MIS LIBROS FEMDOM

18 septiembre 2013

Gracias por el premio



Estas cosas hacen ilusión, la verdad. Además llega en un momento, tras dos años de blog, en que a veces pienso que ya he escrito suficiente, así que agradezco a acabdsm el detalle, y a Ama Isthar el haber propuesto mi post. También aprovecho para recomendar otro post nominado, con el que me consta que estuvo la votación reñida (lo ideal es no ver esto como una competición, no se trata de ganar sino de compartir nuestros pensamientos y saber que vosotros estáis al otro lado), acerca de la autoridad no basada en amedrentar, pero mejor lo veis entero aquí. Ese tema tan interesante lo tengo yo en la lista de mis posts pendientes, así que mientras tenga cosas que decir, por aquí me encontraréis ;)

Gracias.

14 septiembre 2013

Labios compartidos

En esta canción el chico no se aclara si le gusta compartir a la moza o no, pero aparte de hacer las delicias de los sumisos busca-cuernos (no sé por qué le siguen llamando así cuando son consentidos), la historia tiene cosas interesantes vistas en clave femdom.


Amor mío, si estoy debajo del vaivén de tus piernas,
Si estoy hundido en un vaivén de caderas
Esto es el cielo, mi cielo
Amor fugado, me tomas,
Me dejas, me exprimes,
Y me tiras a un lado

Te vas a otro cielo y regresas como los colibrís
Me tienes como un perro a tus pies

Otra vez mi boca insensata, vuelve a caer en tu piel,
Vuelve a mí tu boca y provoca,
Vuelvo a caer en tus pechos, en tu par de pies

Te amo con toda mi fe sin medidas,
Tus labios tienen el control

Canción: Labios compartidos / Maná.

10 septiembre 2013

Al final de la escalera



En Un tranvía llamado deseo, tenemos la inusual imagen del machote de Marlon Brando en el papel sumiso que sugiere esta imagen. De hecho, la escena tampoco se corresponde con la película, no sé si era una versión desechada o una foto promocional, porque parecen los mismos actores pero con otro atuendo, el caso es que mientras me saca de dudas algún cinéfilo redomado, ahí queda la bonita imagen. 

No es lo que parece, como digo, pues él se hace el cordero degollado para que ella lo perdone por haberla maltratado, pero en fin, si lo aislamos del resto tenemos un momentazo femdom en toda regla, con Ella descendiendo por la escalera hasta llegar a un desconsolado y dócil Brando que se arrodilla y se deja arañar la espalda. No digo que me gusten los sumisos llorones, pero sí los sensibles que no esconden lo que sienten. 

07 septiembre 2013

Sumisión no es pasividad

O no debería serlo, en mi opinión. Porque una cosa es dejar las riendas de la relación en manos de la mujer y otra muy distinta esa actitud de “tumbarse a la bartola y que aquí me las den todas”. Entre los sumisos que no me interesan están los que se toman la sumisión como una especie de jacuzzi relajante para compensar su vida de macho alfa dominante de cara a la galería. Es un buen ejemplo de lo que quiero decir. Esa clase de sumisión nace de la comodidad, de la pereza, incluso del egoísmo. El sumiso puede, y debe, proponer, y ya luego atenerse a lo que le ordene su Ama. Llega a ser irritante toda esa colección de peticiones enmascaradas de entrega, tales como: “¿qué quiere hacerme ahora? (ah, pero, ¿esto no va de lo que tú haces por mí?, ejem), “¿quiere insultarme para desahogarse?" (¿me notas estresada acaso?), “me estoy portando mal, ¿verdad?, merezco un castigo" (mereces que te ignore hasta que aprendas a no buscar el castigo adrede), etc.

Una vez explicado a qué me refiero con la no-pasividad mal entendida, sigo con otros casos de pasividad que tampoco me interesan.

Al principio, -y cuando lean esto mis compis Amas empezarán a mover la cabeza como en un concierto de rock, asintiendo sin parar-, el sumiso alcanza la estratosfera, todo es un mega-ímpetu y un subidón como si en vez de estar contigo se hubiera inyectado tu persona en sus venas. Pero después, igual de rápido bajan de bruces al suelo, por uno de estos dos motivos:

-piensan que no se va a concretar lo vuestro o no será duradero, así que toman la actitud pasiva de no luchar por evitarlo, y se produce la paradoja de que ellos no luchan, vemos que no luchan, perdemos interés, y acaban siendo ellos solitos los que nos pierden

-piensan que ya te tienen en el bote de manera definitiva y caen en la actitud pasiva de relajarse y comportarse con menos eficacia que antes, pasando por alto que este tipo de relaciones funcionan (cuando funcionan, claro) por ese permanente estado de “estás casi ahí pero ahora te dejo con las ganas, porque así lo aprecias más la próxima vez”, y eso se aplica tanto al tease and denial como a cualquier aspecto de la relación


Así que, para mi gusto, sumiso sí, pero pánfilo pasivo cómodo no, para nada en absoluto. Un hombre (sumiso) que no lucha por mí no es el hombre que quiero en mi vida, y uno que no se esmera en reconquistar su sitio cada día, tampoco.

04 septiembre 2013

A la busca del Ama perdida




Voy a hacer una excepción en cuanto a la confidencialidad de los que me escriben (consultas aparte) para responder por aquí a dos mensajes. Uno de ellos tiene el título del post y su breve contenido es el siguiente:

¿Es posible encontrar esa relación en que todo encaja como un guante hecho a medida?

Me parece que, más que una consulta, es una reflexión en voz alta, o una pregunta retórica en la que solo cabe la respuesta negativa. Tal vez me equivoque, pero no puedo evitar leerla en tono de incredulidad o desesperación. (Por cierto, estimado remitente, no busques tu comentario en esa entrada antigua, no publico mensajes de búsqueda de Ama o sumiso, ya hay sitios de contactos por ahí, no creo que nadie vaya a venir a buscarte aquí por dejar la frase “busco Ama”).

Entonces, ¿qué opino de esa pregunta? Pues la respuesta es clara. NO. Esa relación en la que todo encaja a la perfección no creo que haya existido desde que el mundo es mundo ni existirá en lo que le quede a la humanidad. Somos seres humanos llenos de aristas, no amebas sin forma que se ajustan a lo que les echen. Si buscamos a alguien así nos puede pasar como a estas amigas:


Mujeres esperando al hombre perfecto

¿Qué hacemos entonces buscando Ama o sumiso? ¿Buscar un unicornio azul? Pues no, hacemos lo mismo que cuando buscamos coche, casa o un jersey. Eliges entre la oferta existente (crear un sumiso-robot a medida no es posible y perdería la gracia), sopesas pros y contras, miras si encajáis mutuamente, y a partir de ahí te habitúas hasta que te sientes cómod@. Y si no te acabas de encontrar cómod@ es porque te estás conformando, que es distinto, así que pasas a tunear el coche, hacer reforma en la casa o le ajustas las costuras al jersey. Si no es posible cambiar nada, vuelves a buscar.


Vale, menuda chorrada obvia acabo de soltar. Pero es que no me canso de decir que siempre falla lo más básico y evidente en estas relaciones, que es ni más ni menos que olvidar que se trata de personas. Por eso a mí no me sirve un sumiso a secas si no me atrae como hombre/persona y por eso muchos jamás encuentran Ama porque no son capaces de ver más allá de esa etiqueta. Si buscan a una como la de la foto, se decepcionan si el látigo que usa ella es otro que está instalado en su cerebro.


Y esto me lleva al mensaje número dos. No lo voy a reproducir porque mensajes así se repiten mucho y esto me va a servir para que se den por respondidos todos los que van en esa línea. Son textos educados y breves, lo cual es de agradecer, pero dejan la impresión de ser unos copia-pega que mandan a toda Ama que se cruce en su camino, porque aunque digan que han leído el blog no lo demuestran, ya que en un par de frases sueltan algo que no encaja con mi visión del tema (¿dónde he dicho que sea una experta en bdsm?... ni me interesa serlo, oye), o les falta decir en concreto por qué YO soy el objetivo de su interés.


Así que si me preguntas si busco un sumiso como tú, espera que saco la bola de cristal si esa es la única descripción que me das acerca de tu sumisión, porque hasta donde yo sé solo eres un sumiso en busca de Ama, y eso es como salir a la calle e ir preguntando a todas las mujeres que te encuentres “oye, ¿buscas un hombre? Porque resulta que yo busco a una mujer”. Si encima buscas Ama para relación estable es como si te tomas un café con una chica y le hablas de matrimonio ese día. Tendría hasta gracia si no fuera tan triste.


Creo que todo ese grupo de sumisos en busca de Ama se quedan a nivel de sesiones, aunque sean de manera estable y continuada. De otra forma no se entiende esa maniobra de aproximación, que además suele caer en la chirriante democracia de no soltar un solo dato hasta que no le des hasta tus antecedentes penales, en plan “háblame de ti que luego prometo hablarte de mí”. Wow, tanta generosidad me abruma.


Ah, y otro detalle que no falta, ya que estoy al final del post, es la manera de cerrar los mensajes: “Besos”. Qué manía esa moda de algunos de pillar confianzas para unas cosas pero no para soltar prenda de su vida, y en lanzar besos y carantoñas cibernéticas. Seré muy rarita, pero yo solo envío y doy besos cuando los siento y a alguien que conozco más allá del teclado, que al final tanto cariño artificial solo consigue devaluar el que es verdadero.

01 septiembre 2013

El ritmo de la sumisión

La vida, por lo general, es muy estresante para todos. Tenemos que hacer malabarismos para llegar a todo, pero eso que repetimos tanto de “no tener tiempo” en realidad significa “esto no es prioritario para dedicarle mi tiempo”. Si desde el principio tu sumiso o candidato te pone la excusa del tiempo o te dice flagrantemente que prefiere hacer otras cosas antes que conocerte, alégrate, porque te evita perder el tiempo en darle una oportunidad.


Pero pasemos a la fase siguiente. Ya parece que encajáis y aquello progresa. Ajustarse mutuamente en eso del ritmo de la relación lleva tiempo, pero ojo, una cosa es que tenga que amoldarse a una situación novedosa como es tener Ama, tal vez por primera vez en su vida, y otra que lo haga a su manera. Ya dije que algunos no te dan prioridad ni en su tiempo de ocio, así que una manera de poner a prueba su interés es aprovechar esas ocasiones en las que él planifica su diversión y te propone algo así como jugar al parchís ahora porque luego se va con sus amigotes. Aunque te apetezca, dile que si quiere jugar, tendrá que ser cuando tú decidas. A veces nos tenemos que conformar con las migajas que nos da un sumiso que se entrega a medias a falta de algo mejor, porque una no es de piedra y para hacer tiempo mientras aparece EL, así con mayúsculas, y eso tampoco está mal, siempre que no pierdas el norte y confundas una partida con el gran campeonato de tu vida.


Algunos están casados por la iglesia o el juzgado y otros también lo están... con su trabajo, con su entorno, incluso con ellos mismos. Y solo se puede pertenecer a una Ama si eres libre, de ataduras externas e internas.


Pero imaginemos que nuestro sumiso está realmente el pobre desbordado por las circunstancias, algo relativamente fácil dada esa incapacidad masculina de hacer más de una tarea simultánea. ¿Dónde queda la relación D/s en esos momentos? ¿Es posible seguir sintiendo que te pertenece? Veamos.


Querer es poder, se suele decir, y la voluntad en esto es el 90%. Una vez que el sumiso siente/desea someterse y el Ama siente/desea someterlo, ya está medio camino andado. El problema es cuando ese punto de partida falla, cuando ves que él se “desinfla” de esos deseos casi infinitos que muestran algunos al principio acerca de entregarte su alma, corazón y vida. Si antes se iba con cargo de conciencia a dormir porque le esperaba una jornada laboral intensa, luego le basta un simple “me voy a dormir, adiós”, y notas que se te escurre entre los dedos, cuando además tú no has cambiado en ese tiempo.


Supongamos que eso no ocurre, y los deseos de someterse y dominar están intactos. Lo siguiente es buscar la manera de que NADA interfiera en ese lazo que os une y que todas esas interferencias se compatibilicen y no sean en el fondo una excusa para marcar distancia y hacer las cosas a su ritmo, que es lo que puede ocurrir por motivos diversos: miedo a afianzar algo que les viene grande, no tener que renunciar a nada para tener Ama, darse cuenta de que no sois tan compatibles como parecía pero no querer perder ese “menos es nada”, etc.


Maneras de mantener la llama viva y la conexión a prueba de bombas hay muchas, ya cada cual tiene que buscar la que le funciona mejor. Un minuto lo tiene cualquiera a no ser que esté en mitad de una operación a corazón abierto, ya sea como paciente o de cirujano, y si le das libertad a tu sumiso para que vaya a evadirse con sus amigos (no a evadirse de ti, eso sería motivo de ruptura inmediata), debe tener claro que:
-va porque le das permiso tú
-se trata de una “libertad controlada”, con margenes de tiempo marcados por ti
-salir no significa desaparecer, debe estar siempre localizable, y pedirle que aporte pruebas, lejos de ser un control por desconfianza (si hay desconfianza, apaga y vámonos) sirve por el contrario para alimentar el morbo de sentir la D/s las 24 horas aunque no haya presencia física
-no eres su vicio secreto inconfesable, de manera que si oculta tu existencia ante sus amigos ve haciéndote a la idea de que está “casado” con ellos. Lo ideal es que pueda hablarlo tranquilamente, pero ya que no estamos en ese futuro utópico de normalización social, al menos debería referirse a ti como “alguien muy especial e importante en mi vida” o en vez de “muy”, “la más”.


Las nuevas tecnologías abren un mundo de posibilidades a la hora de controlar y hacer sentir tu dominio las 24 horas, pero claro, si es de los que se declaran insumisos tecnológicos, plantéate que tal vez sea insumiso contigo a secas.


En definitiva, en esto del ritmo, todo lo que no avanza, retrocede, o se estanca y se pudre como el agua estancada. Lo mejor en estos casos es fluir y dejar que fluya el sumiso, a ver si el agua le lleva a tu puerto o se lo lleva la corriente bien lejos.

27 agosto 2013

No sé si soy sumiso...



Me ha escrito un chico joven con esa duda. Mi concepto de lo que es un sumiso lo explico a lo largo del blog, específicamente aquí, pero voy a hacer una especie de resumen y de paso comento cosas que creo no haber dicho todavía.

Reproduzco parte del mensaje primero. 

Es una consulta, llegue a su blog porque no sabia, aunque todavia no lo se, si soy sumiso o no y no tengo sueños eroticos relacionados con el bsm en concreto, no se si se dice asi, he buscado informacion sobre esto de si soy sumiso o no pero he visto muchísimas palabrejas pero no me aclaran más alla de lo que significan, asi que realmente no tengo respuesta, es mas llegue hasta este espacio suyo por eso mismo, por no tener respuesta, y harto de buscar que es lo que soy o lo que no, porque realmente no se que soy, si soy sumiso o no, pero en mi mente y en mi sueños siempre aparezco dominado por una mujer y la verdad creo que me gusta y no se que hacer porque tengo novia y no se si contarselo o que hacer, lo cierto es que somos jovenes, yo por ejemplo tengo 23 años y sobre este asunto no se me aclara nada y no me gustaria dar pasos en falsos y menos perder a mi novia que para mi es mi pilar mas importante, pero no se que hacer y se que usted a lo mejor no tiene la formula pero si algun consejo que pueda darme para aclararme un poco mas, de momento como ya le digo no me desagrada ser sumiso de una mujer pero por otra parte no se si soy sumiso o no, entonces lo que no quiero es engañarme ni engañar a nadie y no se que me puedo preguntar o como puedo estar seguro de esto y lo mas importante como plantearselo a mi novia si ese es el caso porque si es asi me gustaria contarselo y que ella se lo tomase lo de ser sumiso, si es asi, de forma natural, no me gustaria que me viese como un bicho raro o que me rechazara pero si es asi no quiero ocultarselo de todas formas. Mi novia es de caracter fuerte y eso me encanta, su personalidad, pero tampoco se si sera dominante o simplemente es su personalidad.

Lo primero que tengo que decir es que me parece positivo hacerse preguntas a uno mismo y plantearnos quiénes somos y a dónde queremos ir. Una solución fácil sería no decirle nada a la novia y buscar por otro lado a alguien que llene ese hueco o esa “rareza”, pero me parece que a estas alturas de la civilización es una opción lamentable, y tratándose de un chico tan joven es esperanzador para la visibilidad del tema a corto-medio plazo que busque respuestas.


No hay nadie mejor a la que entregarse que esa persona especial con la que compartes tu vida, deja eso de las dobles vidas para los cobardes, y habla con ella sinceramente, si falla la comunicación en la pareja, falla lo fundamental. Puede que sea Ama sin saberlo, cierto.

Claro que antes de eso tendrás que “hablar contigo mismo” y saber en efecto si eres sumiso o no, o qué nivel de sumisión tienes/necesitas tener en tu vida. Si sueñas o fantaseas con ser dominado tienes una prueba bastante evidente de que eso es lo que te pone. Parece claro que eres sumiso sexual, incluso algo más allá, puesto que te encanta que tu novia sea dominante, y me imagino que te refieres a que lo es fuera del sexo.

Pero una cosa es que te atraigan las mujeres dominantes y otra que seas sumiso. La línea entre ambas situaciones es muy fina, pero intentaré explicarlo.

En el primer caso, tú eres sumiso hasta donde quieres ser dominado, y no me refiero a los límites de una sesión bdsm. Ya sé que no entiendes de palabrejas, ni falta que te hace, pero más abajo te hablo de esto de los sumisos de bdsm. Lo que quiero decir es que puede ocurrir que te ponga lo de ser dominado porque tengas fantasías concretas o porque incluso te gusta obedecer fuera del sexo, pero que llegue un momento en el que digas, estoy cansado, harto, esto no me viene bien a MI, y entonces en el fondo le estarás dando la vuelta a lo de someterse y la usas a ella para que te sirva en tus fantasías y deseos, porque la “prueba del algodón” del sumiso es cuando obedece a su Ama incluso en los momentos en los que no le apetece o excita, porque su placer (más psicológico que físico la mayor parte del tiempo) procede de ANTEPONER sus necesidades a las de su Ama. Eso no significa que el sumiso no disfrute, sino justo lo contrario, porque con el tiempo aprende que esos momentos en los que se fuerza a ser más sumiso, le dan luego la satisfacción de sentir que ha sido útil, y también hay que decirlo, el morbo de haber sido utilizado, porque esto al final es una “lucha” de voluntades en la cual vence SIEMPRE ella, y en eso consiste lo que parece tan abstracto de la entrega y el poder.


Hay muchas cosas que matizar en todo esto, claro, por eso mi blog tiene más de media docena de entradas jeje, y de los sumisos que comento hay bastante pocos, pero por resumir mucho, para que esto funcione, las dos personas se tienen que conocer muy a fondo y deben confiar plenamente el uno en el otro. Lo del feeling es evidente, pero en tu caso lo damos por sentado. Si encima hay amor, ya es la releche, hablando en plata. Y para muchos, de hecho, no es posible nada de esto sin amor de por medio, lo cual es lógico si hablamos de niveles intensos de entrega y posesión.


Dices algo que lo repiten todos los sumisos que dudan, y también muchos de los que tienen claro que lo son, y es eso del miedo a ser llamados bichos raros o algo peor. Por desgracia, la imagen que nos quieren vender en esta sociedad basada en el sistema patriarcal es la del hombre con una serie de características, entre las cuales por supuesto no está la de ser sumiso. Y cada vez que se usa esa palabra es siempre en el sentido negativo, de alguien que no tiene voluntad, de alguien que se aguanta con todo como un pelele, y a nadie le agrada que lo vean así, sobre todo, cuando esa persona NO es así.


En esto tengo que hacer un inciso, porque es inevitable que en este punto te hagas un lío monumental a poco que navegues por la red. Encontrarás miles de sumisos diciendo que lo son porque les gusta la feminización, o que les pongan los cuernos, o que les pongan en castidad, o porque les sodomicen con arneses de tamaño XXL, etc. Y tú dirás “ah, pero, ¿esto es obligatorio? ¿Soy menos sumiso por morirme de celos de imaginar a mi chica con otro?”. O cualquier otra duda que te surja por el estilo. Pero esto es como lo de ser vainilla, no hace falta conocer todas las posturas del kamasutra para que te den un carnet de practicante de sexo convencional. Existen una serie de prácticas y se trata de buscar la compatibilidad entre Ama y sumiso. A mí por ejemplo la feminización me deja fría, incluso tengo mi teoría al respecto, y no me considero menos Ama por ello, ni menos sumiso al que no quiera feminizarse.


Hecho el inciso, cuando tengas claro que tú eres sumiso, con independencia de que ciertas prácticas no vayan contigo, seguramente querrás quedarte tranquilo de saber que no es algo negativo, o cosa de locos o de degenerados extremos. Ya dije antes que se usa la palabra sumiso como algo negativo, pero en el contexto de una relación Ama/sumiso significa simplemente que él se somete y prioriza los deseos de ella, y además DISFRUTA con ello, o sea, que nadie le obliga, lo hace de manera voluntaria (no es como piensan desde fuera que ella le obliga por fuerza o con malas artes), regala su sumisión, eso que para muchas de nosotras es un regalo maravilloso, no porque sea un hombre débil sino porque tiene la fortaleza y el valor de reconocer que es así y eso le llena. Porque para muchos no hay nada más maravilloso que adorar a una Mujer. ¿Por qué habrían de avergonzarse de algo así? Tan solo por la presión social, evidentemente.


Mi idea de sumiso valiente y fuerte (mentalmente) contrasta con esa imagen que tan penosamente abunda en el porno, de gusanos arrastrados sin valía alguna, y que ya verás o habrás visto que aparecen por toda la red, en consonancia con “amas” que lo único que saben hacer es despreciarlos y humillarlos, la mayoría de las veces por defectos evidentes como tenerla pequeña. Dios los cría y ellos se juntan, pero mi blog no va en esa línea para nada, y me alegra cuando me transmiten cada vez más personas que no estoy sola en mis ideas.

Por último, como dije antes, queda hablar de lo de ser sumiso de 5 a 7 y 3 días a la semana por ejemplo, es decir, ser sumiso dentro de sesiones bdsm. No creo que sea tu caso, pero tal vez alguien que lea esto vea que con eso le basta y le sobra.

Al final, sea cual sea tu grado de sumisión, lo importante es que seas totalmente sincero contigo mismo y con la persona que tienes al lado, y buscar la compatibilidad. No voy en contra de los sumisos que no quieren entregarse del todo, sino en contra de los que engañan acerca de lo que son con tal de pillar Ama sin importarle jugar con sentimientos ajenos.

Suerte, y espero que encuentres tu felicidad y que hagas feliz a quien tengas al lado, que de eso se trata.

24 agosto 2013

Lo que tú quieras soy


Esa es la actitud, señores sumisos. Aunque claro, muchas veces es complicado pedirle peras al olmo...

Lo que, lo que tú quieras soy.
Un payaso sin pintura,
o el recuerdo de tu "mare" al despertar,
lo que tú quieras soy.
Una ráfaga de estrellas,
o el deseo que te deban conceder,
lo que tú quieras soy.

Por ti sería capaz de derramar la sal,
de recoger las huellas de tu caminar, sería capaz.
Sería capaz de despegar, capaz de continuar,
sería capaz de desgranar el mar.
Sería capaz de abandonar, capaz de remontar, sería capaz.
Sería capaz de hipotecar mi voz.
Lo que, lo que tú quieras soy.

Una patria, una frontera,
o el soldado al que le ordenan disparar,
lo que tú quieras soy.
Por ti sería capaz de iluminar el mal,
de confundir las luces que me hacen soñar, sería capaz.

Por ti sería capaz de regalar mi edad,
de prestar las canciones que te hacen volar, sería capaz.
Sería capaz de despegar, capaz de continuar,
sería capaz de desgranar el mar.
Sería capaz de abandonar, capaz de remontar, sería capaz.
Sería capaz de hipotecar mi voz.
Lo que, lo que tú quieras soy.

(Letra de la canción Lo que tú quieras soy / Antonio Orozco)

19 agosto 2013

¿Qué queremos las Amas?



Varias veces, no muchas la verdad, me han escrito mujeres comentando sus historias con supuestos sumisos. Gracias por cierto por tomarme como consejera, una hace lo que puede en estos casos, una ayuda externa es un aporte, pero solo funciona pararse a reflexionar, mirando al horizonte a ser posible, que amplía la perspectiva, y preguntarse ¿Dónde estoy? ¿Hacia dónde voy? ¿Cómo vine hasta aquí? Y no me refiero al espacio físico precisamente...


Resultaría sorprendente, desde el punto de vista de un sumiso, comprobar que en esas conversaciones entre mujeres dominantes, lo que menos aparecen son dudas del tipo “¿cuántos días debo tenerle en castidad? ¿cuántos latigazos debo darle? ¿cuántas veces debe lamerme las botas?” y cosas por el estilo. Aclaro, para algún despistado o recién llegado, que aquí hablo de Dominación Femenina en un sentido amplio, no sobre sesiones bdsm.


Y resulta, que tanto esas mujeres como yo, siempre que nos ponemos a reflexionar, en vacaciones o en medio del ajetreo diario, estamos preocupadas por un tema básicamente: el comportamiento del sumiso como hombre/persona.


Daremos por sentado que el sumiso en cuestión es sumiso, es decir, que no es un farsante o un jugador de rol. Cuando estamos seguras de eso, el problema viene por los demás flancos, y en eso no somos muy diferentes a todas esas mujeres que pululan por la red buscando ansiosamente respuestas a la eterna pregunta “¿qué demonios siente ese hombre por mí, más allá de lo que me dice como un actor que aprende un papel?” Y eso, si tienes suerte de que te diga claramente algo, porque casi todos se encierran en una coraza, como mandan los cánones sobre el macho tradicional.


Y es curioso que sean legión las mujeres buscando respuestas mientras que ellos solo se preocupan de saber si su tamaño viril es suficiente, salvo honrosas excepciones. Pero así es, todas caemos en algún momento en esta serie de errores:
Estar más preocupadas de lo que siente él por nosotras que al contrario.
Interpretar cada pequeño gesto suyo como señal de que se muere por nuestros huesos. (Hay que interpretar como digo arriba porque se suelen cerrar como ostras).
Sentir una especie de agradecimiento por cada muestra de atención que recibes, haciendo que se te nuble la razón y te enternezcas como una colegiala.


Y claro, todo eso, que ya de por sí es bastante lamentable en el patrón convencional de una pareja “igualitaria”, resulta patético cuando quien hace/siente/experimenta es nada menos que toda una Señora Ama Dominante. Pero como sabrá quien lo haya vivido, tanto las relaciones D/s fallidas como las exitosas, dependen única y exclusivamente del factor humano, y si te quieres quedar en un esquema abstracto Ama/sumiso, mejor búscate una Ama profesional o un sumiso de sesiones, según sea el caso.


Entonces, en resumidas cuentas, lo que queremos las Amas, es ni más ni menos que un sumiso demuestre que lo es, y que como hombre/persona tenga un comportamiento coherente con su sumisión, y que no haga nada que nos haga llevarnos las manos a la cabeza, como los siguientes ejemplillos:
-desaparecer o aparecer a intervalos con las excusas más variopintas
-no aclararse en lo que piensa/siente, dando una versión nueva cada semana
-cerrarse en un silencio infranqueable cuando tratas de concretar en qué punto estáis
-no situarte en el puesto nº 1 de sus intereses, dedicándote solo los huecos que le dejan sus momentos de ocio (sip, no digo de sus momentos de obligaciones), porque algunos parece que no entendieron que Ama es sinónimo de Dueña
-mantenerse en una línea neutra en la cual ni se va ni se acerca del todo, para no perderse la oportunidad que le da nada menos que una Ama pero sin perder de reojo a las otras que pueda pillar


En definitiva, si sentimos la necesidad de consultar qué ocurre con nuestro sumiso o aspirante a serlo, es que no parece que las cosas vayan demasiado bien. Y por encima de todo, deberíamos pensar que, si ese sumiso nos hace sentir bien pero no da el todo por el todo, ¿qué importancia tiene lo que sienta, que vaya o que venga, que aparezca o desaparezca?


Pero la solución está en tus manos. Recuerda, eres un trofeo, y quien no sepa ganarte no te merece. Los hombres nunca valoran nada hasta que ven que lo pierden, y eso debemos hacer, dejar de prestarles atención hasta que valoren realmente lo que tienen o lo que pueden perder.


¿Quieres verme suplicar, nena?
¿No me das otro día más?
¿No ves que mi corazón se arrastra últimamente?
He buscado las palabras para decir
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes
(Letra de la canción: Don't know what you've got 'till it's gone / Cinderella)

¿Qué me atrae en un sumiso?

Aunque ya expliqué aquí lo que busco en un sumiso, voy a especificar un poco más. Lo que voy a comentar no es una guía de lo que debe hacer...