En Un tranvía llamado deseo, tenemos la inusual imagen del machote de Marlon Brando en el papel sumiso que sugiere esta imagen. De hecho, la escena tampoco se corresponde con la película, no sé si era una versión desechada o una foto promocional, porque parecen los mismos actores pero con otro atuendo, el caso es que mientras me saca de dudas algún cinéfilo redomado, ahí queda la bonita imagen.
No es lo que parece, como digo, pues él se hace el cordero degollado para que ella lo perdone por haberla maltratado, pero en fin, si lo aislamos del resto tenemos un momentazo femdom en toda regla, con Ella descendiendo por la escalera hasta llegar a un desconsolado y dócil Brando que se arrodilla y se deja arañar la espalda. No digo que me gusten los sumisos llorones, pero sí los sensibles que no esconden lo que sienten.

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