diarias. No me voy a poner en plan modesto, estoy muy orgullosa del dato, sobre todo teniendo en cuenta que no hay por aquí ni gota de porno ni necesito enseñar escote para captar interés.



Reconozco que estoy un poco cansada a ratos, no de la Dominación Femenina, claro, sino de sentirme como una especie de Juana de Arco defendiendo una corriente que parece minoritaria dentro del grupo de las dóminas profesionales, las supremacistas, las que se ponen nick de ama cuando a la vez se definen como putas ninfómanas y un largo etcétera que nada tiene que ver con mi punto de vista. Así que me gustaría que hubiese decenas de otros blogs en mi misma línea para darme relevo. Ahora es cuando vosotros exclamáis: “no, Ama S., como el tuyo no puede haber otro jamás”... Ay, parad, que me ruborizo :P (Tampoco abunda el sentido del humor en ninguno de los escasos blogs femdom en español existentes, lo cual es lógico con tanto estereotipo sobre el tema).

Los más observadores se habrán dado cuenta de que he bajado un poco el ritmo de publicaciones últimamente. Estoy especialmente ocupada de un tiempo a esta parte, pero hasta ahora siempre busqué hueco para el blog. Lo que ocurre es que ya desde el primer aniversario sentí que había dicho lo fundamental, y soy la primera sorprendida de que haya podido sacar tantos temas alrededor de una misma idea básica. Como tampoco esto es un diario, por mucho que les pese a los más curiosos, es normal que no haya posibilidades infinitas a la hora de escribir.

Y esa era una “preocupación” mía habitual: no repetirme. Y lo he logrado la mayoría de las veces, porque no hay dos entradas iguales, por parecido que sea el mensaje. Pero ahora me doy cuenta de que eso es justo lo que tengo que hacer, repetir las ideas básicas, de manera que a la hora de leer el blog, por cualquier parte, nadie se pierda lo fundamental, porque bastante extenso es a estas alturas como para ponerse al día del tirón sin lastimarse la córnea...


Casualmente en estos días estoy recibiendo mensajes privados que me animan a que no deje de escribir “nunca”. Y se agradece el ánimo, la verdad, aunque aprovecho para dar un tirón de orejas, ya que es muy cómodo pedir que haya lectura asegurada cuando no se hace mucho por apoyar esto más allá del elevado número de visitas. No digo ya que la gente compre mis libros, aunque uno de mis lectores es justo lo que dice y agradezco el detalle, sino qué menos que dejar esas palabras de aliento por aquí. Hay blogueros que piden expresamente que les dejen comentarios, porque se llevan años publicando y aquello acumula telarañas, con el mérito que tiene no recibir respaldo, y por el contrario aquí ha habido rachas con más de cincuenta comentarios por post, pero vaya, que ni calvos ni con tres pelucas, ¿no?


A ver, que no pido comentarios, que yo escribo o no según me apetezca, porque me sirve a mí para reafirmarme en mis ideas o darles un par de vueltas, o sencillamente porque lo disfruto. Y lo seguiré haciendo aunque no haya comentarios. Y no lo haré si no quiero, por mucho que me lo pidan. Espero que eso quede claro. Dicho lo cual, al nivel de “éxito” de un blog contribuye el respaldo que tenga, y más allá de los “like” en facebook, donde por cierto la gente me “apoya” más que aquí, estaría bien que los nuevos visitantes supieran que el blog gusta, no por vanidad mía, sino por dejar constancia de que no soy la única que defiende mi línea de Dominación Femenina, por DIFUNDIR el tema básicamente. Así que espero que no seáis tímidos y dejéis las palabras de enhorabuena también por aquí en cualquier entrada.

Tengo que agradecer también a los que me enlazan, desde otros blogs, redes sociales, webs, etc. Y paro ya, que parece que me han dado un Goya :P




Volviendo a los mensajes privados y enlazando con mis motivos para escribir, empecé el blog como una opción más para encontrar a mi sumiso complementario y porque necesitaba expresar una serie de pensamientos, pero no contaba con ciertas consecuencias, como por ejemplo el hecho de que resulte ÚTIL para los lectores. Y cuando leo ese tipo de comentarios, se me pone una sonrisa enorme.


Dejo aquí algunos mensajes a los que me refiero como muestra del apoyo que recibo por privado, para que no queden solamente en mi buzón, y como forma de agradecer el reconocimiento, entendimiento y acogida entre los que no pasan de refilón buscando morbo fácil.

Humildemente le saludo, Señora. Aunque he seguido por tiempo ya su blog, poco he posteado. Su bitácora me ha sido de gran valor para entender mi ser sumiso, y espero estar listo para ofrecerme a una Mujer a quien servir, lo cual, como descubrí, es en mí una necesidad.

Le deseo lo mejor del mundo y, por favor, no pare de escribir.


Estimada Ama S,
he encontrado su blog por casualidad. Pero me he quedado un buen rato leyendolo. Me parece escrito con mucho sentimiento y tacto. Y aunque yo no pertenezco al mundo de la dominacion femenina creo que la entiendo bien y lo que busca en un sumiso. Me parece que yo lo podria aplicar para una relacion como yo tambien me la imagino. En fin mis felicidades para el blog suyo! Un saludo


Ante todo quiero darte la enhorabuena por tu blog y por todas las reflexiones que incluyes en él, me han ayudado muchísimo a entender mejor lo que busco y lo que me gusta ¡Gracias!
Me pongo en contacto contigo pues siempre me he sentido muy atraído por las relaciones de dominación femenina y desde pequeño los personajes más atrayentes de las películas que veía solían ser “las malas”, que con el tiempo me he dado cuenta que eran generalmente bastante más inteligentes que sus habituales contrapartidas “buenas”.
El tema es que, sintiéndome como te decía muy atraído por la dominación femenina, no me terminaban de gustar demasiado las cosas que veía al respecto por internet, con esas dominatrix vestidas de cuero, las mazmorras y el dolor físico... Todo eso no me atrae lo más mínimo. Me atrae estar con una mujer que sea al menos tan inteligente como yo y si es posible más, una mujer a la que pueda admirar profundamente y en la que busque consejo y consuelo en los momentos difíciles. Con una relación así, lo que más me puede gustar es saber que mi pareja es feliz y poder disfrutar simplemente siguiendo su liderazgo. En definitiva disfruto estando al lado de una MUJER, así en mayúsculas y con todo lo que ello implica. El tema sexual es secundario a todo esto, no necesito cosas raras, de hecho algunas me parecen ridículas, para disfrutar del sexo.
Me daba la sensación de que tenía que haber un mundo de dominación femenina diferente a ese tan ligado al porno que se encuentra por internet.
Tu blog ha sido para mí un soplo de aire fresco y he visto que no soy tan raro como pensaba, y sobre todo me voy dando cuenta de que no voy a necesitar aficionarme a lamer suelas de botas de cuero para disfrutar de mi pasión.
No sé de qué manera mostrarte lo agradecido que estoy por haberte encontrado. En cuanto pueda te compro alguno de los libros de relatos que tienes con total seguridad, pero quiero animarte a que sigas manteniendo vivo ese blog y que puedas ser el faro que guíe a todos aquellos que como yo andamos perdidos y a la deriva en este mundo de las relaciones íntimas. ¡Muchísimas gracias otra vez y mi más sincera enhorabuena! 

03 marzo 2016

No soy un Ama facilona


Empecemos por el mensaje típico y “original” hasta la náusea que aterriza en el buzón de cualquier Ama del ciberespacio:

Soy sumiso y busco Ama, espero noticias. A sus pies


De esto he hablado en ocasiones anteriores, de la necesidad de feeling por mi parte para que surja algo, de lo poco selectivos que son los “sumisos” de paja cibernética, etc etc. Pero quiero comentar más a fondo este asunto por la parte que me toca.


A poco que el sumiso busque por internet, se topará con las “amas” que se han convertido de la noche a la mañana en dominantes buscando dinero fácil, o simplemente a las profesionales con (supongamos) algo más de vocación. A esas mujeres les vale prácticamente cualquiera, siempre que puedan pagar por sus servicios. Pero hay sumisos que no acudirán nunca a una de estas, algunos porque, si son auténticos, saben que jamás sentirán algo real en una sesión pre-pago, y otros porque, aunque buscan un rato sin complicaciones, no les da la gana de soltar un euro.


Así que tanto unos como otros siguen buscando y van encontrando mujeres que no cobran, y que ponen anuncios o están en webs bdsm, etc. En ese grupo hay de todo, desde la emparejada que busca un rato de morbo hasta la que quiere una relación a todos los niveles con un sumiso-pareja. Por desgracia, también suele ser minoritaria esta última opción, y es probable que las del grupo “rato sin complicaciones” no se pongan demasiado exigentes con un sumiso o “sumiso” al que verán un par de veces antes de buscar a otro.


Con todo lo anterior, no es de extrañar que algunos saquen la conclusión errónea de que ciertas Amas (como yo) caeremos en su proposición con leer dos frases, y que los aceptaremos sin más que ponerlos a prueba con cuatro prácticas o incluso porque sí tras esas dos frases, es decir, siempre dando por sentado que no hace falta nada más para entrar en faena y ser Ama-sumiso, que para eso nos gusta dominar y debemos estar “agradecidas” de que vengan con su oferta.


Cuando algunos sumisos han pasado mi filtro como personas, después han fracasado estrepitosamente a la hora de demostrar su sumisión. Y la mayoría de las veces se han limitado a soltar las manidas frases que suenan vacías porque lo son cuando se las sueltan a cualquiera a quien apenas conocen. Imagino lo sorprendido que se puede quedar un sumiso cuando, tras un par de cafés o contacto telefónico o por el medio que sea, y tras soltar cosas tan vistas -para alguien de mi experiencia detectando farsantes- como “deseo ser tu esclavo, anhelo arrodillarme a tus pies...”, recibe mi rechazo por respuesta. Seguro que se las prometía muy felices y había hecho sus planes perfectos: “ella Ama, yo sumiso, cuatro frases y seguro que se derrite y me acepta como sumiso”. Oye, que me gustan las frases de contenido femdom, pero conozco la diferencia entre decirlas a ver si cae la breva y decirlas de corazón, y si el individuo te las suelta sin apenas conocerte, puedes apostar a que las dice a ver si cuela la cosa.


Cuando el sumiso está más centrado en lo que se llevará de la relación que en lo que puede ofrecer -y para eso hace falta conocer a fondo a la mujer a la que supuestamente se somete-, no se entrega nada de nada y hará un teatro vacío con tal de que le cumplan la fantasía que le calienta. Me hizo gracia uno de estos, especialmente caradura, que me demostraba con hechos que le resbalaba conocerme más allá de mi faceta dominante (eso sí, con palabras era capaz de venderle un abanico a un esquimal, el muy encantador de serpientes), y a la vez me contaba sus planes para “someterse” a mí, a su manera, en su horario y donde mejor le conviniese. Una de las perlas que me soltó fue que estaría en castidad con CB por mí con un método infalible: se haría fotos junto a un papel con lo que le ordenase escribir cuando yo quisiese. Y claro, resulta obvio que justo tras enviar la foto ya se podría quitar el chisme y desfogarse a gusto hasta mi siguiente orden, y obvio también es que me tomaba por una cretina del trece... Si los espabilados volasen no nos dejarían ver el sol, ains.


Y entonces, si no me valen las palabras sino los hechos, ¿qué “terribles” pruebas reservo para un candidato a sumiso? ¿Le pido que se pase una semana durmiendo en el suelo y que se ponga la alarma a cada hora? ¿Lo ato por los pies y lo cuelgo del techo boca abajo un día entero?... (Inciso: alucino con la incapacidad para captar ironías de algunos). Pues no, no hace falta llegar a eso, porque resulta que los “entregados” sumisos me lo ponen muy fácil a la hora de demostrarme bien pronto que no están a la altura en cuestiones tan elementales como:
-Permanecer localizables
-Ser sinceros (todo el tiempo, se entiende)
-Mantener una conversación sobre CUALQUIER tema que no sea cuándo, cómo y dónde planeo dominarlos, y conservar el interés, claro, que lo de pasar al monosílabo sacado con sacacorchos no cuenta
-Dar la cara en la vida real o al menos por teléfono en vez de escudarse en chats, emails o wassaps


Y puedo seguir con ejemplos “tontos”, pero creo que la idea queda clara.

Así que lo dicho, no soy un Ama -ni una mujer- facilona, pero es que tampoco pido la luna, creo yo, “solo” pido sumisión auténtica y honestidad, y eso parece que no abunda. 

26 febrero 2016

La Venus de las pieles. Reseña



Por si alguien no lo conoce, el libro del mismo título fue escrito por Leopold von Sacher-Masoch, de quien procede el término masoquismo. No trata por tanto de Dominación Femenina en sentido estricto, y cuando lo leí hace varios años me quedé con la sensación de que era más un “mandar desde abajo” que otra cosa.


Si no conoces la historia, puedes saltarte el spoiler que viene a continuación.
El hecho de que él convenza a la chica para que le de la caña que necesita, ya resulta chocante. Luego ella le coge el gusto y se pasa de cruel, con lo que se hace cierto aquello de que hay que tener cuidado con lo que se desea porque puede hacerse realidad. Y el final es previsible teniendo en cuenta que lo de ella no es precisamente vocacional: cae rendida por un típico macho alfa y reconoce que está más a gusto siendo la sumisa de la relación.


En la versión cinematográfica de Roman Polanski, todo se desarrolla en el escenario de un teatro, durante el casting que el autor de una adaptación de la novela hace para elegir a la protagonista. La película tiene cierto mérito por lo limitado del entorno y porque poco puede aportar al original, pero he tardado mucho en verla porque me olía a aburrida y no he cambiado de opinión tras haberlo hecho. A ratos, se pone interesante cuando ella se mete en el papel y maneja la situación, pero enseguida habla desde su personalidad vainilla y se distancia de lo que pasa en escena, con lo que se convierte en una escenificación perfecta del Ama de sesión y rol, algo que no cuadra para nada con mi forma de vivir la Dominación Femenina.

De todos modos, hay pocos libros y películas que traten de estos temas, aunque la mayoría se queda en el tema sadomasoquista, pero en fin, menos da una piedra. 

18 febrero 2016

"Maldición", soy Ama...

En demasiadas ocasiones me llega un sumiso -sin conocerme de nada, claro-, metiendo la palabra Ama en cada frase que me escribe. Si ya pone “mi” Ama, me arde la pupila. Entonces, en el caso improbable en que responda, tengo que aclarar (de traca esto) que ante todo soy persona, y no el Ama de cualquiera. Y claro, ahí es cuando el sumiso bizquea, no entiende nada y me recrimina que si ando por internet poniendo la palabra Ama y, por tanto según él, centrándome en mi aspecto sexual, ¡a ver qué puedo esperar!... Y eso que no poso por aquí como la moza de la foto, que (supongo, espero, desespero) lo primero que se ve es cómo ando de neuronas.


Otro caso típico es cuando llega alguno en plan telegrama con su mensaje de copia-pega: “busco mujer que me domine”. Lo mismo le da que sea rusa, china o su prima vestida de catwoman. Y lo que piensan todo el rato es, “Te gusta dominar, ¿no? ¿Pues por qué no empiezas conmigo de una puñetera vez?” Dan por sentado que soy tan poco selectiva como ellos. Y dan por sentado que se trata en exclusiva de algo erótico, así que para qué perder el tiempo en buscar conexión personal, entendimiento, y “chorradas” por el estilo.


Es muy fácil distinguir al que busca Ama en plan abstracto del que necesita mucho más para entregarse. Porque los del primer grupo no se entregan nunca, claro, de ahí la diferencia. No necesito bola de cristal cuando el tipo en cuestión SOLO habla de femdom, o me pregunta qué hago con mis sumisos, qué experiencia tengo, y no da ni una muestra de interés por cómo me siento o cómo me fue el día. Y algo tan “inocente” como no leer mi blog, es otra buena muestra de que le resbala saber qué clase de persona y mujer soy. Algunos, como máximo, lo harían si se lo ordeno, al menos para llevarse el calentón de pensar que están haciendo algo en plan sumiso. Patético, sí.

A ver si inventamos nuevas palabras, para que no confundamos a los sumisos con los “sumisos” (o sea, los que utilizan a la mujer para cumplir su fantasía de vídeo porno jurando en falso entrega eterna) ni a las Amas con las... etcétera, porque aquí la lista también es larga entre unas y otras, ya que la fauna de las “dominantes” tampoco se queda corta.

Y si el “sumiso” de turno bizquea cuando le dices que eres persona y no buscas un rato de teatro, ya ni te cuento cómo se queda cuando le explicas que tu dominación no viene con un botón de apagado/encendido que diga “hasta aquí”, “ahora no”, y que disfrutas igual cuando se trata de D/s sexual que cuando él acata que elijas menú, sala de cine o ruta de paseo. Yo es que no me parto por la mitad. Si me apetece que él haga cualquier tarea para mí, estoy siendo tan dominante como si le digo que me haga sexo oral. ¿Dónde está la maldita diferencia? Es más, ¿por qué la marcan ellos? Supongo que es por las dichosas hormonas que suben y bajan, y con ellas, el nivel de sumisión.

Por otro lado está el asunto de que ellos lo tienen más fácil para separar sexo de todo lo demás. Cualquier sumiso de calentón, en cuanto se lleva el corte por mi parte, deja de hablarme de usted, deja el teatro barato, y me habla como si fuéramos colegas tomando una copa, si es que no se enfada tanto que hasta me insulta. Y claro... me rechina, joder, me rechina todo esto una barbaridad. ¿Cómo puede ese (y miles como él) hablar en plan robot con una que se pone Ama en el nick sin tener ni remota idea de cómo es esa mujer, que puede ser incluso un hombre gastando una broma? Les excita, claro. Y a los cinco minutos ni se acuerdan. Será para ellos como mirar un vídeo porno. “¿Qué me va a hacer? ¿Cuándo empieza a dominarme? Deme alguna orden ya”... ¿Os suena de algo esto, compañeras de búsqueda interminable de un sumiso en condiciones? Apuesto a que sí, porque son todos así de parecidos y previsibles.

Y ese rasgo “friki”, el hecho de que me llene y me ponga ser obedecida, que es lo que echa para atrás a los hombres vainilla, sin embargo es lo que atrae a los sumisos, PERO muchos (el 99%, vaya) se quedan en la superficie y les resbala cómo sea la mujer que hay detrás de ese Ama, en parte por culpa de las señoras dóminas de tacón permanente, cara de mala leche perpetua y frialdad glacial. Voy a tener que cambiar el título del blog y ponerle “Ama y persona”, por redundante que me parezca.


Qué difícil es el equilibrio, o gusanos arrastrados o sumisos sexuales que fuera de eso miran con lupa cada paso que das, no vayas a tomarlo por un trapo sin autoestima... Repito, no soy de esas, ni pisoteo a nadie, ni me enorgullecería tener a mis pies a un hombre que no se estima a sí mismo. Y claro, soy el bicho raro en ambos mundos.

Puede ser difícil distinguir a un buen sumiso de un caradura en los primeros momentos en los que él quiere ir poco a poco o te dice que no tiene experiencia, pero lo mejor que puedes hacer es bajarlo de la nube y obligarlo a que te vea como una persona normal (que es lo que se supone que eres), quítale las prisas, ignora su auto-adjudicada sumisión, no hagas nada sexual con él hasta que conozcas sus auténticas intenciones, etc. Si la prueba se supera, puedes tener al hombre que mejor encaje contigo, porque entre “sumisos” pajilleros y vainillas que tienen pánico a la palabra sumiso saliendo de la cama... estamos apañadas.

Como muestra/anécdota de algo de todo esto, traigo la proposición que me hizo un supuesto sumiso yogurín tras responderle que no quiero un sumiso a ratos:
Tenía una cosa que proponerle... Esta claro que por la edad no podria cumplir lo que esta buscando exactamente, una relación con todo lo que implica que además sea entre ama y sumiso. Sin embargo, estoy muy interesado en el mundo, me gustaría iniciarme, pero es imposible (o no se dónde buscar bien) encontrar una mujer así, dominante, que quiera un hombre sumiso que obedezca lo que ordene y tal... Así que me gustaría pedirle que me dejase ser su esclavo "a ratos" como dijo, si aun no tiene esa relación que buscaba, tanto para satisfacerla como para iniciarme.. que le parece?
Le respondí:
Pues me parece mal, porque yo no funciono así, lo primero es que mi sumiso sea mi mejor amigo, y no ir a saco desde el principio.
Y ya él dijo “comprendo” y jamás se supo, porque claro, lo de ser mi amigo y que yo buscase conexión de persona a persona, le sonaría a chino y no le interesaba para nada al muy caradura, como les ocurre a otros cientos que son incapaces de ver en mí otra cosa que no sea mi parte dominante. ¿Satisfacerme? No creo, chaval, no podrías si tengo que ajustarme a TU agenda. ¿Iniciarte? ¿En qué? ¿En fingir que te entregas sin entregarte en realidad a una desconocida? Puaj.

De los sumisos pajilleros o de calentón habré hablado cien veces, de esos que no tienen intención de salir de internet y juegan con las mujeres, y si salen, se les desinfla el pirulí porque no hay dios(a) que compita con esas escenas de su pantalla, o se asustan porque anticipan que les harás lo de aquel vídeo extremo y temen acabar en urgencias.

Y en el lado opuesto está el que quiere una relación a todos los niveles pero le pesa mucho la imagen de Ama de manual, dando por sentado que somos todas iguales. Algunos de estos FALSOS mitos sobre las Amas fomentado por las que viven del rol y por novatos, pajilleros y sumisos de manual son:
-Un Ama domina a todo el mundo, a cualquiera que le llegue buscando dominación, porque está en nuestra naturaleza y por tanto no debemos ser selectivas.
-Las Amas son frías y no buscan nada en sexo que se salga de las prácticas de manual, alejado además de toda conexión afectiva entre personas. Afirmar eso equivale a decir que somos enfermas emocionales incapaces de amar, y lo mismo sirve para los sumisos.
-El Ama debe moldear al sumiso desde cero, como si la personalidad se pudiera modificar después de los 5 años... Y claro, si eres sumiso, olvídate de ser como eres porque tendrás que cambiar de la cabeza a los pies.

En resumen, el problema es el que comento siempre: por desgracia lo que más abunda no es que dos personas conecten, sino lo de empezar la casa por el tejado y encajar con calzador en el manual femdom. NO se puede cambiar a la gente, si acaso servirles de inspiración para que saquen lo mejor de sí mismos, porque desde que nacemos tenemos el potencial de ir avanzando (o retrocediendo...), y mejor que no haya un mundo de distancia entre ambos, lo lógico es encontrar a alguien compatible, y ya el nivel D/s lo vivirá cada par Ama-sumiso como mejor se amolde a sus circunstancias. Porque somos mujeres y hombres antes que nada y hay gente compatible y gente que no encaja ni con vaselina, ya sea dentro o fuera de la D/s. Esta última frase, tal vez, siendo muy optimista, será lo que consiga transmitir desde aquí a base de repetirlo mil veces, la esperanza es lo último que se pierde, ains.

Soy Ama, sí, pero no dejo de ser persona, y no me vale cualquiera. ¿Me entiende alguien o lanzo una botella al espacio sideral?
Santa paciencia.

10 febrero 2016

No quiero femdom de plan B


No encontraba un título fácil para lo que quiero explicar, así que ese me parece lo más cercano. No me refiero a ser el plan B del sumiso, aunque por supuesto que tampoco quiero eso.
Por lo que veo hacia donde quiera que mire, hay un par de características que me diferencian de la mayoría de las mujeres que se definen como Amas. A grandes rasgos, la primera es que no soy de prácticas “obligatorias”, parafernalias, Dómina de manual, cruel, fría, sin escrúpulos, o sea, que poco tengo que ver con lo que aparece en muchos vídeos porno, anuncios de clasificados, o algo en la línea de una dominatrix pero en gratis. Ya de por sí creo que es bastante infrecuente diferenciarse de todo lo anterior, aunque voy encontrando casos parecidos de vez en cuando. La segunda característica que me diferencia es algo que es casi igual de infrecuente, si acaso un poco más: no busco un sumiso para una relación secundaria o paralela a otra principal con un hombre vainilla. De ahí que hable de femdom de plan B para referirme a eso, y es algo que las engloba a ellas y ellos, porque también hay hombres que buscan una relación a ratos con un Ama, y les da igual si ella tiene pareja, o incluso les encanta porque quieren participar en tríos, cesiones, intercambios, orgías y lo que se tercie.


No voy a opinar sobre femdom de plan B más allá de decir que a mí no me interesa y punto. Sí que me da un poco de pena y rabia que, desde fuera, parezca que lo único que existen son casos así: Amas que ven a los sumisos como hombres de categoría B a los que jamás tendrían en su vida a todos los niveles. Y no es de extrañar si lo que buscan es un juguete para reforzar la hombría del machote que tienen por marido, o un felpudo que las haga sentirse más reinas que nadie. Y me pasa igual que con el tema cornamenta, que le veo una contradicción tan brutal con la Dominación Femenina, que considero que está metido con calzador en el mismo baúl. Por si no conoces mi opinión del tema por algún post anterior, resumo: no puedo evitar sospechar que en el fondo son mujeres que acatan con obediencia lo que sus hombres (vainilla) quieren, verlas convertidas en putas que harán todo lo que ellos desean, siendo las sumisas en realidad. Pero oye, cada cual es feliz a su manera y entra en calor como le viene en gana, así que yo simplemente dejo mi opinión por si a alguien le sirve para tomar otra perspectiva del asunto.


Lo que sí quiero recalcar es que no busco esa clase de sumiso que quiere ser humillado por un macho-man, o que no aspire a compartir toda clase de vivencias en común conmigo, y que para mí ser Ama no es un juego de cama para reavivar pasiones de pareja ahogada por la rutina, porque no tengo pareja vainilla ya que esos hombres convencionales no me interesan en el terreno de las relaciones. Ama y sumiso son el ying y el yang, según mi código de vida. Para mí todo esto es tan obvio que ya se me olvida que no es lo habitual, y por eso no está de más volver a recalcarlo. Y en cuanto a los sumisos que dan por sentado que tengo o puedo tener pareja vainilla, sin importarles o encantados con la idea, tengo que decir que me interesan menos que mirar hormigas en un zoo. Por cierto, que me parece genial que haya un roto para un descosido, y que eso es lo que tendrían que hacer ellos y ellas, dios los cría y que ell@s se junten.


Tal vez por eso haya tan pocos sumisos de los que busco, no abundan los que se sienten plenos siendo útiles, hay más de los otros, de los que se excitan siendo rebajados y sintiéndose piltrafas. Y claro, es más fácil tumbarse y dejarse humillar, sobre todo si es una vez a la quincena con una mujer que no les exige nada más, que hacer el esfuerzo de dejarse guiar para mejorar bajo el mandato de una mujer que aprecia la entrega de un hombre valioso. No entiendo de qué sirve que se me someta un hombre de cuarta categoría, yo prefiero una preciada propiedad, alguien que se pula cada vez más a mi gusto y de quien sentirme orgullosa, pero eso sí, no será un camino hacia su degradación absoluta sino que lo subiré de nivel en cuanto a su forma de manejarse en la vida, y por supuesto no es un camino fácil. No me sirven los que ponen excusas: “no puedo”, “no sirvo”, “me quedo a medias con la parte que me interesa sin esfuerzo”. Esos no tienen los valores, como personas, que necesito para que mi relación funcione.


Siempre he tenido claro lo que no quería, como gusanos arrastrados y “sumisos” de calentón, pero cada vez tengo más claro lo que quiero, y lo voy a repetir las veces que haga falta: quiero que seas tu mejor versión, por ti y para disfrutarlo yo. Y no me conformo con menos.

29 enero 2016

Los no-sumisos que creen serlo


Una de las cosas que más me chocan es cuando llega un supuesto sumiso y, a los cinco minutos, me doy cuenta de que es una simple etiqueta que ha decidido ponerse él, porque no encaja en otro sitio y cree que así conseguirá lo que quiere. Veamos unos ejemplos y lo que yo respondería en cada caso.

Soy sumiso porque...
...Me gusta vestirme de mujer.

Ah... ¿y? Si te parece humillante, eres un machista en el fondo. Si te sientes más guapo, me parece muy respetable, aprovecha los carnavales a fondo, pero si te llamas sumiso pensando que desentonarás menos en ese ambiente, tal vez te sorprenda que haya Amas (como yo) que no sentimos interés por esas cosas.

...Me gusta lamer pies, botas, axilas, culos, coños.
Pues pídele a la próxima que te lleves a la cama que te haga el favor de dejarse lamer, y a cambio, por supuesto, hazle lo que ella quiera, incluido hacerte pasar por un macho alfa.

...No me gusta tener que parecer un macho alfa.
Pues hay soluciones intermedias, no todas las mujeres buscan uno de esos pero tampoco quieren un sumiso.

...Me gusta que me sodomicen.
A ver desde cuándo una práctica suelta te convierte en sumiso y a ver cuándo el sexo anal en un hombre deja de verse como algo humillante y reservado al terreno gay.

...Me gustaría ser castrado, torturado sin piedad, que vendieran mis órganos, etc.
Vete al psiquiatra.

...Me gusta que mi Ama/novia/pareja/cualquier mujer se lo monte con otro delante de mis narices.
Como todo en esta vida, hay un roto para un descosido, así que ve y encuentra a esa mujer que crea que ser Ama consiste en sentirse una puta gratis. Y si la idea procede del sumiso o de la pareja vainilla del “ama”, pues ya poca duda queda sobre quién “manda” realmente ahí.

...Me gusta el sado.
Y a mí me gusta nadar en el mar y no voy diciendo que soy criadora de lechugas moradas... Qué tendrá que ver.

...Me gusta ser humillado, sobre todo porque tengo el pene como una avellana.
Ahí lo tienes fácil, porque la mayoría de mujeres cree que eso es lo peor que le puede pasar a un hombre y casi todas se van a reír y a burlarse sin problema.

...Me gusta que me pongan un dispositivo de castidad.
Déjame adivinar... Cuando a ti te venga bien, ¿verdad?

Me gusta ver porno femdom.
Pues sigue haciéndote pajas así hasta el día del Juicio, porque ten en cuenta que en la vida real no puedes darle al replay ni nada puede competir con la infinita oferta de la red, y créeme, así te ahorrarás la frustración de no poder controlar TÚ lo que ocurra.

...Me gustan las mujeres dominantes.
Y a mí me gustan los caballos, pero eso no me convierte en una yegua.

...Me gusta que me hagan sentir como una putita.
Si eso es para ti el colmo de la degradación, aléjate de mí, so machista.


Obviamente, todo lo que empiece por “me gusta”, ya va dejando claro qué clase de “sumiso” tenemos ahí.

Y claro, luego le preguntas al presunto sumiso si le gusta obedecer, ser controlado, o incluso, ojo, ir al cine con esa mujer a ver lo que ella decida, y le falta tiempo para decir “uy, no, no, eso ya son palabras mayores...”
Si a todo eso añadimos el hecho frecuente de que le sirve cualquier escoba con falda, ya vamos viendo que, de sumiso, poco. Si, además, lo del componente mental en esto le suena a ciencia ficción, ya podemos imprimir en letras rojas “falso sumiso” y pegárselo en la frente.

Bueno, pues por terminar con un apunte positivo, para que alguien parezca de entrada un sumiso real, debería decir (pero porque sea cierto) algo como:
Soy sumiso porque disfruto complaciendo a mi Ama, porque su disfrute es el mío, porque, dentro de la compatibilidad, se hace lo que ella decide, cuando y como ella quiera.

Oye, parece evidente y fácil, ¿no? Pues no me llega ni UN mensaje en esa línea, y si llegó alguno, fue de un lobo disfrazado de cordero, o sea, de un no-sumiso fingiendo ser un sumiso de verdad.

23 enero 2016

Así es mi hombre (sumiso) ideal

Decía el otro día que busco un caballero, pero la cosa no queda ahí, así que sigo lanzando el mensaje al universo a ver si me escucha, y a ver si los rasgos sueltos que encontré en algunos sumisos en el pasado se reúnen en una sola persona.

Lo que sigue a continuación te sonará a chino si eres un adicto al femdom porno de Amas malísimas de manual y sumisos menos valiosos que un peine para un calvo, así que puedes ahorrarte leerlo. Para mí la Dominación Femenina no es una excusa para rebajar a ningún hombre, sino para tratar de elevarlo por encima de sí mismo. Así que, ¿cómo es mi hombre ideal?

Es ante todo una persona íntegra, cabal, honesta... una buena persona, vaya. A partir de ahí, es un hombre que me atrae, por su aspecto y por su forma de ser. Si es como el de la foto, mejor, que a nadie le amarga un dulce, y tengo debilidad por hombres un poco “aniñados”. Si ese mismo me llega con pose de tipo duro, se me desinfla el interés; me gusta ese punto de candor, de no perder el contacto con el niño interior, por decirlo de alguna manera. No busco un adonis, ya digo, pero como mínimo no debe empeñarse en sacarse el peor partido posible. Y sus hábitos deben ser saludables. No me refiero a que corra la maratón cada semana o que coma todo bio, me basta con que no se atiborre de comida basura ni sea un adicto a nada. Quiero que mi propiedad esté en las mejores condiciones posibles, qué menos que cuidarse, por él, y para mí.


Bueno, pues ya con eso, por desgracia, caen muchos en el corte, y es una pena porque se trata de aspectos que se resuelven con fuerza de voluntad. Pero claro, lo de esforzarse por algo en la vida a algunos ni les suena, y quieren una relación femdom caída del cielo... Luego está la forma de ser, y ahí el tema es más complicado. Si su carácter no casa con el mío, hay poco que hacer. Me gusta el humor, la inquietud intelectual, la capacidad de disfrutar con poco y de no angustiarse sin motivo, etc. Si me llega un cortito de mente, un seco-antipático, un quejica y similares, pues tampoco me interesa conocerlo más a fondo.


¿Y como sumiso?... Veamos. Es simple, eh, a pesar de las tropecientas entradas que tengo acerca de lo que NO quiero. Compatibilidad sexual aparte (feminización y cornamentas, no, gracias), se trata de algo tan simple como que él disfrute dejando las riendas de la relación en mis manos, tratando de complacerme en cada momento o al menos procurando no hacerme la vida más complicada por su culpa, y en resumen, que esté feliz de someterse a mis decisiones y de entregarme su confianza desde la seguridad de que solamente busco que saque su mejor versión, para mí, para él y por consiguiente para nosotros. No lo veo como una doma forzada, lo veo más bien como una supervisión, un control positivo, un deseo de mejora en resumen. Y yo también quiero mejorar dentro de la relación: debo mejorar para que se sienta cada vez más orgulloso de servirme, tengo que ser ese modelo hacia el cual mire con admiración, respeto y, por supuesto, deseo.


El hombre que quiero a mi lado sabe integrar su sumisión y nuestra relación femdom en su vida de manera natural. No me perderá el respeto si necesito acurrucarme entre sus brazos en un día de bajón, ni esperará que sea su máquina de cumplir fantasías sin parar, sabrá estar a la altura de cada circunstancia, siendo igual de feliz cuando es mi objeto sexual que cuando es mi cómplice y mejor amigo en cualquier momento cotidiano.

Por detallar aún más, daré alguna otra pincelada. Quiero un hombre con la suficiente madurez mental como para tomarse las cosas con su debida importancia, sin zafarse de temas serios ni ahogarse en un vaso de agua; que sepa dialogar de manera constructiva en vez de tratar de defender su maldito ego a toda costa; que vea en las dificultades un reto para mejorar en vez de como un motivo para tirar la toalla; alguien que no se pierda en mil dudas y pajas mentales que me llevan a mí a perder un valioso tiempo; alguien que se vaya o se quede, pero que no se pare en la puerta porque estorba; y en resumen, alguien cuyo lema sea “querer es poder”.


Si eres así, yo te daré la fuerza que te falta para llegar desde el “quiero” al “puedo”, porque confiaré en que serás capaz de sacar todo lo valioso que llevas dentro, porque quiero que me lo entregues, que yo lo cuidaré como lo que es: un valioso tesoro que alimentaré para que siga evolucionando hacia un cielo que no tiene límites... como ocurrirá con nuestra relación.


Dicen que el primer paso para lograr algo es visualizarlo, de manera que eso he hecho. A ver qué tal. 

15 enero 2016

Un sumiso es un caballero


Estaría bien poner en un apartado algo así como “Perogrulladas femdom”, o la etiqueta “conceptos básicos”, porque algunos fallan más que una escopeta de feria en temas primordiales. Como también me dicen que me fijo más en lo que no quiero que en lo contrario, aquí va una muestra de lo que busco: un caballero, pero uno de verdad, no de pacotilla como este.


No todos los caballeros son sumisos, por supuesto, pero es imperdonable que un sumiso no sea un caballero. Parece lógico, ¿no?... Pues de eso nada. Perdí la cuenta de los casos de falta de, no ya de caballerosidad, sino de simple educación y cortesía. Pero claro, si a uno le pica la entrepierna con una serie de fantasías, eso no significa que vaya a darle un trato correcto a la mujer que él CREE que se la va a cumplir. Yo me pregunto si alguna tirará para adelante con uno de esos besugos maleducados. Tal vez algún día sus medio neuronas sirvan para algo y se den cuenta de que ese método no es el más correcto para acercarse a una mujer; lo de que sea dominante, sumisa o monja lo dejamos en segundo plano, porque se trata de eso, del trato de persona a persona lo que falla estrepitosamente casi siempre, de cegados e impacientes que están por que los empiecen a dominar cuanto antes...

Y no me refiero a soltar tres frases de manual o sostener la puerta mientras paso, es una ACTITUD mucho más amplia. Pero de donde no hay no se puede sacar, y si el tipejo es un pasota, un niñato, un golfete, o puntos suspensivos, no puedes esperar que cambie por arte de magia cuando esté tratando con una mujer dominante, ya que ella debería darle lecciones de educación básica antes de poder dominarlo. Por poner un ejemplo, si un hombre enseguida se enfada, pierde la paciencia, es demasiado susceptible y, en resumen, si tiene mucho ego o una “piel muy fina”, no habrá dominación que lo meta en cintura, porque antes necesita una reprogramación del cerebro.


Hay mil detalles que delatan a un tipo de estos, desde dejarte colgada en mitad de una charla a pasear contigo tres pasos por delante haciéndote sentir lo menos importante en su vida en ese momento. Algunos más: falta de modales puros y duros, como escupir en el plato algo que no gusta (no me lo invento), no cuidar la higiene corporal, comportarse como un energúmeno al volante, reírse a destiempo... Y sobre los que contactan por internet, qué vamos a contar, ejemplos hay muchos, pero así que se me ocurran de repente, estarían estos:

-No dar las gracias cuando te molestas en responder un mensaje, y dar la callada por respuesta cuando dices claramente que ves una incompatibilidad de partida insalvable


-Remarcar cualquier esfuerzo que hace en su camino hacia conocerte y repetirlo bastante, para que te quede claro que está sacrificando por ti su preciado tiempo o dinero: “uf encima que instalo este programa de chat para hablar con usted” (sí, no me cabe duda de que te salió una hernia del esfuerzo), “no me ha importado pagar el billete de tren” (claro, por eso mismo me lo refriegas por la cara, ¿no?), “he dejado de salir con mis amigos por hablar con usted” (¿y...? ¿acaso eso no es un privilegio para ti?...), etc etc etc


-Insultar. Sí, por increíble que parezca, hay sumisos que dicen de boquilla estar deseando someterse y de repente te llaman tonta o baja o vieja; claro que esto pasa por darle oportunidad a niñatos veinteañeros que ven viejas a las mayores de 30, o a chulitos que sueltan eso de “no seas tonta” a cualquier mujer y no saben ver que es un insulto en toda regla, o a hombres que pasan del metro noventa y no se dan cuenta de que el problema es que ellos son demasiado altos.


-Acosar. Esto es otra cosa que parece increíble, pero no hay otro nombre para ese sumiso cansino hasta la náusea que sigue insistiendo tras dejarle cristalinamente claro que no te interesa, porque lleva incrustado en los genes que el hombre solamente tiene que insistir ya que una mujer se hace la difícil y no hay presa inalcanzable para un macho en cacería.


-Burlarse. Más de lo mismo. Si no respetan lo que buscas te dirán algo así como “qué pasa, ¿que no te van los novatos/ abueletes/ jovencitos de 18/ x?”. Pues mira, no, no me van y estoy en mi pleno derecho de descartar a alguien por el motivo que sea. Ya sé que tú no eres nada selectivo y te sirve una escoba con fusta, pero para mí esto no funciona sin una conexión más profunda.


Ahora bien, el gustazo de ignorar a estos personajes da un subidón que ni te cuento. Eso sí que es experimentar poder a lo grande. Tus gilipolleces no pueden traspasar mi barrera... Wow, es casi orgásmico, en serio. 

10 enero 2016

No quiero un (simple) esclavo sexual


Supongo que os resultará un poco decepcionante comprobar que pasa año tras año y no anuncio que encontré a mi sumiso complementario. Más me fastidia a mí, jajaja. No, a ver, que quería hablar de algo serio... No cuento a quién conozco o dejo de conocer porque es mi vida, y no la aireo por internet, pero digamos que la cosa ha quedado desde hace tiempo en “candidatos a”. ¿Los motivos? De todo un poco: falta de feeling, circunstancias (maldita distancia), miedo/dudas/paranoias varias por parte del sumiso, etc. Y luego está el caso de los que buscan sumisión sexual a secas, que se cuentan por cientos. Y de eso voy a hablar.


Ya comenté que no me interesa el concepto de esclavo, aunque sea en el ámbito bdsm. Un ser que se ofrece como un trapo sin iniciativa no me aporta nada de nada. Otra cosa distinta es en el terreno sexual. Ahí me pone muchísimo usar y abusar del sumiso, siempre dentro de la cordura y la sensatez. Pero... que alguien se quiera quedar en ese punto, me resulta hiriente e incluso ofensivo, aunque no sea su intención ni pueda concebir que me sienta así. Voy a explicar por qué me produce ese efecto.


Respeto y comprendo a los que quieren ser esclavos sexuales y punto, y entiendo que no quieran o no estén preparados para dar otro paso más, pero espero el mismo respeto por parte de ellos. Mi sexualidad funciona como funciona, y no me muevo en el terreno convencional. Nunca lo hice. Algun@ me llamará disfuncional, pero es lo que hay. Y no creo en la disfuncionalidad, opino que somos demasiado divers@s como para tener que encajar tod@s con la postura del misionero con la luz apagada. Por tanto, no juego a ser dominante en el sexo, es que me sale así, y si no, me quedo fría. Es decir, todo esto de la Dominación Femenina, en mi caso, es mi forma de sentir y excitarme, y entonces, si me llega un hombre y me dice: “me interesas, pero me quedo con la parte sexual en exclusiva”, eso equivale a que le diga a una vainilla: “mira, chica, me pones un montón y no me cansaría de follar contigo, pero no quieras salir de la cama porque el resto me resbala”. Y todo eso dando por sentado que ella no disfruta precisamente sintiéndose un objeto sexual... ¿Se me entiende?... Pues eso, que no soy el objeto sexual de nadie ni me apetece cumplir fantasías sexuales en sesiones sueltas que me dejan vacía, fría y con la sensación de ser yo la utilizada en el fondo, por mucho que desde fuera parezca que usaron al sumiso.


¿Que soy humana y tengo momentos de calentón? Claro, no soy de piedra, pero SIEMPRE he sentido una conexión personal en esos casos, porque lo necesito para sacar mi dominación, la sexual incluida, por supuesto; otra cuestión es que dicha conexión fuese más espejismo que realidad, pero de partida lo sentía así. En cualquier caso, tengo mucho más claro lo que no quiero que lo que quiero, y aunque me haya dado un revolcón femdom de vez en cuando con alguien, eso no significa que pierda el norte y me conforme con que busquen esa faceta mía; sería un desperdicio teniendo en cuenta todo lo demás que tengo para ofrecer, eso sí, a la persona adecuada que se complemente conmigo y que me vea como mucho más que un Ama.

Porque soy mucho más que un Ama. Y lo siento por el que no sepa verlo.

¿Qué me atrae en un sumiso?

Aunque ya expliqué aquí lo que busco en un sumiso, voy a especificar un poco más. Lo que voy a comentar no es una guía de lo que debe hacer...